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viernes, 19 de enero de 2018

Alcohol, drogas, depresión y estrés principales factores de riesgo asociados al suicidio




FUENTE: BERBES. 2009 OCT
Aproximadamente un millón de personas fallece por suicido en el mundo, y el número de tentativas suicidas es unas 10-20 veces mayor, según datos de la Organización Mundial de la Salud. Es decir, se produce una muerte por suicidio cada 40 segundos y una tentativa cada 3. Concretamente, en nuestro país, los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que durante el año 2007 se suicidaron 3.263 personas.
Según la Prof. Pilar Saiz Martínez, del departamento de Psiquiatría de la Universidad de Oviedo “estas cifras suponen un número de muertes similar al de personas fallecidas en accidentes de tráfico e incluso superior al número de defunciones causadas por los conflictos bélicos”.
El Pacto Europeo sobre Bienestar y Salud Mental, celebrado en Bruselas, en Junio de 2008, establece que la primera de las cinco áreas prioritarias de acción en Salud Mental, debe dedicarse a la prevención de la depresión y de los comportamientos suicidas. Las medidas prioritarias recomendadas incluyen: incrementar la formación de los profesionales de la salud; restringir el acceso a los principales métodos suicidas; fomentar la concienciación sobre el problema a nivel comunitario y entre profesionales sanitarios y de otros sectores relevantes; implementar medidas para reducir los principales factores de riesgo asociados a los comportamientos suicidas (consumo excesivo de alcohol y drogas, depresión y estrés) y, por último, facilitar las medidas de soporte adecuadas a aquellas personas que hayan realizado tentativas suicidas o que de modo indirecto se hayan visto afectadas por ellas.
Aproximadamente, en la mayor parte de los países en los que se ha estudiado el fenómeno del suicidio, las mujeres presentan mayores tasas de ideación suicida y de comportamientos suicidas. Sin embargo, “aproximadamente, los varones consuman el suicidio con una frecuencia entre 2 y 4 veces mayor que las mujeres, mientras que éstas realizan intentos de suicidio con una frecuencia 2-3 veces superior a la de los varones. Concretamente, en nuestro país, según datos del INE del año 2007, la tasa de suicidio por 100.000 habitantes fue de 11 para los hombres y de 3,5 para las mujeres”, comenta la Prof. Saiz Martínez.
Existen una serie de factores que se consideran como factores predictores de riesgo suicida: padecer un trastorno mental (siendo los señalados previamente los que se acompañan de un mayor riesgo), la presencia de ideación suicida, las verbalizaciones suicidas y la planificación del acto, los antecedentes personales de tentativa suicida (constituye el mejor factor predictor conocido hasta la fecha), el aislamiento social, los sentimientos de desesperanza, factores sociodemográficos entre los que se incluye el sexo masculino y la edad por encima de los 55-60 años, los antecedentes familiares de suicidio consumado, la presencia de factores estresantes agudos o crónicos (entre los que se puede incluir enfermedades físicas de tipo crónico o discapacitante), etc.
“El 90-95% de personas que se suicidan cumplen criterios de trastorno mental en el momento del suicidio. Hay que tener presente que todos los trastornos mentales incrementan el riesgo de suicidio en relación al de la población general, pero dicho riesgo varía en función del trastorno mental padecido, de modo que los trastornos que se acompañan de mayor riesgo son los trastornos afectivos, la dependencia de alcohol y/o de otras drogas y las psicosis no afectivas”.
Actualmente, se está tratando de conocer mejor aquellos factores que pueden tener un papel protector evitando la comisión de dichas conductas, tales como la ausencia de variantes genéticas que confieren susceptibilidad, presencia de soporte socio-familiar adecuado, tratamiento adecuado de la enfermedad de base, etc.
Según la Prof. Saiz Martínez, “en el momento actual no existen dudas de que el suicidio es un comportamiento determinado por factores bio-psico-sociales. En los últimos años se ha realizado un gran esfuerzo investigador para tratar de conocer los posibles biomarcadores de este tipo de comportamiento y hasta la fecha los hallazgos más sólidos provienen de la presencia de niveles bajos de ácido 5-hidroxiindolacético (5-HIAA), el principal metabolito de la serotonina, en el líquido cefalorraquídeo”.
En relación a las bases genéticas del suicidio, “conocer cuáles son los genes responsables, en última instancia de este comportamiento es algo muy complicado, ya que el suicidio, como la inmensa mayoría de los trastornos mentales se incluyen dentro de lo que se denominan enfermedades genéticamente complejas (no se transmiten según un patrón de herencia mendeliana)”, asegura la psiquiatra.
“Dichas enfermedades tienen un claro componente genético (descrito en estudios de familia, gemelares y de adopción), pero la susceptibilidad para el comportamiento viene dada por el efecto combinado de muchos genes (genes de efecto menor) y de diversos factores ambientales actuando conjuntamente”, señala la Prof. Saiz Martínez.
La investigación genética en suicidio se ha centrado principalmente en el sistema serotoninérgico, “cuya implicación ha demostrado ser la más consistente hasta el momento, siendo el gen más estudiados y, con el que quizás se han obtenido más resultados positivos, el transportador de serotonina (SLC6A4)”. No obstante, señala que en los últimos años se han obtenido resultados prometedores con otros genes, como por ejemplo el del BDNF. Quizás uno de los hallazgos más destacables en los últimos años es el realizado por el grupo de Caspi que ha puesto de manifiesto que existe una interacción entre los comportamientos suicidas, los acontecimientos vitales estresantes y determinadas variantes polimórficas del gen del transportador de serotonina. Habiendo sido, este hallazgo, replicado posteriormente por numerosos grupos de investigación. “No obstante, hay que señalar que estos posibles biomarcadores están aún en fase de consolidación y no se utilizan en la práctica clínica cotidiana”, afirma la Prof. Saiz Martínez.

