sábado, 19 de agosto de 2017

Estrategias de supervivencia a las crisis (cont.4.)






Pensar en los PROS Y CONTRAS

Hacer una lista de los pros y contras de tolerar el malestar. Hacer otra lista de los pros y contras de no tolerar el malestar: Esto es, de autolesionarse para no sentir el malestar, abusar del alcohol o de las drogas o hacer algo impulsivo.
Centrarse en los objetivos a largo plazo, la lúz al final de túnel. Recordar las ocasiones en que el dolor ha finalizado.
Pensar en las consecuencias positivas de tolerar el malestar. Imaginar cuán bien nos sentiremos cuando consigamos nuestros objetivos. Darse cuenta de que para ello no hemos de actuar impulsivamente.
Pensar en todas las consecuencias negativas de no tolerar el malestar actual. Recordar lo que ha sucedido en el pasado cuando actuamos impulsivamente para escapar al momento

Fuente: Manual de formación de habilidades para el trastorno de personalidad límite, Marsha Linehan, Copyright 1993,The Guilford Pres


martes, 15 de agosto de 2017

Me puse una pistola en la cabeza... pero Jesús me venció y me perdonó


Un ex adicto a la metanfetamina tiene una nueva misión de difundir amor



Por ser un drogadicto desechado por una banda de motociclistas, es difícil imaginar que un cálido abrazo pudiera ser el catalizador para la transformación de la vida dramática de Mateo Kratiuk.
“Estaba asustado, enojado, temeroso, y con el corazón roto”, comparte abiertamente Mateo.
“Tenía un ego enorme; todo el mundo me conocía como ‘Killa’. De repente, sólo era un adicto a las drogas en una pequeña choza en el medio de la nada in nada. Yo estaba al borde del suicidio”.
Su adicción comenzó 16 años atrás, tras el divorcio de sus padres y de ser expulsado de la escuela secundaria.

Él empezó a vivir un estilo de vida extravagante financiado por el tráfico de drogas y la recolección de deudas, pero sabía que necesitaba una reforma.

Mateo probó ir a rehabilitación, pero al perder una oportunidad de trabajo de minería, fue la gota final que lo llevó a unirse a una banda de motociclistas, que ahora reconoce que era una búsqueda errónea de familia y aceptación.

Su vida y su identidad se derrumbaron por una adicción incontrolable a la metanfetamina, provocada por la culpa y la ira tras la muerte de su padre. “Me sumergí en las drogas tan profundamente que la banda de moto- ciclistas me golpearon y me expulsaron del club”, explica Mateo.

Se puso una pistola en la cabeza, pero decidió darle otra oportunidad a la rehabilitación y se internó en un centro de rehabilitación cristiano.
Seis semanas después de que él se internó, estaba considerando el suicidio nuevamente y pensaba cómo podría llegar a ser el infierno.
Sin embargo, todo cambió cuando la esposa del director del centro de rehabilitación salió de la capilla y le preguntó a Mateo si le gustaría recibir un abrazo.
Mateo replicó, “¿Por qué querrías abrazarme a mí?” “Porque te amo”, respondió ella con calma.

“Yo ni siquiera sabía cómo era un abrazo”, recuerda Mateo. “Respondí ‘OK’ y ella sólo se me acercó y me abrazó. Ella colocó su mano sobre mi cabeza y comenzó a orar por mí.
“Comencé a llorar. Durante 33 años, el mundo me había catalogado como dema- siado duro, me etiquetaron de indigno de ser amado. En una sola acción esta señora me dijo: ‘Mi Dios te ama y te ama totalmente.’

“Me di cuenta de que estas personas real- mente me amaban y comencé el proceso de rehabilitación… La respuesta fue el amor – eso derribó el muro.”
Aunque la rehabilitación no lo había ayudado en el pasado, después de recibir el abrazo, un cartel de Narcóticos Anónimos que decía: “Si nada cambia, nada cambia” despertó una serie de pensamientos en su mente. “Fue ahí cuando empecé a orar”, recuerda. “Dios me reveló, Tú tienes 33 años y eres el rey de la rehabilitación. Estás más preo- cupado por ser el tipo más duro del cen- tro. Vamos, amigo. Si nada cambia, nada cambia”.

En la siguiente reunión en la capilla Mateo pasó de ser el chico “duro” a sentarse al frente del grupo.
Con el pasar de las semanas, más de los chicos “duros” se unieron a él, hasta que toda los asientos de la primera fila estaban ocupados por hombres absorbiendo la Palabra de Dios y aprendiendo del amor sacrificial y el perdón que el Señor Jesucristo les ofrecía. Cuatro semanas más tarde, Mateo dice, “Me entregué y le di mi corazón a Jesús.

