domingo, 29 de diciembre de 2013

Los niños que se sienten gordos presentan mayor riesgo de suicidio


 
Datos de un nuevo trabajo publicado en 'Journal of Adolescent Health' explica que la imagen corporal también 'come' la moral de los chicos y no sólo de las chicas. Y además para agravar el problema aquellos o aquellas que se sienten gordos, aunque no lo sean, o tienen un sobrepeso real, cuentan con más riesgo de suicidio.

Monica Swahn, del Instituto de Salud Pública de la Universidad de Georgia (EEUU) y directora del estudio, comenta en una entrevista al mundo.es que "mientras la sociedad y las publicaciones tienden a enfocar las cuestiones del peso hacia las chicas, nuestro ensayo muestra que es también motivo de gran preocupación en los varones. Aunque los más destacable es que el exceso de kilos constituya un motivo para querer dejar de vivir"."Los datos respaldan los obtenidos en otros ensayos previos y sacan a la luz la necesidad no sólo de controlar el exceso de kilos en la población infanto juvenil sino, también, de extremar la vigilancia de los menores obesos y de los que se sienten con exceso de peso, aunque sea irreal", puntualiza.

Los autores del estudio analizaron los datos proporcionados por más de 14.000 estudiantes de instituto que representarían a la juventud de EEUU por el tamaño de la muestra y porque el ensayo se ha realizado a escala nacional. El ensayo, además de proporcionar información sobre consumo de alcohol, tabaco y otras drogas, revela qué porcentaje de participantes está deprimido, cuáles tienen sobrepeso real y quienes creen que lo poseen, aunque sea mentira. Asimismo, indica cuántos han tenido intentos de suicidio en los pasados 12 meses.

En base a los resultados obtenidos, el 61% se describió asimismo sin sobrepeso y el Índice de Masa Corporal (IMC) indicó que efectivamente no lo tenían. Por el contrario, un 8% creía estar delgado, pero realmente le sobraban kilos. El 11% de los estudiantes aseguró que tenían exceso de peso, pero no era cierto. "Nuestro análisis confirma una fuerte asociación entre intentos suicidas y la creencia de sentirse con exceso de peso, aunque sea una percepción irreal en comparación con los que no tienen esta sensación. Lo mismo sucede con los que se sienten obesos y lo son en realidad. Estos chicos y chicas son los que más posibilidades tienen de quitarse la vida". Apuntó la experta.

Swahn concluye que se deberían proporcionar los servicios que requieren los adolescentes para poder poner en práctica la prevención del suicidio en EEUU.


http://www.psiquiatria.com/noticias/trastornos_infantiles/43199/

miércoles, 25 de diciembre de 2013

La conversión de León Tolstoi. Estaba abocado al suicidio…


León Tolstoi, uno de los grandes novelistas de todos los tiempos, confesaba al principio de su existencia: “Mi vida es una broma estúpida y cruel que alguien me ha gastado”.

La profunda desazón del autor de Guerra y Paz, tras recorrer infructuosamente los bosques del conocimiento humano (ciencias, filosofía y artes) en busca de una explicación a su existencia, a punto estuvo de conducirle inexorablemente al suicidio en el cenit de su vida, cuando ya era rico y célebre en todo el mundo.

Una antigua fábula oriental contaba la odisea de un viajero amenazado en la estepa por una bestia furibunda. Para escapar de ella, el hombre saltaba a un pozo y lograba agarrarse a las ramas de un arbusto salvaje que crecía entre las grietas. Pero los brazos empezaban a debilitarse y él sabía que en algún momento caería al abismo de la muerte.
Mientras se aferraba a la vida, reparó en que dos ratones comenzaban a roer el tronco, siendo consciente de que su destino le conduciría finalmente hasta las fauces del dragón.

Entre tanto, el hombre se consolaba lamiendo las gotas de miel que hallaba sobre las hojas del arbusto. Pero pronto esa sensación dulce y placentera, propia del epicúreo (comer, beber, dormir…), se transformó en un amargo regusto incapaz ya de distraerle de su trágico destino: el dragón de la muerte.