jueves, 18 de agosto de 2016

Depresión y suicidio.



“Hay distintos tipos de depresión: leve, moderada y severa”, comentó el el psiquiatra Roger Montenegro, miembro del consejo de dirección de la Fundación Mundial para la Salud Mental (WFMH, por sus siglas en inglés). a la BBC

“La moderada y la severa, que solía ser llamada clásicamente como melancolía, son las medicadas. A su vez hay depresión severa con o sin síntomas psicóticos”, agregó.

Montenegro, quien también preside la Fundación Contener Argentina (para la defensa de los derechos de las personas que sufren trastornos mentales), indicó que la depresión también suele ir acompañada de otros males. “Hay una frecuente comorbilidad (presencia de uno o más trastornos), una coexistencia vinculada a otras enfermedades físicas o mentales”.

Igualmente es usual la relación entre el abuso de sustancias y las enfermedades mentales. “El alcohol y las drogas hacen más vivible la enfermedad, pero no sacan al enfermo de la depresión, sino que terminan acentuando la sensación de culpa o de no tener futuro”.

“Lo mismo ocurre con pacientes de esquizofrenia que pretenden aliviar sus síntomas con el consumo de sustancias”.

Ya en sus formas más profundas la depresión puede ir unida a otros síntomas que pueden desencandenar en intentos de quitarse la vida.

En ese sentido, los expertos indican que el suicidio raramente es provocado por un solo factor y que situaciones como problemas económicos o de malas relaciones personales contribuyen a incrementar el sentimiento de desesperanza.

“La incidencia de suicidios es mayor cuando la depresión no es tratada”, subrayó Montenegro apuntando que la persona suele dejar pistas y, en el 70% de los casos, informa algunos días antes sus intenciones.

Mientras tanto, el estigma y la discriminación siguen siendo muy comunes cuando se habla de la depresión y otros trastornos mentales.


Y mitos como asumir que la persona enferma tiene una “debilidad personal” aún persisten. Sin embargo, Montenegro comentó que, en general, “ahora se recurre más a pedir ayuda”. “Antes se tendía más a somatizar los trastornos mentales”, apuntó señalando que en el tratamiento debe “prevalecer la concepción humanística, ponerse en el pellejo del paciente que padece la enfermedad”.

miércoles, 27 de julio de 2016

Un corto sobre la prevención del suicidio




Este pequeño vídeo tiene el propósito de ayudar a cualquier persona que se sienta deprimida o con ideas suicidas para que vaya a buscar ayuda y que sepa que: NO ESTA SOLA.

También tiene la intención de mostrar a alguien que no está deprimido como puede ayudar preguntándoles si están bien. Y que no tengan miedo de ayudar a los que están sufriendo. 

NO ESTAS SOLO O SOLA 

Y si necesitas ayuda, siempre hay alguien con quien hablar.

Este vídeo muestra las etapas y los sentimientos de depresión pero relacionándolos con las etapas de tomar un baño. 

martes, 5 de julio de 2016

Depresión.


11 cosas que tienes que saber cuando una persona que amas que tiene depresión.

1.     La depresión no es una elección
La depresión es una de las experiencias más indefensas y frustrantes que puede tener una persona. A veces se siente triste, a veces vacía, a veces no siente absolutamente nada.
Hay momentos en que la depresión puede dejar a alguien sintiéndose paralizada en su propia mente y cuerpo, incapaz de hacer las cosas que le gustaban hacer o las cosas que sabe que debe hacer. La depresión no es sólo un mal día o de mal humor y no es algo que puede simplemente “pasar por alto”. Recuerda que nadie elige estar deprimido.