Declaré que Él era mi Señor y mi Salvador, y que ya no viviría en mi propia fuerza, sino con su fuerza sobrenatural”. A partir de ahí Mateo añade, “Jesús me restauró por completo y me liberó de la adicción, del miedo, la ira, la ansiedad y la violencia, y los reemplazó con amor incondi- cional, compasión, comprensión y el perdón completo. Estoy verdaderamente en paz por primera vez en mi vida”.

Sin embargo, advierte que el trayecto dia- rio no ha sido fácil. “Como todos, tengo días en que soy probado y he cometido errores…, pero la diferencia divina es que no solamente creo en Jesús – Me entrego a Él todos los días. “Tengo a Jesús que me ayuda a través de todo, así que no importa lo que sea la prueba o tentación, salgo de ellas más fuerte y más sabio y más cerca de Jesús.”
Mateo se graduó de rehabilitación en enero de 2015 y acompañó al evangelista Owen Pomana en un viaje de tres meses por todo el sudeste de Asia, predicando del amor de Jesús. Mateo ahora trabaja como un pastor evangélico.

“Me siento desafiado por Dios que Él quiere que mi testimonio sea oído. La canti- dad de veces que debería estar muerto o en la cárcel es fenomenal. Mirando hacia atrás, veo que todo era parte del plan de Dios para hacer su obra”.

fuente: http://testimonioscristianos.net/testimoniodeimpacto/un-abrazo-vencio-al-hombre-de-acero/

viernes, 11 de agosto de 2017

Noche abierta


Bienvenida la noche para quien va seguro
y con los ojos claros mira sereno el campo,
y con la vida limpia mira con paz el cielo,
su ciudad y su casa, su familia y su obra.

Pero a quien anda a tientas y ve sombra, ve el duro
ceño del cielo y vive la condena de su tierra
y la malevolencia de sus seres queridos,
enemiga es la noche y su piedad acoso.

Y aún más en este páramo de la alta Rioja
donde se abre con tanta claridad que deslumbra,
palpita tan cerca que sobrecoge, y muy
en el alma se entra, y la remueve a fondo.

Porque la noche siempre, como el fuego, revela,
refina, pule el tiempo, la oración y el sollozo,
da tersura al pecado, limpidez al recuerdo,
castigando y salvando toda una vida entera.

Bienvenida la noche con su peligro hermoso.

Claudio Rodríguez

miércoles, 9 de agosto de 2017

Estrategias de supervivencia a las crisis (cont.3.)





MEJORAR EL MOMENTO

Imaginación:
Imaginar escenas muy relajantes. Imaginar que tenemos una sala en nuestro interior y contemplar cómo está decorada. Entrar en esa sala siempre que nos encontremos amenazados. Cerrar la
puerta siempre que nos sintamos amenazados. Imaginar que todo va bién. Imaginar que resolvemos las cosas muy bien. Inventar un mundo de fantasía calmado y hermoso y dejar que la mente
entre en él. Imaginar que las emociones dañinas se agotan como agua de una fuente.

Hallar significado:
Encontrar (o crear) algún propósito,significado o valor al dolor. Recordar, escuchar o leer acerca de valores espirituales. Centrarse en los aspectos positivos de las situaciones dolorosas que podemos encontrar. Repetirlos una y otra vez en la mente. Hacer de la necesidad virtud.

Practicar la oración:
Abrir el corazón a un ser supremo, a una sabiduría superior, a Dios, a nuestra propia mente sabia. Pedir ayuda para superar el dolor del momento. Levantar nuestras plegarias a Dios o a un ser
superior. 

(NOTA DEL EDITOR DEL BLOG QUIEROSUICIDARME): Desaconsejamos totalmente apelar a un Dios distinto del que se ha recibido por tradición familiar. Esto es particularmente pertinente en el caso de los cristianos católicos. Nosotros los católicos creemos tener toda la revelación completa y recibir todas las gracias de los sacramentos. Por tanto, invocar con mantras, técnicas orientales a un dios impersonal va en menoscabo de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo y abre puertas a la acción de espíritus que buscan dañarnos.

Practicar la relajación:
Intentar la relajación muscular tensando y relajando cada grupo muscular, empezando por las manos y brazos, siguiendo hacia la parte superior de la cabeza y después recorriendo el resto del
cuerpo. Escuchar una cinta de relajación; hacer mucho ejercicio; tomar un baño caliente; beber leche caliente; darse un masaje en el cuello y el cuero cabelludo o en las pantorrillas y pies. Darse
un baño con agua muy caliente o muy fría y quedarse allí hasta que el agua esté tibia. Respirar profundamente; hacer una media sonrisa; cambiar la expresión facial.

