miércoles, 23 de noviembre de 2011

Esperanza



Esperanza,
araña negra del atardecer.
Tu paras
no lejos de mi cuerpo
abandonado, andas
en torno a mí,
tejiendo, rápida,
inconsistentes hilos invisibles,
te acercas, obstinada,
y me acaricias casi con tu sombra
pesada
y leve a un tiempo.

Agazapada
bajo las piedras y las horas,
esperaste, paciente, la llegada
de esta tarde
en la que nada
es ya posible…
Mi corazón:
tu nido.
Muerde en él, esperanza.

Ángel Gonzalez

1 comentario:

  1. Ojalá y pudiera sentir esa araña negra ahora alrededor mío...

    ResponderEliminar

Todos los comentarios son bienvenidos, este es un espacio de escucha y oración.