La razón llevó a Tolstói, en efecto, como a muchos otros hombres, a la conclusión de que la vida era absurda.
Sólo cuando el escritor empezó a mirar hacia arriba, mientras permanecía suspendido de las ramas de la vida, logró liberarse del miedo.
Sobre su cabeza halló entonces el sustento de una robusta columna. Ese pilar salvador no era otro que la fe en Dios; o como la definía el propio Tolstoi: “El conocimiento del sentido de la vida humana, gracias al cual el hombre no se aniquila, sino que vive”.





lunes, 23 de diciembre de 2013

Hay que vivir sin imposturas...



Hay que vivir sin imposturas
Vivir de modo que con el tiempo
Nos lleguemos a ganar el amor del espacio,
y oigamos la voz del futuro.

Hay que dejar blancos
En el destino y no en el papel
y en los márgenes anotar
Pasajes y capítulos de la vida entera.

Debemos sumirnos en el anónimo
Y ocultar en él nuestros pasos
Tal como se oculta el paisaje
Tras una niebla espesa.

Otros siguiendo tus huellas, frescas
Recorrerán tu camino palmo a palmo,
Pero tú mismo no debes distinguir
La derrota de la victoria
No debes renunciar ni a una brizna de ti mismo.

Tú debes estar vivo.
Solamente vivir
Hasta el final.

Boris Pasternak
Versión de Gabriel Barra

jueves, 19 de diciembre de 2013

Reflexión sobre el suicidio por parte del psicólogo Jaume Guinot en el Blog "Psicologia Granollers"


Morir es algo inherente a la vida, la muerte sólo existe, donde existe
la vida. Si muero, es que existo y si existo, entonces muero. Sobre la
muerte existen muchas acepciones y creencias. Los filósofos tratan de
explicar el sentido de la vida y la muerte, ¿es el principio y fin de
la vida? ¿Qué hay después de la muerte? Estas y otras cuestiones
tratan de responder la filosofía de ayer y de ahora. Por su parte, las
religiones también hablan de la muerte, del destino de las almas
después de la muerte y así, cada tendencia o corriente tiene una
explicación al respecto.

La muerte de la que hablo en el párrafo anterior, es la que muchos
llaman "muerte natural", sin embargo, existe la muerte que no es
natural, es la muerte temprana, accidental o provocada, más conocida
como "Suicidio". De ésta última, trataré en este artículo.

El primer cuestionamiento que nos podemos plantear es, ¿qué es el suicidio?

A éste, precede varias preguntas más, entre ellas:

¿Cuáles son las causas sociales, psicológicas, políticas del suicidio?
¿De qué manera afecta a la familia y a la sociedad el suicidio?
¿Qué debemos hacer para evitar el suicidio?

En este artículo trataré de dar respuestas a estas interrogantes.

El suicidio es la muerte autoprovocada, que muchas personas llevan
acabo ante una situación extrema de su vida, las causas pueden ser
psicológicas, sociales, físicas o económicas, precedida por una enorme
desesperación.


Esto es relativamente cierto; para quitarse la vida uno mismo, se
requiere por lo menos, tener frente así, una "razón de peso", una
justificación, por ejemplo, un fuerte sufrimiento físico incurable
(enfermedades terminales), sentirse una carga física y emocional
desmesurada para parientes cercanos, pero fundamentalmente por estados
confusos de la menta (trastornos psiquiátricos).

Generalmente, alguien que decide suicidarse, lo ha pensado de antemano
durante horas, días, incluso semanas o meses y obviamente durante todo
este tiempo, el futuro suicida presenta una serie de signos, verbales
o conductuales, como "no puedo seguir adelante", "ya nada me importa",
"mi vida no vale nada" o manejar sin precaución, buscar el pleito por
el pleito, entre otros.

Los signos más comunes que nos advierten de que alguien está
contemplando el suicidio, son entre otras cosas las siguientes:

Mantiene un temperamento deprimido durante horas o días
Cambio de temperamento, irritabilidad y agitación
Desequilibrio en el sueño
Creencias de inutilidad y culpabilidad
Pérdida de apetito y peso
Desinterés por la vida
Pobres resultados académicos
Llantos, peleas y trasgresión a la ley

entre otros.

