Mostrando entradas con la etiqueta Dios en mi vida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dios en mi vida. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de enero de 2013

El camino de Devin Rose: ateo orgulloso, agnóstico deprimido, protestante dudoso, católico ferviente



Devin Rose nació en una familia de tradición cristiana, entendiendo con eso que lo eran sólo de nombre. De hecho, en casa le habían inculcado que los hombres provenían de una evolución del "fango original". Por eso, no es de maravillarse que en su adolescencia, una vez obtenido el uso de razón, Devin se haya declarado con orgullo no creyente. Había nacido un ateo.

Su paso por la escuela secundaria le ayudó a envalentonarse aún más en esta posición, dado el supuesto amplio consenso de sus compañeros en este campo. Pero al llegar a la universidad, algo pasó. A pesar de tener éxito en aquello que realizaba (buenas notas, una novia bonita, el amor de su familia, un montón de amigos,…) había algo que no funcionaba: «empecé a ser devorado por la ansiedad», cuenta él mismo.
«Me ponía nervioso en las reuniones sociales, en los restaurantes, en el cine; incluso estando en clase. Mi estómago se agitaba y tenía miedo de tener que salir corriendo de la clase, poniéndome en ridículo delante de todos».

Con el paso del tiempo, esta ansiedad no hizo sino aumentar, llegando a verdaderos ataques de pánico, aparentemente sin ningún motivo. Llegó incluso a desear la muerte: él, un estudiante de honor, con beca completa, atleta talentoso y rodeado de buenos amigos y el amor de su familia.

Ante esta situación, por fin se enfrentó a su ateísmo, que para él era ahora sinónimo de su desesperación: «La delgada capa de la comodidad, la prosperidad y el bienestar general me habían protegido siempre en mi vida de enfrentarme a las terribles conclusiones existenciales de mi visión del mundo. Un día, en un inquietante "sueño despierto", vi ante mí, de manera total, la oscuridad, una vacía manifestación viva de mi desesperación».

En medio de este dolor, acudió a su madre y le abrió su alma: «Doy gracias a Dios ahora que, incluso en la desesperación, me dio una madre cariñosa a la que podría acudir en una situación en la que pensaba que no tenía otro lugar adonde ir». Juntos, acudieron a un psicólogo –otro palo para Devin, que miraba con desdén a las personas que acudían a uno– y la terapia empezó a dar sus resultados.

Pero la evolución era positiva sólo en parte. De hecho, sus ansiedades seguían ahí. Y fue entonces cuando aceptó su problema: era clínicamente depresivo, una lucha que se le presentaba titánica e interminable.

«Creía que mis problemas eran sólo un producto químico en mi cerebro, pero ya había intentado todas las tácticas posibles para vencer la ansiedad y no habían funcionado. Mi otrora confiable inteligencia me había fallado por completo, así que me enfrenté a una elección: o me suicido o trato de creer en Dios».

Con esta dicotomía ante el camino, el antes ardiente ateo se lanzó a la empresa de creer: «Sabía que si Dios no existía, tratar de creer en él no iba a funcionar, pues sería sólo una táctica mental más entre la multitud que había intentado antes, sin éxito alguno. Y aunque pedir ayuda a Dios era algo que sublevaba mi interior, no teniendo nada que perder, le di una oportunidad». Y así, después de muchos años, Devin lanzó su primera oración: «Dios, tú sabes que yo no creo en ti, pero estoy en problemas y necesita ayuda. Si eres real, ayúdame».

Al principio, el resultado de sus oraciones fue nulo, por lo que, irónicamente, le confirmó en su ateísmo. «Pero cuando se está en el océano y todo lo que tienes es un salvavidas, por pequeño que sea, ésa es la única esperanza que tenemos». Así que continuó a orar.

Así, poco a poco, se atisbaron ligeros signos de mejoría. Y aunque en su interior los pretextos ateos se revelaban y querían romper ese arbolito que empezaba a crecer, Devin se decía que debía darle una oportunidad a la fe. Así que se protegía y continuaba con su oración, acompañada de la lectura de la Biblia.

Su compañero de cuarto en la universidad era un fiel bautista (protestante) y le empezó a llevar a su iglesia todos los domingos. Aunque seguía sintiendo ataques de ansiedad, se hizo violencia para permanecer en las reuniones y, sorprendentemente, su fe comenzó a fortalecerse y crecer, aunque estaba sumergido en un mar de dudas. Al final de ese año, Devin se consideraba ya, sin lugar a dudas, un cristiano.

Libro de Devin sobre el protestantismo  Fue en ese momento cuando Dios se hizo presente: «Dios se precipitó y era como nada de lo que antes hubiera podido experimentar. Me dio el coraje y la fuerza para afrontar mis ansiedades y empezar a superarlas […] Dios me dio esperanza para hacerle frente a mi desesperación, y la fe y el amor empezaron a sanar mis profundas heridas». En otras palabras: se topó con el amor de Dios. Al final de ese año, se bautizó en la iglesia bautista, dándole un nuevo rumbo a su vida.

