miércoles, 29 de agosto de 2012

El índice de suicidios sube y baja según los ciclos económicos, según un estudio





De acuerdo con un informe del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) publicado “ American Journal of Public Health”, los ciclos económicos tienen una relación directa con las tasas de suicidio, al menos en Estados Unidos.

Aunque la recesión que comenzó en 2008 no entra dentro del periodo estudiado por el CDC, que va desde 1928 a 2007, es probable que la tendencia observada en otros periodos se haya repetido también en ese nuevo revés. Según Feijun Luo, principal autor del estudio y economista del CDC, "los problemas económicos pueden impactar cómo la gente se siente acerca de sí misma y su futuro, así como sus relaciones con la familia y los amigos. Son cambios capaces de trastocar a comunidades enteras".

Esa conexión es "un descubrimiento muy importante para los legisladores y para quienes trabajan para prevenir el suicidio", según el director de la División de Prevención de la Violencia del CDC, James Mercy. "Saber que los suicidios aumentaron en las recesiones y disminuyeron en los momentos de expansión subraya la necesidad de establecer medidas de prevención del suicidio adicionales cuando la economía se debilite", añadió Mercy.

El autor del estudio, por su parte, recordó que el suicidio "no está causado por un solo factor, sino que suele resultar de una combinación de varios". No obstante, "las estrategias de prevención pueden centrarse en individuos, familias, barrios o comunidades enteras para reducir los factores de riesgo", indicó Luo. Algunas de esas estrategias son proporcionar orientación psicológica a quienes han perdido su trabajo o su casa, hacer más accesibles los servicios comunitarios de ayuda en caso de crisis y promover el aumento de las conexiones dentro de cada comunidad. 

Según estudios recientes, los desempleados tienen hasta dos o tres veces más probabilidades de cometer suicidio que quienes tienen trabajo, un hallazgo poco esperanzador dado el alto índice de paro actual en Estados Unidos, del 9,2%. Por sexos, los casos de hombres que se quitaron la vida entre 1991 y 2006 triplicaron los de las mujeres, de acuerdo con datos del CDC.


La “escucha exquisita” en la prevención del suicidio.



El suicidio es un tema del que se habla poco en El Salvador, a pesar de que se reporta como un problema de salud pública (trivia: en Estados Unidos se reporta un suicidio diario entre soldados que han vuelto de la guerra). El año pasado, Facebook lanzó una iniciativa para la prevención, y desde hace años en los buscadores de Google y Yahoo al buscar la palabra “suicide”, el primer resultado que aparece es el número de una línea telefónica de ayuda. En nuestras latitudes, la atención a este tema es mínimo y sigue siendo un tabú, y la persona con intención suicida recibe más juicios que ayuda por parte de la sociedad.

Hace 50 años se creó en Estados Unidos la primera de estas líneas de ayuda. Hasta entonces, la persona suicida podía llamar al 911 y ser enviada a la cárcel, podía llamar a un sacerdote y ser condenada por pecadora, o podía llamar a algún psiquiatra, que probablemente no estaría en horario de trabajo y habría que dejarle un mensaje. Reproducimos el artículo al respecto, no sólo por la importancia de los aportes, sino también en caso de que usted alguna vez se encuentre ineludiblemente frente a una persona suicida, para que tenga una idea de qué hacer (mientras llega la ayuda calificada, se entiende; en situaciones como estas no hay garantía de que la persona será disuadida, pero es lo que mejor ha funcionado, según la experiencia).

En 1962 [Bernard Mayes] creó la primera línea de prevención de suicidio en los Estados Unidos, basado en el instinto que los pacientes suicidas sólo necesitaban ser escuchados. Sin una formación como psiquiatra, Mayes institucionalizó una idea innovadora: que no se necesita un grado de doctor para salvar la vida de alguien, lo que se necesita es la voluntad de escuchar. Él viajó a San Francisco para crear un programa basado en este concepto, y lanzó la organización de San Francisco para la Prevención del Suicidio, un centro telefónico de crisis con gente voluntaria, no calificada, común. Su trabajo era tomar las llamadas y mantenerse en la línea.

Mayes me contó sobre una de sus primeras llamadas. La persona al otro lado sostenía un revólver, le dio la vuelta al cilindro cerca del teléfono y lo hizo sonar una y otra vez. “¡Ves, está listo! ¡Lo tengo listo!”, decía. “Déjame preguntarte, ¿qué harías aquí?” Mayes me preguntó. Un profesional médico probablemente preguntaría “¿Cuál es su nombre?”, porque según el protocolo, lo primero es obtener información del paciente. Pero al teléfono, Mayes no quería un nombre, quería que quien llamaba bajara el arma. “Esa es la primera cosa que diría. Baja el arma y hablemos”.

Eve Meyer, la directora ejecutiva actual de Prevención del Suicidio en San Francisco llama a este abordaje “escuchar exquisitamente”. Sin interrupciones, sin clamar para resolver el problema, sólo una escucha activa, centrada. 