Vivir el presente en cada momento:
Centrar toda la atención en lo que estamos haciendo. Quedarse en el preciso momento en el que estamos; situar la mente en el presente. Centrar la atención en las sensaciónes físicas que acom-
pañan a las tareas no mentales (por ejemplo, caminar, hacer la colada, lavar los platos, limpiar, arreglar algo). Darse cuenta de cómo se mueve el cuerpo durante cada tarea. Hacer ejercicios de conciencia.

Tomarse unas breves vacaciones:
Buscar el momento para concederse unas vacaciones. Meterse en la cama y cubrirse la cabeza durante 20 minutos. Alquilar una habitación en un motel de playa o de montaña durante un día o dos;
dejar las toallas en el suelo después de usarlas. Pedir a nuestro compañero de piso que nos traiga el café a la cama o que nos prepare la cena (ofrecerse para hacer lo recíproco en otro momento).
Comprarse una revista del corazón, meterse en la cama con chocolatinas y pasarse la tarde leyéndola. Prepararse una merienda que nos apetezca, sentarse en una silla cómoda y saborearla
durante un buen rato. Llevarse una manta al parque y pasar la tarde sentado allí. Descolgar el teléfono durante todo un día o conectar el contestador automático para no tener que responder.
Darse un respiro de una hora tras haber realizado un duro trabajo.

Dárse ánimo:
Animarse a sí mismo. Repetir una y otra vez: <<puedo superarlo>>, <No durará para siempre>>, << Saldré de ésta >>, << Estoy haciendo lo mejor que puedo>>, << Dios vela por mi vida y me está ayudando>>


Fuente: Manual de formación de habilidades para el trastorno de personalidad límite, Marsha Linehan, Copyright 1993,The Guilford Pres



sábado, 5 de agosto de 2017

Historia de Adrián y Romy


Mi vida estaba marcada por discusiones familiares que terminaban a los golpes, crisis financieras, una esposa depresiva, problemas con los suegros, y muchas otras dificultades.

Las agresiones verbales y físicas con mi esposa Romy aumentaban, y la opción de divorciarnos se hacía cada día más real. Nuestras dos niñas sufrían mucho las consecuencias de esta situación.

También la relación de Romy con sus padres empeoraba. Presa de la depresión intentó suicidarse varias veces. Decidí dejar de trabajar por temor a que ella se hiciera daño, lo que derivó en una situación financiera insostenible, siendo echados de la casa que levantamos con esfuerzo.

Buscamos ayuda, pero parecía no haber solución. Al buscar auxilio psicológico nos hablaron de divorcio. Mis abuelos, padres y varios hermanos se divorciaron, y yo no quería repetir la historia. No quería eso para mis hijas. Tampoco Romy lo quería, pero nuestra realidad parecía llevarnos a ese destino.

Conocía acerca de Jesús pero no su gran poder; y participábamos algunas veces al año en la iglesia. Ya sin esperanza, un día escuchamos del poder transformador de Jesucristo. Buscamos ayuda espiritual y él nos ayudó a salir de la situación.

Con el correr del tiempo, tuvimos un cambio enorme. Nuestras prioridades fueron cambiadas, la depresión de Romy disminuía y veíamos cambios positivos en nuestra relación y también en nuestras hijas. Después de mucho tiempo, Dios nos bendijo con una tercera hija.

Nos reconciliamos con mis suegros. El papá de Romy la abrazó y le dijo: “Te bendigo, mi princesa”, lo cual trajo sanidad a la relación familiar. El proceso no fue fácil, hubo lágrimas y dificultades, pero hoy sabemos que Jesús hizo un milagro en nuestras vidas. Tenemos sanidad completa en la salud, en nuestro matrimonio, y una profunda PAZ en el alma, y podemos ayudar a otros para recibir un milagro de parte de Jesucristo en su vida.

Hoy sé que JESÚS quiere seguir haciendo milagros en mi vida y en la vida de cada persona.

http://www.jesusresponde.com/testReadMore.php?id_testimonio=3

martes, 1 de agosto de 2017

ÉXODO




Cuando me veas caer, compañero...
¡Levántame y dame vuelo!

Pueblo en marcha, caminante
por desierto sin hostales,
pueblo que busca el maná
de las ásperas verdades,
pueblo evadido y cansado
de los vicios capitales,
pueblo que ha dejado atrás
campanas y catedrales,
que se viste de sayal
y espera que el agua mane
de la roca solitaria
a la que no acude nadie...

Cuando me veas caer, compañero...
¡Levántame y dame vuelo!

Duro y largo es el camino
caliente como la sangre:
allá aguarda una promesa,
una ciudad innombrable...
Hermanos de mi camino,
tendedme la mano, alzadme...
Encinta está la esperanza,
preñada de Dios la carne...

Cuando me veas caer, compañero...
¡Levántame y dame vuelo!

Paz Pasamar