Pero Dios no se detuvo ahí; quería que Devin se encontrase definitivamente con Él dentro de la Iglesia Católica. Ya desde el inicio nació en él la duda de por qué habían tantas divisiones y denominaciones dentro del cristianismo. Así se lo hizo notar a Matt, un buen amigo suyo bautista, considerado líder entre su grupo. Pero él no supo responderle.

Su anhelo por la verdad le carcomía el alma y no le dejaba en paz ver las divergencias en las predicaciones entre los diversos cristianos. Buscó ayuda en su lectura de la Biblia… pero también ahí se dio cuenta que unas confesiones la veían de una manera y otros de otra.

La pregunta de fondo no era baladí: ¿quiénes están realmente guiados por el Espíritu Santo? Porque el Espíritu Santo es «el Espíritu de Verdad», y la Verdad es una. ¿Cómo, entonces, producía tantos efectos?

Tras mucho pensar y orar, Devin decidió investigar qué denominaciones habían tenido la osadía de afirmar que eran la Iglesia que tenía la plenitud de la verdad. Su iglesia bautista ciertamente no lo decía, pero los católicos, los ortodoxos y los mormones sí que lo habían hecho. Sin habla ante los resultados y con mucho temor, empezó a investigar a la Iglesia Católica.

Durante mucho tiempo debatió con amigos protestantes, haciendo todo lo posible por no volverse católico. Pero mientras más estudiaba, más cuenta se daba de la autenticidad de la Iglesia. Y así, después de recibir una buena catequesis, fue recibido en la Iglesia en la Pascua del 2001, ceremonia a la que asistieron algunos de sus amigos protestantes.

Hoy, después de diez años de católico, Devin no puede sino ver con gratitud el camino recorrido: «Mi "Camino a Roma" comenzó con el riesgo de que Dios fuese real. Continuó con el descubrimiento de que Él me amó y de que era digno de mi confianza. Hoy, puedo decir que, después de vivir la fe católica desde hace diez años, mi confianza en Cristo y en Su Iglesia se ha vuelto cada día más fuerte».


viernes, 29 de junio de 2012

Sanación interior (4) Por HENRY GIOVANNI RONDON RODRIGUEZ Psicólogo





M.Sc. Psicopedagogía Clínica
Asociación de Psicólogos Católicos de Colombia


LA ORACIÓN
Lo que más ayuda a orar por la sanación interior de otros, es antes haber recibido esa misma sanación interior. .
Lo primero que hemos de pedir en el ministerio de sanación es la compasión por los enfermos. 
Sin compasión (sufrir con) nuestra oración es sólo vocal y exterior, no del corazón.
Para la oración de curación interior no existe un modelo que siempre se deba seguir, más bien se debe seguir a Jesús que enseñó y curó al impulso del Espíritu. No conozco método. Jesús no lo tenía.
Sin afán de presentar sino una experiencia de cómo Dios nos ha enseñado a orar por los enfermos queremos presentar varias pistas que puedan servir a otros; teniendo claro que Dios les pueda enseñar otras cosas diferentes.


TIPOS DE ORACION DE SANACION

En el nombre de Jesús
Jesucristo es el único mediador entre Dios y los hombres y por eso no hay otro nombre dado a los hombres para ser salvados: 1 Tim 2,5; Hech. 4,12. Sólo Jesús sana, libera y salva. Cualquier cosa que pedimos en su Nombre, el Padre nos escucha: Jn. 16, 23.
La oración en el Nombre de Jesús no se limita sólo a pronunciar el Nombre de Jesús.
 En verdad que hay salud y poder en ese nombre ya que significa Dios salva, y ya sabemos que la palabra de Dios realiza lo que contiene.
En el nombre de Jesús se sanan los enfermos (Mt 7,22; Hech. 4,30).

Por las llagas de Jesús
Por las heridas de Jesús fuimos curados de nuestras heridas. Él soportó el castigo que nos trae la paz y por sus azotes hemos sido curados.
El siervo de Dios cargó con todas nuestras dolencias y enfermedades para que, libres del temor, pudiéramos servir en santidad y justicia todos los días de nuestra vida. 
Por esta razón acostumbramos orar así:
¨Por las cinco llagas de Cristo Jesús
te declaro libre con la libertad de hijo de Dios,
redimido por Cristo Jesús.
¨Señor Jesús
por el poder de tus llagas
sana las heridas de los recuerdos, 
sana la raíz de este problema
que está causando tristeza, odio, miedo, etc...¨

Oración en lenguas
Cuando oramos en lenguas nuestra mente está completamente rendida al Señor para que El nos use como canales de salud.
La oración en lenguas es un instrumento maravilloso que tiene la capacidad de penetrar hasta donde el hombre y la ciencia no son capaces.
En toda oración en lenguas ¨Dios hace misericordia¨ con nosotros porque nosotros no sabemos pedir como conviene, pero el Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad e intercede por nosotros con gemidos inefables. Rom. 8,26.