Según un estudio realizado por especialistas del Instituto Mexicano
del Seguro Social (IMSS), las causas que desencadenan los intentos
suicidas son los conflictos familiares, abuso físico y sexual,
principalmente en los adolescentes, además de los trastornos
psiquiátricos que alteran las emociones y conducta de la persona. "La
depresión, los trastornos de personalidad y la impulsividad son
factores de riesgo suicida en niños y adolescentes." (2) Según el
doctor Jesús del Bosque Garza del Hospital Psiquiátrico Infantil "Dr.
Juan N. Navarro", de la Secretaría de Salud, tres de cada cien mil
preadolescentes se suicidan y la tasa de suicidios ente las personas
de 15 a 25 años es mayor. (3)

El suicidio es un problema de salud pública en México, que por cierto
está descuidado, no existen programas preventivos y de tratamientos
acordes. Pareciera que en los círculos gubernamentales dedicados a la
salud no hay conciencia de la gravedad de este problema. El incremento
de este flagelo en la población joven es alarmante.

Esta tragedia previsible, puede empezarse a prevenir, demostrando más
cariño y amor hacia los hijos, familiares y a toda la humanidad,
seguridad y reafirmación personal, y esto es posible de lograr.

Formemos una conciencia positiva, fortalezcamos los valores, demos más
calidad humana y tengamos mucha iniciativa social.

Referencias Bibliográficas

1. Carlos Salinas Cruz, Revista Casinada,

2. CIMAC, Silvia Magali, "Epidemilogía del suicidio en México de 1970
a 1994″, Salud Pública, México, 1996;38:197-206

3. Ibid (significa misma referencia, otra página)

de mundogestalt


Jaume Guinot - Psicoleg col·legiat 17674
Psicologia Granollers
Psicologia infantil- Psicologia adultos - Terapia de pareja-
Psicopedagogía - Logopedia - Coaching -Sexología - Psicologia Forense

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http://psicologiagranollers.blogspot.com.es/2012/08/el-suicidio.html

domingo, 15 de diciembre de 2013

¿Qué hace una familia española con siete hijos en una isla perdida…? A través de ellos, Cristo evitó un suicidio…


Por amor a Dios y a su Iglesia muchas familias han dejado todo y se han ido a predicar el Evangelio a los lugares más recónditos del mundo: desde Siberia a las favelas de Brasil. Desde las ciudades más secularizadas del norte de Europa a la África profunda.  Todo por gratitud a Cristo, que ha cambiado sus vidas. Este es el caso también de la familia Atienza, de Madrid, que fue enviada por el Papa Benedicto XVI en 2006 a un lugar muy complicado de situar en el mapa: una pequeña isla en la Micronesia.

David y Maruxa, junto con sus siete hijos y el que está ya en camino, son una de las cientos de “familias en misión”  enviadas por Juan Pablo II y Benedicto XVI, que viven su fe en el seno de la Iglesia y que han hallado su vocación en el Camino Neocatecumenal, uno de los carismas surgidos tras el Concilio Vaticano II.

¿Dónde está Guam?
Esta familia madrileña de la parroquia de Santa María del Monte Carmelo desarrolla su labor misionera en la isla de Guam.  David explica que este lugar “es parte del archipiélago de las Marianas y se encuentra en el océano Pacífico en la Micronesia. Durante más de 300 años fue una colonia española que fue transferida a EEUU en 1898”.  Además, afirma que “las gentes de Guam son variopintas. Los locales se llaman chamorros pero hay población filipina, japonesa, coreana y del resto de Micronesia: chuquises, palauans o yapises”.

Pero, ¿cómo llegó una familia española a un sitio como éste? Ellos explican con naturalidad que ha sido una respuesta a una llamada de Dios. Maruxa relata que después de casarse mientras trabajaban y terminaban el doctorado “nos dimos cuenta de que el vino se había acabado, que el amor humano no iba a llegarnos para vivir el resto de nuestra vida así que fuimos sinceros el uno con el otro y recurrimos a la Iglesia, que nos había prometido renovar este amor”.

“Te llevaré con alas de águila”
Así fue surgiendo esta vocación de anunciar el Evangelio en todo el mundo. Ellos lo vieron como algo natural. Dice la Escritura, tal y como nos recuerdan: “Te llevaré con alas de águila y yo te alimentaré, te saciaré y yo seré tu Dios”. Entonces, “¿cómo te vas a negar a esto? ¡Sería de tontos!”, recuerda esta madre que ya dado a luz a cuatro hijos en Guam.