2. Decir cosas como “vas a estar bien”, “sólo necesitas salir de casa”, no tiene sentido.
Es fácil decirle a alguien esas cosas porque piensas que le estás dando una solución o una manera sencilla de hacerla sentir mejor y aliviar su dolor, pero ese tipo de frases siempre van a parar a un vacío, insultante y esencialmente sin sentido.
Al decir estas frases les creas tensión, haciendo que se sientan inadecuados, y como si tú no estuvieras reconociendo lo que ellos están pasando por intentar poner un peso sobre un problema mucho mayor. Ellos entienden que estás intentando ayudar, pero esas palabras solamente los hacen sentir peor. Un abrazo silencioso puede hacer mucho más que usar proverbios clichés.
Lo que puedes decir en lugar de eso:
Estoy aquí para ti. Creo en ti. Creo que eres más fuerte que esto y creo que vas a superar esto. ¿Qué puedo hacer para ayudar? ¿Qué piensas que te puede hacer sentir mejor?
Evita ofrecer consejos, por el contrario, sólo deja saber que estás ahí para ellos y pregúntales cómo puedes ayudar para que se sientan mejor.

3.   A veces, ellos tienen que apartarte.
Las personas que sufren de depresión muchas veces se sienten frustradas con el sentimiento como si ellas fueran un peso para otras personas.
Esto hace que se aíslen y se aparten de las personas que más necesitan. Si ellos se vuelven distantes, recuerda que saben que estás ahí todavía, pero no intentes forzarlos a salir o hablar sobre lo que está sucediendo si no quieren.
4.   Estás autorizado a quedarte frustrado.
Las personas deprimidas necesitan sentirse amadas y apoyadas.
Pero si ellas empiezan a crear un impacto negativo en tu vida, estás autorizado a reconocer eso y descubrir cómo mostrarles amor y bondad, sin autosacrificio.

5.    Es importante discutir y crear límites.
En esos momentos de frustración, es importante dar un paso atrás y mirar cómo puedes ayudar a la persona deprimida al mismo tiempo manteniendo tu propio sentido de felicidad y realización.
Se paciente. Habla sobre tus preocupaciones y explica los límites que necesitas crear en tu relación. Descubre algo que funcione para ambos.

6.   Ellos pueden fácilmente volverse oprimidos.
El cansancio constante es un efecto colateral común de la depresión. Sólo pasar el día puede ser una experiencia avasalladora y desgastante.
Ellos pueden aparentar estar totalmente bien e inmediatamente después sentirse cansados y no tener energía para nada, incluso aunque hayan dormido bien. Eso puede desembocar en cancelar planes, irse antes de un evento, o decir “no” a cosas. Basta recordar que no se trata de las cosas que tú hagas. Es sólo uno de los efectos colaterales frecuentes de vivir con la enfermedad.

7.    No es sobre ti.
Cuando tienes un ser querido, lidiar con la depresión puede ser difícil, así como entender lo que están pasando, y pensar que su tristeza es un reflejo de tu relación con el otro.
Si ellos necesitan de espacio o distanciarse, no te culpes y descubre cómo puedes hacer las cosas de forma diferente para curarlos. Entiende que la depresión no es sobre ti.

8.   Evita crear ultimatos y exigencias.
Decirle a alguien que terminarás la relación o no le hablarás más si no mejora no va a curarla mágicamente de su enfermedad.
No se volverá repentinamente la persona que quieres que sea sólo porque estás cansado de lidiar con sus problemas. Es una decisión personal la de apartarse de alguien si sus cuestiones se vuelven mucho para ti y tu relación con ella, no seas irrealista y manipulador.

9.   Una persona deprimida no siempre quiere estar sola.
Muchos suponen frecuentemente que las personas con depresión quieren estar solas. Sin embargo, hay ocasiones en que ellos quieren su espacio, pero eso no significa que quieran enfrentar sus miedos completamente solos.
Ofrécete para llevarlos a algún lugar. Pregunta si ellos quieren tomar un café o ir a comer. Sacarlos de su rutina puede significar todo para ellos.
Recuérdales que no tienen que hacer las cosas solas.

10.   Intenta no comparar tus experiencias con las de ellos.
Cuando alguien está pasando por un momento difícil, muchas veces, parece natural compartir con ellos nuestras propias historias para que ellos sepan que tú ya pasaste por algo semejante y puedes empatizar con su lucha.
Cuando dices algo como: “ah sí, esa vez yo estaba muy deprimida…” sólo los hace sentir como si tú estuvieras minimizando su dolor. Expresa empatía, pero no reprimas sus sentimientos.
El mayor recurso que puedes compartir con tu amigo es tu capacidad de escuchar. Eso es todo lo que él realmente necesita.

11. No hay problema en preguntar sobre sus sentimientos.
¿Cómo se están realmente sintiendo y cómo están lidiando con la depresión?

Los pensamientos suicidas son una ocurrencia humana para las personas deprimidas y no hay problema en preguntarles directamente maneras en que ellos están practicando el cuidado personal y un plan de seguridad en momentos en que su depresión se vuelva muy grande.

Ofrece pasar tiempo con la persona una o dos veces por semana para hacer ejercicio, compras, o salir juntos. Pregunta si puedes cocinar o cenar con ellos y planear una salida.
Una de las partes más difíciles de la depresión es sentirse muy cansado para cocinar comida saludable; para ayudarlos realmente, cocina alimentos que se puedan almacenar para después.