Por la sangre del cordero
Se implora el valor de la sangre preciosa de Jesús, cordero de Dios que quita el pecado del mundo, y todas sus consecuencias para que nos libere del poder de las tinieblas.
Ef 1,7 afirma que por la sangre de Cristo hemos sido redimidos.
Invocamos la sangre de Cristo Jesús porque a veces atrás de una herida emocional, una operación, obsesión y hasta enfermedad física, se anida un elemento de pecado.
Entonces, oramos:
¨Por la sangre preciosa de Cristo Jesús le declaro libre de toda atadura y mal que te éste impidiendo vivir en plenitud la vida de Cristo Jesús¨


martes, 5 de junio de 2012

En tus vacaciones, ¡no dejes a Dios en la maleta!





Lleva a Dios en tu mente y en tu maleta en estas vacaciones. Pero no olvides dejar tu ayuda a los que se quedan. 

¡Benditas vacaciones! acostumbramos decir cuando se acerca el tiempo de descanso. Y efectivamente, son una bendición de Dios, un don que se menciona varias veces en la Biblia, con la palabra “descanso” (Ex 16:23, 31:15; Lv 25:4; Mt 11:28-30).

Para todos los que tienen la oportunidad de pasear, cerca o lejos, los invitamos a que no dejen a Dios en sus maletas, ¡llévenlo en su mente y en sus corazones! Cada buen momento que pasen con su familia, amigos, parientes, en el mar o en la montaña, en la ciudad o en la playa, agradézcanselo a Dios, Nuestro Padre infinitamente bueno y llenen su alma de gozo y de alegría, para luego regresar con mejor disposición para todos los que les rodean y ser multiplicadores de cosas buenas.

El gozo es un atributo de Dios y uno de los frutos del Espíritu Santo; es una emoción provocada por la esperanza, por obtener o hacer algo bueno, por darse a los demás y por tener a Dios en el corazón. Para tener gozo en estas vacaciones, no debemos vivirlas como si en ese período Dios no existiera, como si Él también se fuera de vacaciones y por lo tanto, estuviera ausente de nuestras vidas. No podemos darle vacaciones a nuestras oraciones, a nuestro encuentro con Cristo, a nuestra vida espiritual. Cada momento puede ser ocasión de oración y estemos donde estemos, agradecer a Nuestro Creador por sus dones. 

Llevemos a Dios en el corazón y en la mente. Y para disfrutar todavía más, antes de irnos asegurémonos de dejarle algo bueno a otros menos favorecidos, menos afortunados, a los que se quedan, a los que sufren, a los desesperanzados que se alejan de Cristo, a los que buscan palabras de aliento. 
Benedicto XVI
Dichoso el que tropieza contigo

Dichoso el que tropieza contigo. Dichoso el que te encuentra y te descubre.
En cualquier recodo, en cualquier encrucijada, en los lugares más insospechados, te haces el encontradizo con él y le das la gran sorpresa.
Tú le seduces, y él lo vende todo para poseerte.
¡Dichoso ese hombre! ¡Dichosa esa mujer!
Dichoso el que no se acomoda, y te sigue encontrando más veces.
Todos los días, a cualquier hora... 
Te ve y te reconoce, siente un sobresalto como la primera vez.
Dichoso el que tropieza contigo y te descubre.
La mayor ganancia eres Tú. La perla más preciosa eres Tú.
El tesoro más deseado eres Tú.
Todo lo que buscamos lo llevas Tú: verdad, justicia, amor, paz, alegría, fiesta, revolución, fraternidad, solidaridad, vida nueva, nueva sociedad, nueva humanidad.
Tú no te pierdes ni te gastas, no te apolillas ni pasas de moda.
Vale la pena venderlo todo para tenerte y gozarte.
¡Ojalá me busques y me seduzcas! ¡Ojalá te encuentre!
Pensándolo me alegro y proclamo en todos los sitios:
¡Tú eres el tesoro de mi vida.

Patxi Loidi

martes, 29 de mayo de 2012

Sanación interior (1) Por HENRY GIOVANNI RONDON RODRIGUEZ Psicólogo





M.Sc. Psicopedagogía Clínica
Asociación de Psicólogos Católicos de Colombia


DEFINICION
La Sanación interior es un proceso que ayuda a las personas a curar sus heridas internas, debilidades, obsesiones, traumas, complejos, problemas internos, problemas de personalidad y otros, y se vale de técnicas psicológicas y psicoterapéuticas aunadas con una visión de fe, creencias, y valores que le ayuda a acelerar su procesos de curación interna.