Mayes está de acuerdo en que escuchar es sólo el primer paso para la recuperación. “Siempre pensé en esta línea como un enlace entre la gente y la ayuda que necesitan”, me dijo. “No puede brindar ayuda real, pero toma a la persona de la mano y le muestra adonde puede ir para conseguir ayuda. Es un enlace vital entre ambos”. 

La ciencia aún tiene que comprender el suicidio. A veces acompaña a la depresión, pero no todo el tiempo. [...] Una de las contribuciones más importantes a nuestra comprensión del problema provino de la investigación de Schneidman: los impulsos suicidas son breves, no duran mucho. Mientras la depresión puede durar años, el deseo de matarse va y viene, cambia como la marea. La clave es saber intervenir cuando el impulso llega a su punto más alto.

“No creo que [el suicidio] sea un pecado o un crimen. Creo que es un signo de dolor y miseria verdaderos. Creo que hay circunstancias razonables y racionales que hacen que quieras quitarte la vida” [...] La complejidad [del suicidio] no ha evitado que la sociedad juzgue al suicida, antes que empatizar con él. El férreo estigma aún asociado al suicidio hace que estas líneas anónimas sean aún más importantes. Quienes llaman lo hacen sabiendo que la persona al otro lado de la línea no les colgará, y que no los acusará de ser débiles o egoístas.

http://psicoloquio.wordpress.com/2012/07/18/la-escucha-exquisita-en-la-prevencion-del-suicidio/

sábado, 25 de agosto de 2012

Testimonio del Pastor Sergio Bobrow, un judío mesiánico que, a punto de suicidarse, se encontró con el Mesías Yeshúa.



"Supe desde muy joven, respecto a mi ascendencia rabínica. Uno de mis antepasados, considerado como un Tzadik (sabio, justo, erudito en las Leyes mosaicas), escribió en su pequeño pueblo natal de Rusia, una Toráh (Rollos de   la Ley).
Mi abuelo paterno, escapando de las persecuciones zaristas, la trajo consigo a través de toda Europa hasta llegar a este hermoso país radicándose en la provincia de Tucumán. Allí, junto a otros judíos  prominentes, participó de la creación de la Kehilá (Asociación Israelita Comunitaria) local. Mi padre nació en Ucrania, pero a los tres meses ya estuvo viendo suelo argentino."
"Mi niñez y juventud, estuvieron marcadas por las tragedias, y la muerte pasó varias veces a mi lado, sin llevarme. Sólo al año y medio de haber nacido, sobreviví 'milagrosamente' a un accidente tras nueve meses de internación y lucha. La recuperación fue larga y dolorosa, pero seguí adelante. A los siete años de edad, fui testigo de un accidente que le costó la vida a mi hermano de diez años, lo que trajo a mi hogar la destrucción espiritual y la separación de mi padre durante cuatro largos años en los que yo estaba solo."
"A pesar de todo esto, yo sabía que Dios debía 'estar en algún lado' pero... ¿Dónde?... 
Mi juventud, tras la reunificación 'física' de la familia, fue por ello una búsqueda incesante de ese Dios tremendo que no alcanzaba a tener conmigo. Amaba la vida y la creación, pero odiaba al mundo material e inmoral que cada   vez más, asesinaba sin misericordia al espíritu humano, al alma de cada ser."
"Mi formación cultural y espiritual, fue absorbida con sed insaciable por los diferentes medios judíos locales, donde participé de actividades y trabajé alcanzando varios escalafones de importancia. Pero yo quería algo más, yo necesitaba 'algo más', y no podía dejar de buscarlo.
Así, a la edad de veinte años me casé y me fui a vivir a Israel por seis maravillosos años, donde mi ser se enriqueció tremendamente. Allí fue donde mis inclinaciones humanísticas lograron manifestarse abiertamente, permitiéndome el ingreso incondicional al mundo del periodismo, una profesión   que abracé con pasión inigualable."
"Viví también la terrible Guerra de Yom Kipur, en el año 1973, pero una vez más, la muerte no pudo llevarme."
"Mi búsqueda de Dios, me llevó a conocer distintas religiones, y pseudoreligiones, que no lograban convencerme ni saciar la sed de mi alma."
"Así, agotado por las circunstancias, emprendí el regreso a la Argentina en el año 1979, aunque la muerte estaba esperándome una vez más. Mi padre tenía cáncer en los pulmones y su tremenda agonía dejó una terrible marca en mi corazón. Sumado a esto, al mes y medio fallecía en un accidente, un verdadero 'hermano del alma'." 
"Tuve que hacerme cargo de mi familia y de los negocios de mi padre. Tuve también que hacer operar a mi suegra de urgencia, ayudar a una cuñada que se moría por un accidente y -en ese increíble período- llegaron a mi vida mis primeras dos niñas adoptadas."
"Sentí que el mundo se me caía encima, y que era demasiado pesado para mí, y de esta manera comenzaron mis problemas psíquicos y emocionales. Los nervios parecieron apoderarse de mi vida con una furia increíble, por lo que llegué  a tratamiento médico y a pastillas calmantes, pero nada surtía efecto. Mi ser interior estaba destrozado."
"Por aquel año de 1981, conocí a un grupo de jóvenes de los cuales prontamente me hice muy amigo, pero tenían un solo defecto a mi parecer: hablaban mucho de Jesús y me decían constantemente que él era la única respuesta a mi vida."
"¿Jesús? ¿Para un judío? ¡Vaya locura!"
"Sin embargo, ellos tenían lo que me hacía falta: Paz verdadera y amor fraternal... Pero... ¿cómo podía ser que todo ello fuera por causa de Jesús?... ¡No!... ¡Imposible!..."
"Cierto día, falto ya de fuerzas para continuar y ante la incertidumbre más grande que nunca antes había vivido, decidí que debía buscar la manera de suicidarme. La idea rondó mi mente por un tiempo hasta que un día sábado, cuando no había nadie en mi casa, me encerré en mi habitación  para cumplir con mi cometido: quitarme la vida."
"Tendido en mi cama, comencé a planificarlo, pero de pronto, sentí dentro de mi una voz que me decía insistentemente: 'tanto me has llamado que aquí estoy'. Varias veces deseché esta posibilidad creyendo que eran mis propios pensamientos. Sin embargo, comprendí que... ¡Alguien me hablaba! ¿Sería Dios? ¿Era realmente posible que Dios estuviera allí?... 'Sí', escuché. ¡Oh, Dios!...Qué hago! - pensé una y otra vez- No puedo seguir así ¡No puedo más!   Ya me estoy volviendo loco."
"Aquí  hay alguien que puede ayudarte, que quiere ayudarte' - escuché dentro de mí- ¡NO! ¡No quiero a nadie! ¡No me digas que es Jesús!- casi exclamé - ¡Así no puedo! ¡No puedo! Sólo Tú, puedes ayudarme.
Yo era judío  ...  ¡Judío! ¿Cómo siquiera podía pensar en El, traicionando a mi familia, a mis antepasados, a mi religión, a mi pueblo amado, a Israel?... ¡No! ... ¡Nunca! ..."
"Pero, por un instante me ví tremendamente solo, abandonado, en un mundo oscuro y de tinieblas, ante la realidad del suicidio... y  quise gritar para que alguien escuchara... ¡Oh, Dios!... ¡Qué hago!..."
"Desesperado, confundido, angustiado, abatido, perdido, y falto de fuerzas dije interiormente... “¿Acaso es Jesús Tu hijo?” .No dije mas porque una gran paz me ganó el alma, inundando todo mi ser.  Desde ese preciso momento, supe que había encontrado a  Mi Dios, a  Mi Dios tan amado y alejado de mi vida por años, e hice un compromiso con él: 