Es importante recordar que la depresión no es algo que se debe considerar vergonzoso y vivirla no vuelve a alguien débil o inadecuado. 
Ama incondicionalmente a la persona que tiene depresión.


jueves, 19 de septiembre de 2013

Una nueva técnica intenta predecir correctamente cuál será la terapia óptima para el tratamiento de la depresión



Sólo alrededor del 40% de los pacientes con depresión aciertan con la terapia al primer intento, según explica Helen Mayberg, profesora de Psiquiatría, Neurología y Radiología y la Emory University School of Medicine (Atlanta, EEUU), cuyo equipo ha desarrollado una nueva técnica para intentar predecir correctamente cuál será la terapia óptima en cada caso.

Según sus datos, que aparecen en la revista 'JAMA Psychiatry', la tomografía por emisión de positrones (PET) es útil para determinar qué pacientes responden mejor a la terapia psicológica y cuáles, en cambio, podrían beneficiarse en mayor medida de los antidepresivos.

"Elegir un tratamiento inicial inadecuado implica costes significativos a nivel individual y social debido al estrés continuado, el riesgo de suicidio, la pérdida de productividad y los recursos perdidos por perder dos o tres meses con una terapia inefectiva", señalan los investigadores en la revista médica. "Por tanto, encontrar un marcador biológico que guíe la selección del tratamiento para la depresión podría tener un importante impacto tanto económico como para la salud", subrayan.

La prueba de imagen es útil, continúan los científicos, ya que permite comprobar determinados patrones de actividad cerebral que se asocian a la efectividad de un determinado tratamiento.

Partiendo de la hipótesis de que someter a pacientes con depresión a un PET podría ser muy esclarecedor, el equipo de Mayberg realizó la prueba a 63 pacientes con depresión a los que aún no se les había indicado ningún tratamiento.

El PET hace posible evaluar la actividad cerebral ya que mide cómo se metaboliza en este órgano la glucosa, un componente fundamental cuando cualquier parte del organismo se pone 'en marcha'.

Después de pasar la prueba, los pacientes fueron divididos para recibir o bien un tratamiento de 12 semanas con un conocido fármaco antidepresivo o bien varias sesiones de psicoterapia de tipo cognitivo-conductual.

Al finalizar el régimen indicado, los investigadores compararon el circuito cerebral de los que consiguieron superar el problema con los de quienes seguían deprimidos. Y vieron que un área de su cerebro parecía clave para determinar el éxito de la terapia.

Según sus datos, aquellos que presentaban una actividad baja en la corteza insular anterior presentaban mejores resultados si habían recibido psicoterapia en lugar de medicación. En cambio, los que habían tenido una actividad alta en esa zona del cerebro se beneficiaban mucho más de los fármacos que de las sesiones con el psiquiatra.

Según los investigadores, estos resultados cuadran perfectamente con estudios previos que ya habían relacionado esta zona con la regulación de los estados de ánimo o con la toma de decisiones, entre otras funciones. "Esta técnica podría servir como un biomarcador que guíe la selección del tratamiento", indican en el texto.

Sin embargo, también subrayan que, antes de sacar conclusiones definitivas, es necesario replicar y validar sus resultados en un estudio en los que los pacientes sean tratados en función de la 'predicción' del PET.


jueves, 29 de noviembre de 2012

La ciclación rápida en bipolares eleva el riesgo de suicidio




Margarita García Amador, psiquiatra especialista en la Unidad de Adolescentes del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Gregorio Marañón, de Madrid, es la autora de un estudio transversal con 305 pacientes afectos de trastorno bipolar I o II donde se confirma que la ciclación rápida supone un marcador de curso de mal pronóstico, elevando el riesgo de suicidio. En este trabajo se observó que aquellos pacientes que presentaban ciclación rápida realizaban un mayor número de intentos de suicidio. "Mediante la realización de un Modelo General Lineal de Regresión, detectamos que los pacientes con trastorno bipolar y ciclación rápida, una vez habían cometido un primer intento de suicidio, presentaban un mayor número de intentos de suicidio posteriores que los pacientes que, si bien habían presentado intentos de suicidio anteriores, no presentaban el modificador de curso".

La ciclación rápida es una complicación del trastorno bipolar que frecuentemente implica un mal pronóstico. Consiste en la sucesión de cuatro o más episodios de la enfermedad a lo largo de un año, y es lo que se denomina un "marcador de curso". En realidad, la ciclación rápida no es un tipo de trastorno bipolar, sino una forma evolutiva, afortunadamente reversible con un tratamiento adecuado. Ocurre en un 15 por ciento de los casos de trastorno bipolar". 

El estudio evidencia que los pacientes con trastorno bipolar que presentan ciclación rápida tienen un mayor riesgo de cometer intentos de suicidio durante el curso de su enfermedad, por lo que el tratamiento de este marcador pronóstico ha de ser intensivo.