David agrega que les abrió el oído “ver que Dios estaba presente en medio de nuestra absoluta incapacidad de ser padres y esposos. Que existía la posibilidad de perdonarse unos a otros en Él y que Él hacía posible el amor, la alegría y la paz en medio incluso del sufrimiento cotidiano, de ese sufrimiento opaco que quema todo matrimonio despacio, sin dar la cara”. “¿Cómo no anunciar esto a los demás? ¿Cómo no dar gratis lo que hemos recibido gratis?”.

Anunciar a Cristo con la propia vida
La pregunta que surge ahora es: ¿cuál es su labor en esta pequeña isla del Pacífico? David lo resume asegurando que la “misión que el Papa nos encomendó es anunciar a Jesucristo con nuestra vida, viviendo una vida cristiana” mientras que Maruxa insiste en que “viviendo a la luz de la fe todos los acontecimientos diarios que nos pasan y dejando a Dios que sea nuestro Padre”.

Esta vivencia y la providencia constante interroga a la gente con la que conviven, cumpliéndose así su misión. “No tienes el control de tu vida, todo es un regalo, como el trabajo de David, los hijos que tenemos, las personas que nos visitan, ayudar al Seminario…”.

Los hijos, los verdaderos misioneros
Como familia en misión que son, los hijos se convierten en una parte fundamental puesto que son los que en el día a día en el colegio y con sus amigos evangelizan de forma silenciosa e interrogan a estas familias. Asegura David que “yo me veo un impedimento para la misión. Creo realmente que son mis hijos los verdaderos misioneros y que nosotros, mi mujer y yo, hemos venido aquí simplemente a encarnarlos a ellos en esta tierra. Sin embargo, veo que Dios usa lo que no vale aunque uno se crea que vale algo”. 

De este modo,  el cabeza de familia considera que “mis hijos tienen esa experiencia también: que Dios provee, que nunca falta de nada, que se es feliz cuando se tiene a Cristo y que no hay nada más importante que anunciar el Evangelio a los demás, sea donde sea. Te impresionaría ver con que naturalidad los niños entienden la misión”.

La mujer salvada del suicidio
Estos años en Guam también les ha permitido ver la acción de Dios en innumerables ocasiones. “¡Somos testigos de tantos milagros!”, afirma Maruxa, que añade que “vivimos una vida de aventura”. Estos milagros los han podido ver tanto en su familia como en los demás. Ponen el ejemplo de “una mujer con cinco abortos de la juventud. Cristo la salvó del suicidio porque alguien nos llamó  y la acompañamos durante un tiempo hasta que se confesó después de 30 años. Ella se sintió perdonada. Esto es un milagro, que la gente escuche el Evangelio y repercuta en sus vidas, pidiendo perdón, que quieran cambiar, que empiecen a obedecer, que abandonen un pecado…”. Sólo  por esto, por salvar una vida merece la pena dejar tu casa en Madrid e irte a 14.514 kilómetros lejos de tu familia.

David también destaca otros milagros, “desde ver como Dios provee cada día hasta experimentar el nacimiento aquí en Guam de mi cuarta hija, síndrome de Down, como una gracia inexplicable”.

“Dios siempre te oferta algo mejor”
Como se puede ver la misión no ayuda solo a los “chamorros” sino que sobre todo hace bien a la propia familia, que ha experimentado la necesidad de tener  a Dios presente en todo momento y en toda circunstancia.  “Nosotros que veníamos de nuestras carreras profesionales, de nuestros éxitos, de nuestra idea de familia, de cómo teníamos que llevar nuestra vida y dónde teníamos que invertir y Dios viene y te oferta algo mejor, más pleno y verdadero”, dice Maruxa.

Y ante las tentaciones que tienen en la misión tienen claro el remedio: “es muy importante evangelizar, ir  a las casas y molestar a la gente anunciando la Buena Noticia. Eso te ayuda a no acomodarte”. Además, su misión también consiste en ayudar a los seminaristas, impartir catequesis y en hacer lo que les pida el arzobispo de Guam.