“¡Jamás me alejaré de tus caminos!... Enséñame a decirle al mundo que Tú eres real , que vives, y que Jesús es real y verdadero”.
"Con el tiempo, comprendí que Jesús, en realidad: Yeshúa, era y es el Mesías verdadero prometido al Pueblo de Israel, que no hay nada más judío que el evangelio, que los primeros cristianos fueron todos judíos, que la salvación viene por los judíos."
"Comprendí, que yo había sido transformado en un judío completo, que no me había convertido a una nueva religión, sino que había vuelto a contactarme con mi Dios, el verdadero, el Dios de Israel."
http://www.shalomjesus.com.ar/testimonio.htm

Testimonio de Manuel Castaño: “Entré en una depresión muy fuerte al punto de llegar a suicidarme”.





Nací en un hogar muy humilde, donde había mucha escasez de ropa, comida, etc... Y mucha incertidumbre, inseguridad y sufrimiento. Desde muy joven recibí mucho desprecio y maltrato. Mi padre era un agricultor y mi madre se dedicaba a hacer ropa. Al crecer comencé a estudiar ya que no me gustaban los trabajos en el campo y comencé a hacerme muchas preguntas como porque algunos tienen mucho y otros nada, porque algunos son más inteligentes que otros, porque mi familia era tan humilde y fracasada y otras lo tenían todo. Estas preguntas yo mismo me las hacía y nadie me las respondía.

Decidí irme del campo para el pueblo y los primeros trabajos que conseguí fueron de limpiar pisos, haciendo aseo, lavado de carros, etc. Con el tiempo decidimos con mis hermanos traernos a toda la familia a vivir a la ciudad, y terminamos viviendo en un tugurio, sin agua y sin luz. En este lugar conocí el vicio, el adulterio, y llevábamos una vida llena de costumbres malas. Al no conseguir trabajo comenzamos a vender cosas ilícitas como CD, armas y nos involucramos en el narcotráfico. Un día me proponen ir a los EEUU cargado de drogas y tuve un sueño que me decidió a no hacerlo. Después de unos años alcance a tener muchos negocios en todo el país, conocí a una mujer muy hermosa, nos casamos y tuvimos tres hijos. 