La autora señala que se debe tener en cuenta en la práctica clínica es la identificación lo más temprana posible de los casos que presenten ciclación rápida. "De esta manera podremos tratar de manera más intensiva y dirigida una presentación clínica que conlleva un peor pronóstico. Una mejor estabilización previene las complicaciones graves tanto a corto como a largo plazo".

"Al tratarse de una complicación grave, que es motivo de resistencia a los tratamientos habituales, no hay fórmulas específicas salvo la valoración cuidadosa del caso e ir trabajando día a día con el paciente", según informa García Amador.




martes, 25 de septiembre de 2012

“Sigue el tratamiento y reza”




Entró en una depresión, se pegó un tiro y su vida cambió al estar «toda llena de Jesús»

Después de estar sumergido en una profunda deprensión e intentar quitarse la vida, su vida cambió cuando el psiquiatra le dijo que tenía que rezar. Ésta es la tremenda historia de un policía que al caer en una profunda depresión, intentó suicidarse, pero la fuerza del Señor le ayudó a salir adelante, y ahora forma parte del grupo de la Renovación Carismática.

La depresión le llevó al suicidio

«Yo era una persona que mi religiosidad se encontraba bajo mínimos, algunas veces me había preguntado ¿pero, en que creo yo ya?. Mis entradas en la Iglesia eran por mero cumplimiento. Hace aproximadamente tres años sufrí una fuerte depresión e intenté quitarme la vida dándome un tiro en el corazón (soy policía nacional). La bala tuvo entrada por la parte superior izquierda del pecho y salida por la espalda pero con tal limpieza que no me dejó secuelas físicas ningunas, pero sí psíquicas. Mi mujer y mis hijos trataban de ayudarme pero yo no terminaba de estar bien. Visité varios psicólogos y psiquiatras, salía aparentemente bien de las consultas, pero la verdad es que no estaba bien.»

“Sigue el tratamiento y reza”

En una de mis visitas al psiquiatra me dijo: “El tratamiento que tienes puesto es correcto, sigue con el y reza”. Yo salí muy confundido e incluso irritado de la consulta, pues había pagado una consulta para que me dijera que rezara. Camino de casa le dije a mi mujer -si yo no me acuerdo de rezar, ya que había comprobado que cuando me ponía a rezar me pasaba de una oración a otra y las mezclaba. Una estampita lo cambió todo»
Un tiempo después tuve que ir a mi trabajo a llevar unos informes y al pasar por la Basílica de la Virgen de las Angustias, entré, me postré pidiéndole que me sanara pues yo no estaba bien. Al salir del templo después de unos momentos de oración se dirigió a mi una señora y sin mediar palabra me dio una estampa con una oración que se titula “tengo sed”. Me la dio solo a mi y aunque en otra ocasión se hubiera olvidado en mi bolsillo, esta vez la leí detenidamente y poco a poco me sentí reflejado en la lectura de tal forma que me fue envolviendo una alegría interior y me fue seduciendo. Al llegar a casa se lo comenté a mi mujer, se la leí y desde ese día me agarré a esa lectura que termina con la palabra ¡¡¡empieza!!!.

Empecé a ir a misa con mi mujer

Comencé por acompañar a mi mujer a la Eucaristía, al principio casi con vergüenza y sin entender nada, las lecturas me sonaban a chino, pero yo tenía que darle su tiempo a esa “medicina” y sobre todo insistir y llevar bien el tratamiento, nada de dejar pasar tomas y llevar el tratamiento a mi manera. Empecé a pedirle a Jesús (y le pido todavía hoy) que quiero ser un cristiano auténtico, sin cumplimientos ni fingimientos. Nos fuimos acercando mi mujer y yo (aunque tengo que decir que ella nunco estuvo retirada de Dios) a grupos donde nos pudiéramos ir llenando de él. Me compré una Biblia que al principio tenía en casa un poco escondida y de “tapadillo”, hoy está encima de la mesa disputando puesto con el mando de la tele.

Me fui acercando cada vez más a la Palabra (siempre con mi mujer), la mayor parte de las veces sin entender nada pero insistiendo en todo lo que me podía llenar de Jesús. Hemos hecho dos cursos en la Escuela de Evangelización de Granada, el taller de Oración y Vida del Padre Ignacio Larrañaga y poco a poco lo que estaba viviendo me estaba atrapando de tal forma que donde me enteraba que “llovía Agua Viva” allí estabamos nosotros para empaparnos y que nos calara hasta los huesos. Así el Señor puso en nuestro camino a dos parejas que veíamos y que estaban muy llenas de Dios, un día les pregunté que dónde iban ellos a vivir la Fe y nos hablaron de la Renovación Carismática, del grupo “Kairós” donde ellos participan de la Oración.