“La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies”, dijo Jesucristo. Esta premisa sigue presente hoy y queda cumplido en un mundo en el que cada rincón, por lejos que éste, la gente necesita conocer a Dios. Allí están miles de misioneros “perdiendo su vida” haciendo presente este Amor.




lunes, 9 de diciembre de 2013

La detección precoz de los primeros episodios de psicosis reduce los intentos de suicidio

 
Impulsar programas de detección precoz de primeros episodios de psicosis en edades tempranas ayuda a reducir los intentos de suicidio de estos pacientes, incluso “dejarlos a cero”. Así lo ha asegurado el psicólogo clínico Óscar Vallina de la unidad de Salud Mental de Torrelavega (Cantabria) durante la X Jornada Anual de Fundación Manantial celebrada en el Caixa Fórum de Madrid. Al mismo tiempo, “bajan el número de ingresos hospitalarios y mejora la satisfacción del paciente y sus familiares”, asegura.

La detección precoz ahorra 20.702 euros por paciente/año a los Servicios de Salud Mental del sistema sanitario, aunque “no hay que confundir valor con precio”, alerta Vallina, ya que el objetivo principal es “intentar paliar el inicio de una enfermedad”.

La intervención temprana en psicosis surge como una alternativa al modelo hospitalario actual donde los pacientes “llegan tarde a los profesionales”. Además cuando esto ocurre, en un “85% de los casos es a través de las unidades de agudos, cuando ya llevan años incubando la enfermedad”, por lo que “algo estamos haciendo mal”, denuncia.

Asimismo, la respuesta farmacológica es “necesaria” pero por sí sola “no soluciona el problema sino que lo complica”, asegura el psicólogo. Por ello Vallina aboga “equilibrar” el tratamiento y la psicoterapia en los modelos de intervención.

Por su parte, Alberto Fernández Liria, jefe de Psiquiatría Hospital Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares, Madrid, considera que las intervenciones tempranas "siempre son efectivas", y se muestra partidario de la actuación en institutos. En un programa llevado a cabo por su hospital en 2010, se concluyó que “los educadores tienen un alto grado de información pero no derivan ni detectan casos a los profesionales”, explica.

El psiquiatra denuncia, asimismo, la “resistencia” de los propios profesionales a atender de forma temprana los casos de psicosis. “Se producen retrasos en el diagnóstico y en las consultas”, lamenta. Además, “existe una media de 2 años de demora en las intervenciones psicosociales con individuos y familiares”. A su parecer, hace falta un “cambio de paradigma” que implique a profesionales pero también al movimiento asociativo y a las instituciones. “Estamos intentando actuar contra el sufrimiento”, concluye.

http://www.psiquiatria.com/noticias/psicosis/diagnostico608/58195/

jueves, 5 de diciembre de 2013

Angela Croce vivió 30 años de dinero, sexo, droga, rabia y soledad ...Bajo la apariencia de éxito en los negocios, había un vacío llevaba al suicidio. Y lo intentó, afirma, “cinco veces".







La vida de la italiana Angela Croce parecía perdida entre violencia, droga y desesperación.

"He vivido treinta años bajo el signo de la droga, sexo de usar y tirar, y desviación", explicó ella misma ante el Papa Francisco en el encuentro de nuevos movimientos del 18 de mayo de 2013, en víspera de Pentecostés.

Una niña no querida
"Nací sin ser deseada viviendo en un ambiente marcado por sucesos difíciles que desencadenaban riñas e incomprensiones", señala.

"Lo que rompió definitivamente mis delicados sueños de joven fue una violencia sufrida a los 12 años. Empezó así mi imparable descenso a los infiernos empezando a drogarme para no sentir el dolor. Nadie se dio cuenta de nada".

La violencia llevó al dolor, el dolor llevó a la droga; la droga se camuflaba tras una apariencia normal.

Rabia, soberbia y droga
"Aparentemente todo andaba bien, pero poco a poco me apagaba perdiendo las ganas de vivir. Construí una fortaleza inexpugnable en torno a mi corazón. Crecían en mí dolor y rabia, mucha necesidad de amor transformada en soberbia y presunción".

"Mi única compañera era la heroína. Luego fue la cocaína, en una escalada de dinero y poder en el campo inmobiliario".

Angela reconoce que "estaba dispuesta a todo por el dinero y la consideración. Pero ¿a qué precio?"