Pensé que casándome solucionaría mi vida pero comenzaron los problemas de deudas, personas que me buscaban para matarme, mataron a mi hermano y a mi no me importaba nada ya que era un hombre sin metas, ni propósitos, ni sueños. 
   Sentía un vacío muy grande en mi corazón y como un delirio de persecución. La cosa se puso peor ya que mi hija murió en un accidente en un río, y al poco tiempo se accidenta mi padre, y estos sucesos marcan mi vida. Me intentaba acercar a Dios y no encontraba nada ya que tenia un corazón muy duro, resentido y aporreado, me sentía castigado por todo lo que había hecho en mi pasado. Me preguntaba que había hecho yo tan malo que me sucedía todo esto. Entré en una depresión muy fuerte al punto de llegar a suicidarme. 

Un día me hicieron una invitación a una reunión y me encontré a un hombre hablando de lo que Jesús hizo en su vida, y al terminar dice que los enfermos van a ser sanados y a mi me entran muchas dudas en pasar donde Él, y mucha vergüenza, pero cuando lo hago me dijo: ahora mismo se termina tu gastritis y él no sabía lo que yo tenía........al salir de esta reunión compré un CD de las conferencias, lo escuché como dieciocho veces y sentí mucha paz y tranquilidad. Me pareció buena idea regalarles a todos mis amigos, y comencé a ver respuestas muy buenas en ellos. Una pareja que estaba a punto de separarse y de perderlo todo Dios los restauró. Me atreví a orar por una persona enferma y vi que se sanó. Desde ese momento comencé a pensar diferente. A leer la Biblia y a tener una relación personal con Dios. Hoy tengo negocios nuevos y prosperados, se restauró mi familia, tengo una buena relación con mis hijos, aprendí a lo que es ser un buen padre y un buen esposo. Hoy la mayor parte de mi tiempo lo dedico a que mucha gente pueda conocer a un Dios simple y sencillo que yo he conocido, dando testimonio de vida en diferentes lugares del mundo, y viendo el cambio en las personas y en sus familias, soy uno de los hombres mas felices de esta tierra. 

Fuente: http://www.fundacionvidaenexcelencia.org/html/espanol/testimonios.htm

jueves, 23 de agosto de 2012

Niño de tardes de sol y noches de luna...


Niño de tardes de sol y noches de luna,
de mañanas de amor y  extraña dulzura,
de llantos apagados con besos maternales
y sueños impregnados con el aroma de azares.

De rincones vacíos de paredes duras
y mejillas rozadas como frutas maduras,
de viajes emotivos en cuentos familiares
y aventuras pintadas de viento y tierrales.

De espalda rota y pies heridos,
tu alma se hizo campo y tu mente río,
tus manos despejan nubes buscando caminos
y al canto de tu madre volvías vencido.

Te fuiste con la siesta caminando
por la magia de un recuerdo escondido.
Tus risas y juegos no volvieron
para no quedar ocultas en el olvido.

De caricias de un hermano que ya no pudo venir
a participar de tu encanto y  travesuras compartir,
porque estabas apurado por descubrir
los secretos donde la tarde no pudo morir.

De misterios familiares que nadie te pudo decir,
de recuerdos de había una vez en tus noches por venir
donde tu llanto se hizo canto por no herir
el corazón de una madre que tuvo que partir.

De caminos que te llamaban a la aventura cotidiana
y  juegos apurados en la siesta prolongada,
con las piedras en el suelo y el sol en tus espaldas,
de palomas matinales con alas empapadas.

De gritos y  llamados de madres asustadas,
de corridas y escondidos de caras embarradas,
con piernas de cardos de rodillas lastimadas
y pétalos blancos de segundas palabras.

De cara sucia de tu labor de niño y
cabeza despeinada de idas y venidas,
con manos abiertas regresabas al nido
en busca de una madre que curaba las heridas.

Porque tu inocencia permanecerá
atravesando las nubes del tiempo,
y en algún rincón de la infancia estarás retomando
los juegos de aquellos momentos.


Rulo Andreo
  http://circulo.repdeval.com/Sanacion/maestrasanacion.php

Quiero desaparecer y no morir


Quiero desaparecer y no morir 
Quiero no ser y perdurar
Y saber que perduro
Llamo a las puertas de la muerte
Y me retiro
Llamo a la vida y huyo avergonzado 
Quiero ser toda mi alma y no lo puedo 
Quiero todo mi cuerpo y no lo logro

Vicente Huidobro

domingo, 19 de agosto de 2012

Algunos trastornos mentales como la depresión se ven influidos por la falta de días de luz.