La Renovación Carismática forma parte de su vida

Desde hace dos años aproximadamente estoy en el grupo y cada tarde del lunes mi corazón y mi alma salen rebozantes de alegría, de una alegría nueva, que perdura, que llena, me ha cambiado la vida, veo que se cumple lo que en alguna ocasión hemos cantado “ha cambiado mi lamento en baile” . Cuando sugen los problemas los veo de otra manera, siento un gozo nuevo, desconocido. La alabanza surge en mi boca desde la mañana hasta la noche, ya todo trato de hacerlo desde la perspectiva de Jesús, pues se ha convertido en el Centro, en la Meta, en el Fin de mi vida.

«La oración (tanto comunitaria como personal) es un disfrute. En una palabra, mi vida está toda llena de Jesús desde la mañana a la noche y le pido que sea así hasta el fin de mis días».




domingo, 29 de julio de 2012

Sanación interior (7) Por HENRY GIOVANNI RONDON RODRIGUEZ Psicólogo


M.Sc. Psicopedagogía Clínica
Asociación de Psicólogos Católicos de Colombia


ORACIÓN FINAL

Gracias mi Señor, mi Bien, mi Dios, mi Roca que me salva, mi Sanador y Salvador que me lleva a la vida eterna a precio de tu preciosísima sangre derramada en el Gólgota, entrego a ti Jesús todo lo que fue mío y que ahora es tuyo, lo entrego atado y aniquilado, lo entrego, lo coloco ante tus pies para que tú te dignes hacer con mis dolores, enfermedades, recuerdos dolorosos, influencias y obsesiones psíquicas e inmundas, opresiones diabólicas en mi espíritu y mi ser integral lo que tu creas conveniente, pues mi conocimiento es una simple gota de agua en el mar de tu infinita sabiduría, alabado seas mi Señor, mi Dios, diez mil veces bendito seas no hay nada más grande que Tu MISERICORDIA.

A ti te lo pedimos mi Dios con el Espíritu santo en la gloria de Dios padre y con la intercesión de San Miguel Arcángel, toda la corte de Santos Ángeles, Arcángeles, Santos, Beatos, Beatas, Mártires, Sacerdotes, religiosos, Religiosas, Doctores y Fundadores de Comunidades Religiosas de la Iglesia Católica, entregamos nuestras peticiones a la intercesión de lo más sagrado, tu Santísima Madre y Madre de la humanidad la Santísima Virgen María.
Amén.


Bibliografía
1. Mc. Nutt Francis, Sanación Carisma de Hoy. Publicaciones Nueva Vida Puerto Rico 1976.
2. Aldunate, Carlos S.J. , Transformación espiritual y Psicológica, Minuto de Dios Bogotá.
3. Gonzales, Jorge Luis, El diálogo trascendente en la Integración Liberadora, Librería Parroquial, México 1983.
4. Matthew y Dennis Linn, Sheila Fabricant, Curso de Oración para sanar las heridas de la vida, El minuto de Dios, Bogotá 1986.
5. Roberto de Grandis, Sana a tu hermano, E.P. Bs As., 1986
6. Sheila Fabricant y Denis y Mattew Linn, S.J. Orando con otra persona para obtener la sanación, Minuto de Dios, Bogotá 1986.
7. Mattew Linn, S.J. Sheila Fabricant, Dennis Lin, S.J. Sanando las Ocho etapas de la vida, Minuto de Dios, Bogotá.
8. Ange, Daniel, Las heridas que sana el amor, Minuto de Dios, Bogotá, 1978.
9. Matthew y Dennis Linn, S.J., Sanando las heridas de la vida, Minuto de Dios, Bogotá 1988.
10. Matthew Linn, S.J. Dennis Linn, S.J. Sheila Fabricant, Sanando la herida más profunda, Minuto de Dios, Bogotá.
11. Leahy Schlemon, Bárbara, Oración que sana, E. P. Santiago
12. Mattew y Dennis Linn, S.J. La curación de los recuerdos, Librería parroquial, México 1979.
13. De Grandis, Roberto, S.S.J., Curación a través de la Misa, Minuto de Dios, Bogotá.
14. Batancurt, Darío, Fuentes de sanación, Minuto de Dios. Bogotá.
15. Cuadro Moreno, Oswaldo, Jesús sana por dentro, E.P. Santiago.
16. Uribe Jaramillo, Alfonso. Sanación Interior, Minuto de Dios, Bogotá.
17. Pedrini, Alirio J., Sanación del corazón. E.P., Bs. As. 1988.
18. Aldunate, Carlos, s.J. Buscando salud. E.P. Bs. As. 1988
19. Gamarra Cortijo, Georgina, m.m., Sanados por el perdón, Lima 1979
20. Larrañaga, Ignacio, Del sufrimiento a la paz, E.P. Lima 1988.
21. Haring, Bernahr, La fe, fuente de salud. E.P. Madrid 1986.
22. Padro Flores, José., Forrest, Tomás, Jesucristo sanador de mi persona. Minuto de Dios, Bogotá.
23. Uribe Alfonso, Y curó toda enfemedad, Minuto de Dios, Bogotá
24. Iragui, Marcelino, Y curó toda enfermedad, Minuto de Dios, Bogotá.
25. Iragui, Marcelino, O.C.D. Jesús sana hoy, Minuto de Dios, Bogotá.
26. De Grandis, Roberto, S.S.J. Manual para el Ministerio de curación, Minuto de Dios, Bogotá. 1988.
27. Betancurt, Darío, Vengo a sanar, Minuto de Dios, Bogotá.
28. Betancurt, Darío, Tú nos nutres con el pan de las lágrimas, Minuto de Dios Bogotá.
29. Ruiz, Blanca, Sanación de la familia, Minuto de Dios, Bogotá.
30. Sheila Fabricant y Dennis y Matthew Linn, S.J. Sanando las relaciones con bebés nacidos, muertos y abortados, Minuto de Dios, Bogotá.
31. Padavoni, Martín H., Cómo sanar sentimientos heridos, Editorial Verbo Divino, Navarra, España 2000.
32. Tardif, Emiliano, José H. Prado Flores. Jesús está vivo. Editorial - Minuto de Dios - Colombia.
33. Tardif, Emiliano, José H. Prado Flores. Jesús es el Mesías. Editorial – Minuto de Dios – Colombi