"Al precio de usar a las personas para luego tirarlas cuando ya no me servían", admite.

Un vacío que corroe
"Yo no conocía límites, pero el vacío interior me estaba corroyendo. Me sentía cada vez más terriblemente sola".

Bajo la apariencia de éxito en los negocios, había un vacío llevaba al suicidio. Y lo intentó, afirma, cinco veces.

"Por cinco veces intenté acabar con todo, pero no lo logré. ¿Por qué? me preguntaba. Porque no había descubierto todavía que Alguien había pensado en mí desde la eternidad y me había amado hasta el punto de darse a sí mismo por mí".

Evangelizadores en la calle
Todo cambió cuando conoció el movimiento Nuevos Horizontes, muy extendido en Italia, que se dedica a la evangelización en la calle.

Decidió dar una oportunidad a esas personas y a Dios.

"Me decidí a entrar en comunidad, donde encontré a una verdadera familia que me ha acompañado paso a paso en un camino rehabilitador basado en el Evangelio".

Una familia contra la soledad
"Desde aquél momento, mi vida cambió: he conocido el infinito amor de Dios a través de los hermanos que acogieron conmigo mi grito de dolor y soledad".

A medida que desaparecía la soledad y el vacío, llegaba la "experiencia de alegría y perdón", y la "capacidad de volver a donar gratuitamente mi existencia".

"El Amor puede hacer milagros ¡porque Dios es Amor!", dice hoy Angela.

"Jesús se ha abajado en mis infiernos y los ha transfigurado con su inmenso Amor. Quiero gastar cada momento de mi vida en ser instrumento de la alegría de la Resurrección", concluye su testimonio.





martes, 3 de diciembre de 2013

A media luz






Vivir así: sin angustiosos sueños,
con los deseos justos y contados,

sin prisa por llegar a ningún sitio,
sin esperar de nada demasiado...,

tal vez no sea vivir. Pero es mi vida
(o, al menos, lo que de ella va quedando).


Javier Salvago

viernes, 29 de noviembre de 2013

Los actos suicidas pueden generar un efecto de imitación

 
Miguel Gutiérrez: Los actos suicidas pueden generar un efecto de imitación en otras personas por lo que es necesario estar atentos para tratar de neutralizar esa eventualidad.

El suicidio de Amaia Egaña, de 53 años, cuando iba a ser desahuciada ha puesto el foco en las devastadoras consecuencias que la crisis económica está teniendo en la salud mental de sus víctimas. El psiquiatra Miguel Gutiérrez, Presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría, no es muy optimista y cree que casos como este van a ser más frecuentes de lo habitual, ya que «las previsiones económicas son muy malas».

Catedrático de la UPV/EHU y actual jefe del servicio psiquiátrico del hospital vitoriano de Santiago Apóstol, Gutiérrez acaba de ser nombrado presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría, en un momento de claro repunte de las consultas de salud mental por casos de depresión y ansiedad. «La sociedad está desesperanzada y eso plantea problemas muy serios, tanto individuales como colectivos», sostiene.

Sobre las señales pueden identificarse en una persona que está planeando su suicidio, este experto comenta que no es fácil prevenir un suicidio. Las ideas suicidas pueden sobrevenir en segundos, minutos, días u horas y hacer imposible que pueda prevenirse. A veces estos cambios son impredecibles; por eso precisamente de la idea al suicidio hay un trecho. Además, aunque la mayoría de las veces ocurre en personas deprimidas visiblemente, en otras ocasiones la depresión es encubierta y solo un especialista puede detectar el riesgo.

La intervención de un especialista podría haber evitado esta nueva muerte ya que el número de pacientes con ideas y tentativas suicidas es muy numeroso. Existen diez tentativas por cada caso de suicidio consumado.

Los suicidios en España están en una tasa baja respecto a otros países europeos (7,5 por cada 100.000 habitantes), pero es probable que aumente. Las previsiones económicas no son nada buenas. También es previsible que haya más problemas psiquiátricos derivados de problemas adaptativos, del fracaso de las personas a adaptarse a la nueva situación.