EL INCONSCIENTE
 En psicología el inconsciente se define, como: “todos los determinantes del comportamiento del individuo que no son de acceso directo a su mente consciente.” ENSEÑANZA DEL PSIQUIATRA SUIZO CAR YUNG (1875-1961)
El inconsciente “personal” está hecho de acontecimientos olvidados y recuerdos desgraciados y reprimidos desde hace mucho tiempo, y el inconsciente “colectivo” está formado por experiencias sociales.
la gente tiene formas profundas e inconscientes para responder ante los hechos que ocurren en sus vidas

El inconsciente y el futuro de la persona

De ello podemos sacar las conclusiones;
1ª) Lo que ocurre con una persona en esta vida, y cómo responde ante los acontecimientos de la vida, afectará a sus futuras generaciones.
2ª) Igualmente afectará todo lo que se va acumulando en nuestros inconsciente “personal” a través de experiencias personales de nuestros antepasados en las distintas generaciones de la raza humana.
Por ejemplo si una mujer tiene un conflicto y no lo resuelve, entonces probablemente pasará a sus hijos, quienes a su vez pueden pasarlo a los suyos.
Desde una perspectiva psicológica se puede ver que hace falta un proceso de sanación que repare y restablezca la raíz que ha sido la causa de los daños a generaciones anteriores.

EL INCONSCIENTE Y LA BIBLIA
Hay una buena cita de la escritura en este contexto que es el Salmo 103.”Bendice a Yavhé alma mía, del fondo de mi ser, su santo nombre”
Lo que está en el fondo de mi ser no sólo lo que ha ocurrido en mí personalmente, sino lo que ha ocurrido en mi Familia., a través de las generaciones.
Cualquier cosa dentro de mí que se niega a bendecir, necesita perdón, sanación, u oración de liberación.
transmisión de los efectos de los pecados de los padres a sus hijos
Lamentaciones 5,7: “nuestros padres pecaron: ya no existen; y nosotros cargamos con las culpas”.
Éxodo 20,6 “Porque yo, Yavhé tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera o cuarta generación de los que me odian.”

Sanación intergeneracional
La sanación intergeneracional para el cristiano, es una oportunidad de reconocer y llevar la sanación a cosas que influyen en la familia. desde el pasado, con repercusiones para el futuro.
La sanación intergeneracional nos sugiere la posibilidad de que actos negativos de nuestros antepasados puedan introducirse, de alguna forma en nuestra “sangre” y paguen por ello las generaciones futuras. Transformar la conexión con estas raíces problemáticas, es lo que se trata en esta sanación intergeneracional.

Cada vez se va reconociendo más que no solo se heredan los rasgos físicos, sino que también hay que incluir los rasgos psicológicos.
¿Cuántas veces oímos que el mal genio o la obsesión son un rasgo familiar?
Por ejemplo, si yo estoy siempre enfadado, mi padre también, y mi abuelo también, ese defecto comenzaría en algún momento.
Igualmente la ira, es un origen de desamor no sanado.

Sanación del árbol genealógico
Las familias son los bloques que edifican la sociedad; como grupos básicos naturales sociales tienen un lugar muy especial en el plan divino de sanación colectiva. Porque la familia se constituye por la sagrada unión del matrimonio.
Las frecuentes bendiciones en el Antiguo Testamento sobre las familias que reverencian a Dios se hacen patentes con signos externos tales como riqueza, categoría social e incluso salud.
Pero son mucho más importantes las cosas internas relacionadas con la familia, como la lealtad a Dios y a su ley
Si son negligentes o desobedientes en este terreno, ellos experimentarán el juicio de Dios de forma negativa por la presencia de luchas domésticas, infidelidad, discrepancias maritales, matrimonios rotos, niños recalcitrantes, discusiones, adicciones, conflictos con la familia política etc.
Las siguientes generaciones pueden sufrir plenamente el juicio de Dios sobre las acciones del colectivo de una generación anterior
Si las siguientes generaciones eligen por voluntad propia repetir esos patrones de sus padres o antepasados, ellos asumen la responsabilidad no sólo individual sino colectivamente de lo que se había hecho anteriormente.
Al desobedecer o rechazar a Dios, no solo se remiten a un hecho personal sino que transforman en un fenómeno transgeneracional.

Como hacerlo…
un miembro de una familia puede ser el instrumento de Dios en la salvación de todos los demás en ese árbol genealógico o en familia.
Dios ofreció salvar toda la ciudad de Sodoma si se encontraba en ella diez hombres justos(Génesis 18.32)
Noé fue instrumento de salvación para su familia (Génesis 7,1)

El Padre Hampsch concluye que el rezar por la sanación del árbol genealógico debe ser motivado por un deseo de prevenir trastornos en nuestros descendientes.