viernes, 27 de julio de 2012

La Depresión y el Riesgo de Suicidio


Depresión y Deficiencia en el uso de las habilidades  sociales.
Antes se creía que cuando la persona no disponía de “habilidades sociales” o tenía un déficit en ellas, esto predisponía a la depresión.
En la actualidad y luego de investigaciones sobre ello se sabe que no es así, que la depresión suele manifestarse en personas que también son inhábiles en los social (Youngren and Lewinsohn), y otros autores como (Cole and Milstead) hablan de que la falta de las habilidades sociales son una consecuencia de la depresión pero no la causa.

Indudablemente que cuando la persona padece de depresión, toda habilidad social si es deficiente, le significará un esfuerzo para el que la misma depresión le inhabilita, porque precisamente la depresión le hace vivenciar sensaciones de malestar, tristeza, anhedonia, ansiedad, temor, timidez, pena, la sensación de que “no vale la pena el esfuerzo” porque para qué, etc.,  
Cuando hablo aquí de temor, de timidez, estoy refiriéndome a la comunicación, que cuando se asertiva, significa el uso pleno y eficiente de las habilidades sociales, la persona deprimida siente que “no puede” defenderse, hacerse oír, defender una posición o argumento, hablar o responder en momentos significativos, importantes, porque precisamente “teme” hacerlo, no tiene las fuerzas, el empuje, la motivación para hacerlo, precisamente como “síntoma” depresivo que le lleva a sentir que “mejor dejarlo así” todo esfuerzo es mucho para ésta persona.
Si ésta persona hubiera desarrollado una adecuada Habilidad Social, podría argumentar, defenderse, hablar, responder, cuestionar, etc., en el ejemplo dado previamente, además de sobreponerse a la situación con el plus del esfuerzo que le significa el desgano depresivo, debe logar articular el modo y la forma que amerite la situación, tratando de hacerlo de manera afectiva, y esto es un gran esfuerzo que no puede permitirse, entonces opta por el “lo dejo así, para qué, no importa, etc.,...”.

¿Cómo se muestra en la persona la Falta de un adecuado uso de las Habilidades Sociales?

Cuando la persona se interrelaciona socialmente, hace uso de la comunicación y de todas las formas de ésta, de su voz, de su mirada, de sus gestos, del movimiento de las manos, etc. Hará un buen uso de éstos recursos si ha desarrollado Sus Habilidades Sociales de un modo adecuado, de lo contrario su voz no será audible o temblará o se cortará. Sus palabras saldrán de su boca y no lo harán ni con el tono, ni con el énfasis, ni podrá adecuarlas al significado que le quiere dar a esa comunicación, y que responden a sus pensamientos, será una comunicación verbal ineficaz.
Sus gestos serán temerosos, huidizos, sin la necesaria acentuación que signifique seguridad, certeza que muestren que sabe de qué habla y que está expresándolo con convencimiento. Su mirada no tendrá como visión a su o sus interlocutores, ni mirará a la cara, sino que huirá de ese encuentro, porque hasta el sostener la mirada le significa un esfuerzo que en muchos casos o situaciones será totalmente imposible sostener.
Por lo anterior es sencillo darse cuenta que si la persona padece de depresión, si la depresión ha tomado su vida, su salud, su bienestar, demás está decir que si a ésta enfermedad le debemos sumar el inconveniente que no dispone del recurso de las Habilidades  Sociales adecuadamente desarrolladas; cada interacción, cada contacto o encuentro relacional (comunicación, encuentro social) le significará un sufrimiento aún mayor que el que la propia depresión le produce.




