domingo, 29 de junio de 2014

¿De padres a hijos?




La pérdida de un padre por suicidio hace a los hijos más propensos a morir por este motivo y aumenta el riesgo de trastorno psiquiátrico.
FUENTE: J.AM.ACAD.CHILD ADOLESC.PSYCHIATRY. 2010 MAY;49(5):514-523.
El Centro Infantil de las Instituciones Médicas Johns Hopkins en Baltimore (Estados Unidos) ha analizado como el suicidio de alguno de los padres afecta de forma más profunda a los niños y adolescentes que a los hijos adultos más jóvenes, por lo que es probable que intervengan factores ambientales y del desarrollo, así como genético, en los riesgos de la siguiente generación.
El estudio examinó la población completa de Suecia durante 30 años, lo que lo convierte en uno de los más grandes hasta la fecha en analizar los efectos de la muerte repentina de los padres en el desarrollo infantil.
Los investigadores compararon suicidios, hospitalizaciones clínicas y crímenes violentos durante los 30 años en más de 500.000 niños, adolescentes y jóvenes adultos suecos de menos de 25 años que perdieron a un padre por suicidio, enfermedad o accidente, por un lado, y a cerca de cuatro millones de controles que vivían con sus padres.
Aquellos que perdieron a un padre por suicidio de niños o adolescentes eran tres veces más propensos al suicidio que los niños y adolescentes de padres que seguían vivos. Los niños de menos de 13 años cuyos padres murieron de forma repentina en un accidente eran dos veces más propensos a morir por suicidio que aquellos con padres vivos pero la diferencia desaparecía en los grupos de más edad. Los niños de menos de 13 años que perdían a un progenitor por enfermedad no mostraron un mayor riesgo de suicidio al compararse con los niños de la misma edad y con ambos padres vivos.
Además, los investigadores descubrieron que perder a un padre, con independencia de la causa, aumentaba el riesgo del niño a cometer un crimen violento.
Según explica Holly C. Wilcox, directora del estudio, "perder a un padre por suicidio a una edad temprana surge como un catalizador del suicidio y de los trastornos psiquiátricos. Sin embargo, es posible que los factores del desarrollo ambientales y genéticos en conjunto aumenten el riesgo".
En un sentido positivo, los investigadores señalan que aunque los niños de este grupo se encuentran bajo riesgo, la mayoría no muere por suicidio y que los factores de riesgo no genéticos se pueden modificar. Los autores estiman que debe existir una ventana crítica de intervención tras el suicidio paterno durante la que los pediatras podrían controlar y derivar a los niños a evaluación psiquiátrica y de ser necesario a recibir atención.

lunes, 23 de junio de 2014

«Serán ceniza...»







Cruzo un desierto y su secreta
desolación sin nombre.
El corazón
tiene la sequedad de la piedra
y los estallidos nocturnos
de su materia o de su nada.

Hay una luz remota, sin embargo,
y sé que no estoy solo;
aunque después de tanto y tanto no haya
ni un solo pensamiento
capaz contra la muerte,
no estoy solo.

Toco esta mano al fin que comparte mi vida
y en ella me confirmo
y tiento cuanto amo,
lo levanto hacia el cielo
y aunque sea ceniza lo proclamo: ceniza.

Aunque sea ceniza cuanto tengo hasta ahora,
cuanto se me ha tendido a modo de esperanza.


José Ángel Valente

viernes, 13 de junio de 2014

Soneto de la esperanza






Amar es prolongar el breve instante
de angustia, de ansiedad y de tormento
en que, mientras espero, te presiento
en la sombra suspenso y delirante.

¡Yo quisiera anular de tu cambiante
y fugitivo ser el movimiento,
y cautivarte con el pensamiento
y por él sólo ser tu solo amante!

Pues si no quiero ver, mientras avanza
el tiempo indiferente, a quien más quiero,
para soñar despierto en tu tardanza

la sola posesión de lo que espero,
es porque cuando llega mi esperanza
es cuando ya sin esperanza muero.


Xavier Villaurrutia

lunes, 9 de junio de 2014

Si conoce a alguien que se quiere suicidar...



Lo más importante es estar a su lado, escucharle y no dejarla sola. 
Escuchar NO ES FACIL, tenemos que controlar el deseo de decir algo, de hacer comentarios, de especificar o ampliar el relato.

No sólo se trata de escuchar los hechos que nos exponen sino de entender los sentimientos que producen en la persona. Se trata de ponerse en la situación del que sufre para poder comprenderle.

Las personas al borde del suicidio necesitan: 

1. Que se les escuche, de manera sincera. Sin juzgarles, ni hacer reproches, ni dando opiniones.
2. Alguien en quien puedan confiar y que se preocupe por ellas, que les hable con calma y les tranquilice.
3. No quedarse solos en ningún momento y sentirse protegidos.
4. Que se les acompañe a un profesional lo antes posible.

martes, 3 de junio de 2014

Canción de la esperanza






Canción de la esperanza
en el camino inútil
de mi vida, tus manos
cruzan como dos alas
cargadas de ternura


Yolanda Bedregal