Un grupo de expertos ha destacado la influencia del sol en las hormonas y las relaciones sociales, y es que el mal tiempo aunque no es determinante para los trastornos mentales, afecta al estado anímico. 

En palabras del psiquiatra Ángel García Prieto, la «falta de luz puede ser un factor añadido en la depresión». Este psiquiatra asegura que la causa fundamental es la melatonina, producida por la luz y que estimula ciertos estados nerviosos. De hecho ya existen tratamientos basados en la exposición a la luz y que tienen cómo objetivo la creación de las melatoninas. 

Sin embargo, los trastornos psicológicos no vienen determinados por el estado de la meteorología. El psiquiatra Pedro Quirós Corujo señala que la falta de luz contribuye a empeorar los trastornos mentales, aunque nunca a causarlos. En este sentido, el psiquiatra Ángel García Prieto explica que «en una persona que esté al límite sí puede ser el factor añadido para que opte por el suicidio, sin embargo no sería la causa principal». 

La repercusión que el mal tiempo tiene sobre los seres humanos también está relacionada con las expectativas. «Como tenemos que evitar planes que impliquen salir al exterior, la socialización es peor, y eso nos impide realizarnos como personas». Son palabras del catedrático de Psiquiatría por la Universidad de Oviedo Julio Bobes García, quien también explica que «la meteorología tiene una importante influencia sobre los patrones hormonales» y por tanto la estimulación que tenemos ante la distinta luminosidad es diferente en cada uno de los casos. 

La psicóloga Pepa Sánchez Delgado también recalca la importancia que tiene el estado anímico en la cancelación planes. «Si los proyectos que se tienen pensado hacer para el verano se vienen abajo nuestro estado emocional se ve afectado». 


Detección y prevención del suicidio. Guía para familiares


Por Ana Muñoz
Se trata de una guía editada por la Comunidad de Madrid a la que puedes acceder gratuitamente y descargar en formato pdf. Está dirigida principalmente a los familiares de las personas que pueden estar en riesgo de poner fin a su vida. Consta de los siguientes apartados:

- Algunos datos acerca del suicidio.

- Creencias erróneas acerca del suicidio, como pensar que quien de verdad desea suicidarse no lo dice, o que solo las personas con problemas graves se suicidan. 

- Factores de protección. Son una serie de situaciones familiares, sociales y personales que disminuyen la probabilidad de suicidio o de intento de suicidio.

- Factores de riesgo. Son aquellas situaciones familiares, sociales y personales que aumentan la probabilidad de suicidio o intento de suicidio.

- Señales de alerta. Aquellas señales que nos pueden indicar que una persona podría intentar suicidarse.

- Qué hacer ante una situación de riesgo. Cuando una persona detecta en un familiar algunas de las señales de alerta, existen una serie de estrategias que puede poner en marcha para prevenir el suicidio.

http://www.infocoponline.es/pdf/Gu%EDa.Suicidio.pdf
FUENTE: http://motivacion.about.com/b/2012/04/04/deteccion-y-prevencion-del-suicidio-guia-para-familiares.htm

miércoles, 15 de agosto de 2012

Graciela de Fadil: Mi gran testimonio. “Ya tenía planificado mi suicidio”


Una mañana Daniel, mi esposo, sale a buscar trabajo, yo ya tenía planificado mi suicidio, por el frente de mi casa pasaba el tren, se acabaría así todo…

Recuerdo que Daniel se fue diciéndome “una puerta se tiene que abrir”, esas palabras retumbaban en mi mente… Fui a visitar a mi madre para pedirle si nos podíamos quedar unos días en su casa porque no teníamos para comer, y así lo hicimos.

DIOS YA TENIA SU PROYECTO PARA MI Y YO NO LO SABIA…

Una noche entre tantas preocupaciones, en mi depresión y dolor que pude lograr dormir un rato, tuve un hermoso sueño. Soñé que se me presentaba la madre de Jesús, la veía bajando del cielo sobre una nube con los brazos extendidos llamándome con sus hermosas manos, cada vez se acercaba mas y mas, hasta que llego a besarme, y ahí desperté asustada, me impresiona tanta hermosura ( no saben lo bellísima que es).

Era la Virgen Milagrosa, pero YO PENSE NOSE PORQUE QUE ERA LA VIRGEN DE LUJAN…(presten atención porque marco esto)

Me levante y le conté a mi madre muy entusiasmada mi sueño. Por la noche me di cuenta que no me había descompuesto en todo el día.