El suicidio es la máxima expresión del desánimo, de la falta de esperanza. La sociedad busca referencias en forma de personas, de planes y de líderes que sepan salir de esta situación y no los encuentran. Entonces, la sociedad se siente cada vez más desamparada, más desorientada y más desesperanzada y eso en buena lógica plantea problemas muy serios, individuales y colectivos. Las personas que están en paro o van a perder su casa viven en una cierta indefensión social; su esperanza de futuro desaparece y el suicidio es la respuesta depresiva a esa situación.

En cuanto a los tratamientos, Gutiérrez apunta que los tratamientos farmacológicos ayudan y las psicoterapias también. Pero, claro, los medicamentos no quitan problemas ni evitan desahucios, ni proporcionan trabajos. Cuando hay crisis sociales también los remedios deben ser sociales: ayudas, mejora en la formación de los parados para que se cualifiquen más y puedan encontrar un empleo... medidas sociales que poco tienen que ver con la medicina.


http://www.psiquiatria.com/noticias/psiq_general_y_otras_areas/urgencias_psiq/suicidio/58203/

lunes, 25 de noviembre de 2013

Sor Emmanuelle, de Medjugorje. Tenía programado su suicidio para aquella tarde, pero Dios pudo más, y con un golpe de gracia enderezó sus pensamientos






Sor Emmanuelle era una joven francesa muy identificada con la revolución de mayo del 68. Muy lejos de Dios y muy cerca de todas las corrientes agnósticas que en Francia estaban de moda, y que se extendieron como la pólvora a toda Europa. Un día, inesperadamente, el Señor se metió en su alma cuando asistió por compromiso a un grupo de oración. Tenía programado su suicidio para aquella tarde, pero Dios pudo más, y con un golpe de gracia enderezó sus pensamientos. En Medjugorje terminó de cambiar su vida, hasta el punto de dejarlo todo y abrazar el estado religioso.

Desde hace años  acompaña a los videntes, y propaga la devoción a la Virgen y sus mensajes por el mundo, de un modo directo o por Internet.



sábado, 23 de noviembre de 2013

Amor



Vivir es fácil y, a veces, casi alegre.

Esta tarde -mar, pinares, azul-,
suspendido entre los brazos ligerísimos del aire
y entre los tuyos, dulce, dulce mía,
un ritmo palpitante me cantaba:
es fácil y, a veces, casi alegre.

La brisa unía en un mismo latido
nuestros cuerpos, los árboles, las olas,
y nosotros no éramos distintos
de las nubes, los pájaros, los pinos,
de las plantas azules de agua y aire,
plantas, al fin, nosotros, de callada y dulce carne.

La tierra se extasiaba; ya casi era divina
en las nubes redondas, en la espuma,
en este blanco amor que, radiante, se eleva
al suave empuje de dos cuerpos que se unen
                                                           en la hierba.

¿Recuerdas, dulce mía, cuando el aire
se llenaba de palomas invisibles,
de una música o brisa que tu aliento
repetía apresurado de secretos?

Vivir es fácil y, a veces, casi alegre.
Contigo entre los brazos estoy viendo
caballos que me escapan por un aire lejano,
y estoy, y estamos, tocando con los labios
esas flores azules que nacen de la nada.

Vivir es fácil y, a veces, casi alegre.
Al hablar, confundimos; al andar, tropezamos;
al besarnos no existe un solo error posible:
resucitan los cuerpos cantando, y parece
que vamos a cubrirnos de flores diminutas,
de flores blancas, lo mismo que un manzano.

Dulce, dulce mía, ciérrame los ojos,
deja que este aire inunde nuestros cuerpos;
seamos solamente dos árboles temblando
con lo mismo que en ellos ha temblado esta tarde.

Vivir es más que fácil: es alegre.
Por caminos difíciles hoy llego
a la simple verdad de que tú vives.
Sólo quiero el amor, el árbol verde
que se mueve en el aire levemente
mientras nubes blanquísimas escapan
por un cielo que es rosa, que es azul, que es
                                                            gris y malva,
que es siempre lo infinito y no comprendo,
ni quiero comprender porque esto basta:
¡amor, amor! , tus brazos y mis brazos
y los brazos ligerísimos del aire que nos lleva,
y una música que flota por encima,
que oímos y no oímos,
que consuela y exalta:
¡amor también volando a lo divino!


Gabriel Celaya