La Depresión y el Riesgo de Suicidio por CentroPsicoCompartir

lunes, 9 de julio de 2012

Sanación interior (5) Por HENRY GIOVANNI RONDON RODRIGUEZ Psicólogo


M.Sc. Psicopedagogía Clínica
Asociación de Psicólogos Católicos de Colombia


Fundamentos bíblicos


Sal 147,3: ¨Él sana a los de roto corazón y venda sus heridas"

Jer. 30, 17: "Si, haré que tengas alivio, de tus llagas te curaré –Oráculo de Yahveh-"

Sal. 103, 3 " El que todas tus culpas perdona, y que cura tus dolencias",

Jer 33,6 "He aquí yo les aporto su alivio y su medicina. Los curaré y les descubriré una corona de paz y seguridad."

Exd. 23,25:"Vosotros daréis culto a Yahveh, vuestro Dos, yo bendeciré tu pan y tu agua. Y apartaré de ti todas las enfermedades."

Exd. 15,26: "porque yo soy Yahveh, el que te sana"

Sal. 41,5: " Yo he dicho: "tenme piedad, Yahveh, sana mi alma, pues contra ti he pecado".

Sal 42, 11: " ¿Por qué, alma mía, desfalleces y te agitas, por mí? Espera en Dios: aún le alabaré, ¡salvación de mi rostro y mi Dios!

Isa.53,5 "Él ha sido herido por nuestra rebeldías, molido por nuestras culpas, Él soportó el castigo que nos trae la paz, y con sus cardenales hemos sido curados"

Lc. 4,18-19: " El espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor"

Jn. 14, 27 " os dejo la paz, mi paz os doy, no os la doy como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón ni se acobarde.

Fil 4,7 " Y la paz de Dios, que supera todo conocimiento, custodiará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús".

Heb. 13,8 " Ayer como hoy, Jesucristo es el mismo, y lo será siempre."

1Jn.1,9: " Si reconocemos nuestros pecados, fiel y justo es él para perdonarnos los pecados y purificarnos de toda injusticia."

Mc. 16,17: " Estas son las señales que acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño, impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien."


domingo, 13 de mayo de 2012

EL PASO DEL DOLOR



La noche del dolor es grave y densa. 
En dos filas formaos, 
poetas, hijos de la noche inmensa, 
y dejad de pensar.
¿En qué se piensa 
cuando en el alma se desploma el caos?

Una noche infinita, 
con su mortal gravitación de roca, 
sobre la soledad se precipita. 
En ella entremos.
  A nosotros toca saber 
lo que esa noche entraña y grita.

Por aquí va la entrada
de esa noche sin límites ni nada
a que os convido yo.
Venid conmigo. 
Vuestra pisada huelle la pisada 
que hollando va la del dolor que sigo.

Nadie penetrará más que nosotros 
en esa noche imperturbable y quieta. 
Tan difícil la entrada y tan secreta 
puso a Dios a los otros, 
como a la mano y fácil al poeta.

Ninguna flor de luz abre su broche. 
Mas no habrá que temblar ante el derroche 
de tanta sombra que dormita en calma. 
Vosotros, como yo, tenéis el alma 
grande, y triste también, como la noche.

En dos filas formaos,
poetas, seres que acaricia el caos,
y entremos ya. 
Cuando el dolor sintiereis, 
si teneros en pie no consiguiereis, 
de rodillas estad. ¡Arrodillaos…!

Alfredo R. Placencia  

miércoles, 9 de mayo de 2012

La musicoterapia podría aliviar los síntomas de la depresión, según los resultados de un estudio.





Los terapeutas podrían utilizar la música para ayudar a algunos pacientes a combatir la depresión y mejorar, restablecerse y mantener su salud, según una revisión de estudios dirigida por la 'Central and Northwest London Foundation NHS Trust en Londres (Reino Unido) que se publica en la revista 'The Cochrane Library'. 

Se cree que en todo el mundo alrededor de 121 millones de personas podrían sufrir depresión. El trastorno puede observarse en las alteraciones del apetito, los patrones de sueño y el funcionamiento general así como llevar a una baja autoestima y a sentimientos de inutilidad y culpa. La enfermedad puede conducir al suicidio y se asocia con un millón de muertes al año. 

Los fármacos y la psicoterapia son tratamientos comunes pero los investigadores querían analizar si existían evidencias sobre los posibles beneficios de la terapia con música o 'musicoterapia'. 

Después de hacer una búsqueda en la literatura científica internacional, los investigadores descubrieron cinco estudios que reunían los criterios fijados para incorporarse a la revisión. Cuatro de estas investigaciones informaban sobre una mayor reducción de los síntomas de depresión entre quienes eran tratados con musicoterapia en comparación con aquellos asignados de forma aleatoria a un grupo de terapia en el que no se empleaba música. El quinto estudio, sin embargo, no mostró este efecto. 

Según explica Anna Maratos, autora principal del estudio, "aunque las evidencias proceden de unos pocos estudios pequeños, sugieren que este es un área en la que merece la pena investigar y, si se apoya el uso de la terapia con música en futuros estudios, necesitamos descubrir qué formas de música tienen los mayores efectos".