Cada noche al acostarme quería revivir ese momento que fue tan real, pero ya no aparecía mas…


Es un testimonio muy extenso que los lectores de Quierosuicidarme pueden seguir leyendo en el siguiente enlace AQUÍ


Los ángeles me salvaron del abuso y del suicidio


Un testimonio enviado por Migdalia Santiago, en el que relata tres de sus historias con ángeles. Sus relatos nos recuerdan que aún en los peores momentos de la vida, el amor divino nos rodea y nos ayuda si estamos dispuestos a abrirle el corazón.
Tengo tantas historias de la presencia de los ángeles en mi vida que creo que cada día camino con ángeles como compañía. Todos los días antes de salir de mi casa recito esta oración:

Arcángel San Miguel a mi derecha, San Gabriel a mi izquierda, San Rafael a mis espaldas, para que con sus alas me cubran de todo mal, Arcángel Uriel al frente de mí, para abrirme los caminos, y sobre mí, la gloria del Universo Celestial. Amen.
La aparición de los ángeles en mi vida no siempre ha sido en eventos sobrenaturales sino también en gente viva y humana que han sido ángeles guías.
Primera historia de ángeles
Creo que siempre a habido ángeles en mi vida, pero se manifiestan más cuando estoy en peligro o cuando los necesito. Una de las ocasiones más importantes fue cuando estaba sufriendo por el alcoholismo de mi ex-esposo. En esos días, se emborrachaba y perdía el sentido. Todo comenzó con una discusión. Terminó dándome golpes como un loco. Yo trataba de defenderme sin éxito. Me golpeaba sin sentido hasta que me arrinconó dentro de un armario grande. Me apretó el cuello hasta que yo ya no podía respirar. En mi mente entendí que moriría sin remedio. Mi perro Cody tal vez sintió mi sufrimiento y se le fue encima, mordiéndole el pantalón y jalándolo hasta que me tuvo que soltar (primer ángel, mi perro).
Logré salir corriendo del closet y recobrar la fuerza, pero volvió a golpearme y esta vez me golpeó tan fuerte que caí contra la barra de metal del cabezal de mi cama. Sentí que perdía la conciencia y me dejé llevar. Ya no pude luchar.

En ese momento escuche que la cortina de mi ventana se movió, y cuando miré, vi un hombre (segundo ángel) que me pareció alto y fuerte. Era como un indio. Vi sus pies y su pantalón (jean) azul. Sus manos eran fuertes como las de un agricultor que trabaja la tierra. Su camisa era de cuadros y sus trenzas le bajaban hasta el pecho. Cuando ya iba a verle cara, me desmaye. Me desperté cuatro horas después con los gritos y llanto de mi ex esposo que lloraba porque pensó que me había matado. Hoy sé que ese ángel me salvó de la muerte.

Segunda historia de ángeles


Una de las más hermosas historias con ángeles ocurrió cuando sufrí una depresión en 2005. Fue tan profunda que había decidido matarme, pues ya no quería vivir. Sabía que debía vivir, pero ya no lo deseaba. Solo deseaba en esos momentos juntar la fuerza para encontrar un método para acabar con mi vida. Me levanté de la cama y vi que por la ventana brillaba el sol, a través de un rayo de luz que entraba vi las caritas de mis hijos como en medio de un corazón. Un ángel transformaba en corazón el corazón que perdía. Comprendí en ese momento que tenía que vivir, pues mis hijos me necesitaban. Me levanté de la cama, me vestí y me fui a caminar. Me encontré con un viejito chino que se dio cuenta de que yo estaba mal. Me saludó y me habló de su observación. (Segundo ángel del día.) Yo le confesé que estaba sufriendo de depresión. Él me aconsejó que me fuera con él a darme los masajes con piedras jade calientes. Yo lo seguí y me encontré con un sitio lleno de gente china, acostados todos en unas camas que llamaban “nuga beds.” Yo también quise disfrutar de esos masajes y hoy día digo que soy hija de las piedras jade (¡ángeles de piedra Jade!) porque me devolvieron la vida.
Tercera historia de ángeles
En otra ocasión, tuve uno de los peores sufrimientos que puede pasar una mujer que ama con locura: la traición de mi ex-pareja. Me sentí morir cuando lo supe. Me volví a sentir como la niña de cinco años que mi madre me tuvo que dejar. Fue como si se me hubiera acabado el mundo. No encontraba consuelo, ni paz.
Se apoderaron de mí la tristeza, la soledad, el dolor, el rencor y la deseperación. Esta vez no quería vivir, pero no dejé que ese sentimiento me arrastrara esta vez. Fue muy difícil pues no encontraba salida. Cuando más desesperada estaba recordé un grupo que me habían recomendado al que la gente llegaba para sanarse de cosas físicas y emocionales. Yo, como guiada por una fuerza que no era mía, llegue hasta allá. (Creo que eran ángeles.) Todos los rezos y rituales se dieron, pero yo no sentía nada. Seguía tan triste y sin paz, y convencida de que la nube negra del suicidio me vencería. Cuando terminó, el líder del grupo anunció que si deseábamos hablar en privado le dejáramos saber. Otra vez, sin entender qué fuerza me guiaba, levanté la mano. Después de que terminó con una fila de unas cuatro personas, fue mi turno.

Le expliqué que ya no tenía fuerzas para seguir. Él me miró con ojos de amor y me dijo: “Has perdido el espíritu”. Yo dije que sí con la cabeza y comencé a llorar. Él me dijo: “No te preocupes, los ángeles que te cuidan te han traído hasta aquí. Tratare de ayudarte”. No vale la pena explicar los rituales que hizo, solo que invocó con fuerza que mi espíritu volviera a mi cuerpo. De repente sentí que tenía que estirarme y levantar mis manos hacia arriba y sentí como una luz tibia entraba por mi cabeza y recorría mi cuerpo hasta llegarme a los pies. Tuve que moverlos como si caminara y pude volver a respirar. En ese momento sentí el revolotear de los ángeles a mi alrededor.

Son tantas las historias, que no acabaría de contarlas, pero me da gusto contar estas cosas aunque la gente piense que estoy loca. No importa, es lo que viví y es lo que me mantiene viva.

Gracias Migdalia, por compartir tus historias de cómo los ángeles te dieron la fuerza para vivir y convertirte hoy en una persona que ayuda a los demás a mejorar su vida y lograr sus sueños. Los ángeles te acompañan siempre, y tú también eres uno para muchas personas que ahora lo encuentran en ti.

Fuente AQUÍ


lunes, 13 de agosto de 2012

El susto mudo se quedó desnudo


El susto mudo se quedó desnudo
y quiso irse mucho más allá,
pero quedó muy  solo,
muy solo en el olvido,
que te deseo la muerte
y así no verte más.

Pero eso es solo un sueño,
un sueño inalcanzable
tan solo un sueño triste,
muy triste nada más,
porque mi corazón funesto
se adhiere a tus arterias
y entonces… si te mueres
yo viviría muy  triste
y solo un poquito  mas.

Melvis – Susto


  http://circulo.repdeval.com/Sanacion/maestrasanacion.php

LUCHA DIVINA


¿Tú sostienes el orbe con un dedo…? 
Eso, a decir verdad, no es maravilla. 
Puedo yo más que Tú. Yo soy de arcilla 
y, ya lo has visto en el altar: ¡Te puedo! 
¿Piensas poder más Tú…? Te desafío; 
y si es así que tu potencia es mucha, 
lucha conmigo, vénceme en la lucha 
y a Ti no más te ame, Jesús mío.


Alfredo R. Placencia  

jueves, 9 de agosto de 2012

Modalidades de suicidio en la esquizofrenia


Si estudiamos desde un punto de vista psicopatológico y clínico la conducta suicida en la esquizofrenia y según la revisión de la extensa bibliografía que versa sobre el tema, podemos distinguir cuatro grandes modalidades, que intentan conceptualizar y explicar con qué síntomas correlaciona más la conducta suicida en la esquizofrenia. 

Destacamos:
1. Modalidad depresiva
2. Modalidad psicótica
3. Modalidad que postula una mayor severidad de la enfermedad
4. Posición nihilista

2.1 Modalidad depresiva del suicidio
Una gran cantidad de autores defienden que la conducta suicida esquizofrénica se correlaciona fundamentalmente con sintomatología depresiva. Dentro de estos autores, comenzaremos señalando a clásicos como Warnes (1), Yarden (2) y Vikkunen (3), quienes en sus series de  esquizofrénicos que consumaron el suicidio aportan porcentajes de depresión de un 65% hasta un 75% del total de pacientes, en los meses previos al acto suicida.
Podemos afirmar, por tanto, que existe un abundante cuerpo de bibliografía a favor de la modalidad depresiva dentro del suicidio en la esquizofrenia. Ahora bien, hablar de depresión y esquizofrenia es, quizás, uno de los temas más controvertidos de la psiquiatría. Nos podemos plantear, en primer lugar, en que momento a lo largo del curso del proceso esquizofrénico tienen lugar los síntomas depresivos, o interrogarnos sobre la etiopatogenia farmacógena de tales síntomas o por último, responder a la cuestión de si forman parte o no de la propia enfermedad esquizofrénica.

2.2- Modalidad psicótica
Históricamente se ha defendido que las vivencias psicóticas desencadenaban la conducta suicida.  Muchos esquizofrénicos expresan su miedo a perder el control ya que sienten que la agresividad se impone a su voluntad como algo ajeno a su personalidad. En ocasiones, pueden percibir voces imperativas que les ordenan suicidarse.
Los últimos hallazgos (35), sugieren que dada una población de pacientes esquizofrénicos con afecto deprimido, la presencia de síntomas psicóticos y/o ansiedad está asociado con niveles más altos de ideas suicidas, independientemente de nivel de depresión. Es decir, orienta a los clínicos a realizar una evaluación más profunda y cuidadosa, si cabe, del potencial suicida de pacientes esquizofrénicos deprimidos que presentan una florida sintomatología productiva o una fuerte angustia que desencadenan intensas ideas suicidas.

2.3.- Modalidad de una enfermedad más severa.  
Otra gran línea de autores que estudian el suicidio esquizofrénico es la que postula que el suicidio se da en pacientes que padecen una enfermedad más severa devastadora.
Destacamos autores que resaltan que el suicidio en jóvenes esquizofrénicos se asociaba con un curso crónico valorado por presencia de sintomatología resistente al tratamiento y mayor número de readmisiones hospitalarias junto con una mayor dependencia social y eficiencia disminuida.
En general los esquizofrénicos suicidas padecen una forma particularmente incapacitante de enfermedad con consecuencias psicosociales muy perjudiciales. La severidad de la enfermedad se evalúa por mayor tiempo de estancia en el hospital, presentaban mayores dificultades para ejercer una profesión, pertenecían a clases sociales inferiores, existía un mayor número de tutelages y habían permanecido los últimos años ingresados en instituciones.

2.4.- Postura nihilista en la predicción del suicidio esquizofrénico
En último lugar hay que comentar las aportaciones de aquellos autores que consideran que el suicidio esquizofrénico es una conducta impulsiva y altamente impredecible. Estos autores son escépticos en cuanto al valor que tienen los factores de riesgo que se obtienen de estudios retrospectivos ya que, en primer lugar, la conducta suicida en pacientes  esquizofrénicos es afortunadamente un acontecimiento poco frecuente. Por lo tanto, las escalas cínicas que evalúen el riesgo suicida señalarán muchos falsos positivos y negativos. 

Rabadán Rubio JA, Hernández Martínez J, Toledo Romero F, Martínez Quiles MD. Modalidades de suicidio en la esquizofrenia. Psiquiatria.com [Internet]. 2011 [citado 27 Jul 2011];15:20. Disponible en: http://hdl.handle.net/10401/4091



miércoles, 8 de agosto de 2012

Consejo del Papa para vivir las vacaciones





No dejéis de meter el evangelio en vuestras maletas.

El Papa dijo que salir de vacaciones, no se trata de irse por irse para encontrar descanso, más bien se trata de vivir de una manera nueva nuestras relaciones con nuestros prójimos, con Dios, tomando el tiempo que esto requiere.

Recordó que en el pasaje evangélico, en el que Jesús dice:”Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados”, el Papa nos invitó a leer este evangelio como fuente de descanso y serenidad para las vacaciones sabiendo que la fe en su presencia nos ofrece la serenidad de quien se sabe siempre amado por el Padre.

Dejemos amplio espacio a la lectura de la Palabra de Dios, en particular al Evangelio, que no dejaréis de meter en vuestras maletas en estas vacaciones.

¿Cómo podemos concretar estas consignas del Papa?

Dar mayor importancia al diálogo y escuchar sin mirar el reloj: En tiempo de vacaciones las conversaciones pueden y deben ser más relajadas y aprovechar el tiempo de descanso para tratar temas más profundos. 

Recordar los abuelos y amigos: En las vacaciones se pueden crear lazos de unión mucho más estrechos e íntimos entre padres e hijos, entre nietos y abuelos, entre tíos y primos.

Debemos disfrutar las vacaciones con sobriedad y con agradecimiento como exigencia moral de un mínimo de apoyo con los que no las tienen porque no pueden.

La vida cristiana, no lo olvidemos, es el tesoro más grande que Dios nos ha dado por ello no abandones los sacramentos de la Eucaristía y la confesión.

Procura cada día que una frase del Evangelio te guíe a lo largo de la jornada.

Dios no se toma vacaciones en su búsqueda de amor al hombre. Las vacaciones pueden ser tiempo excepcional para salir al encuentro de Cristo en los demás. Y es que en verano, seguimos siendo cristianos. Es más, tenemos una magnífica oportunidad de serlo y de demostrarlo: no te olvides de los que sufren por la enfermedad o dolor del alma, puedes aprovechar este periodo para visitarlos.

Reza por las vocaciones y por los misioneros: El verano es el momento en que miles de jóvenes hacen la experiencia vocacional para descubrir el llamado de Dios ya sea al sacerdocio, a la vida religiosa o consagrada. Cientos de jóvenes dejan sus vacaciones para dedicarse a la evangelización ahí donde haga falta.

Les deseo buenas y santas vacaciones. 

                                                                       Mayra Novelo de Bardo

viernes, 3 de agosto de 2012

Dolor


   
Nunca podrás, dolor, acorralarme.
    Podrás alzar bisojos hacia el llanto,
    secar mi lengua, amordazar mi canto
    sajar mi corazón y desguazarme.

       Podrás entre tus rejas encerrarme
    destruir los castillos que levanto,
    ungir todas mis horas con tu espanto.
    Pero nunca podrás acobardarme.

       Puedo amar en el rostro la tortura
    Puedo reir cosido por sus lanzas.
    Puedo ver en la oscura noche oscura.

       Llego, dolor, a donde tú no alcanzas.
    Yo decido mi sangre y su espesura.
    Yo soy el duelo de mis esperanzas.

    José Luis Martín Descalzo