jueves, 29 de diciembre de 2016

La Conexión Aborto / Suicidio





David C. Reardon, Ph.D.

En los años anteriores a la legalización del aborto, se creía que el aborto podía justificarse por motivos “terapéuticos”, entre los que el riesgo de suicidio justificaría la necesidad de un aborto. Sin embargo, tras muchos años de aborto legal, la realidad ha demostrado ser bien distinta. Todos los estudios sobre este tema muestran que, por el contrario, es el dar a luz lo que disminuye dramáticamente la tasa de suicidios en comparación, incluso, con mujeres no embarazadas. Actualmente algunos psiquiatras consideran  que el embarazo cumple una función de protección psicológica. La presencia de otra persona por la que vivir parece reducir el impulso suicida de una mujer con trastorno psicológico o depresión grave.1

A diferencia del embarazo, que debilita los impulsos suicidas, hay pruebas significativas de que el aborto aumenta dramáticamente el riesgo de suicidio. Según un estudio de 1986 de investigadores de la Universidad de Minnesota, una adolescente tiene 10 veces más probabilidad de cometer suicidio si ha realizado un aborto en los últimos seis meses que una joven comparable que no lo haya practicado.2 Otros estudios han hallado una correlación estadística similar entre adultos. Por tanto, los datos actuales indican que el aborto es mucho más peligroso para la salud mental de la mujer que el embarazo y el parto.

Esta correlación entre aborto y suicidio es bien conocida por los profesionales que tratan a personas suicidas. Por ejemplo, Meta Uchtman, directora del grupo de Cincinnati de Suicidas Anónimos informó de que su grupo trabajó con 4000 mujeres durante un periodo de 35 meses. De ellas, 1800 o más habían abortado, 1400 de las cuales tenían edades entre 15 y 24 años, el grupo de edad de mayor aumento de suicidios de EE.UU.

A veces un intento de suicidio post-aborto es un acto impulsivo de desesperación. Susan escribe: “Dos días después de mi aborto, escribí una carta e despedida a mis padres y a mi novio. No podía imaginarme cómo iba a poder seguir viviendo con la conciencia de lo que había hecho. ¡Había matado a mi propio bebé! Bajé al sótano y me puse a manejar la pistola de mi padre. Histérica y llorando apunté dentro de mi boca. De pronto oí pasos arriba. Por algún motivo, mi padre había vuelto a buscar algo. Paré lo que estaba haciendo y subí. El vio que yo estaba mal y me invitó a comer con él. Pensé que por lo menos le debía un almuerzo de despedida. Cuando acabó el almuerzo me dio miedo hacerlo.”

Otras veces, los impulsos suicidas son el resultado de años de represión, depresión y pérdida de autoestima. Un estudio de 1987 entre mujeres con trauma post-aborto halló que el 60% habían tenido ideas suicidas, el 28% habían intentado suicidarse, el 18% lo había intentado repetidamente, a menudo varios años después del aborto.3

Desgraciadamente, al menos en un caso documentado, una chica de 18 años se suicidó tres días después de un aborto por aspiración por sentirse culpable de “haber matado a su bebé”. Un examen posterior de los archivos de la clínica reveló que la chica no estaba embarazada.

Quizás una razón de la fuerte correlación entre aborto y suicidio es que el aborto es muy parecido al suicidio. La persona que amenaza con suicidarse está pidiendo ayuda a gritos. Igualmente las mujeres que piensan en abortar. Ambas están desesperadas. Ambas se sienten solas. Ambas se sienten abrumadas por las circunstancias.

Algunos grupos pro-eutanasia creen que se debe legalizar el suicidio o incluso crear clínicas para ello donde haya personas que ayuden a los que deseen suicidarse. Si se hiciera, habría cada vez más personas que querrían ejercer su “derecho a morir”. Con la promesa de una solución “rápida, fácil y sin dolor” a sus problemas, las tasas de suicidio se dispararían como se dispararon las tasas de aborto tras su legalización.

Como las clínicas de suicidio o eutanasia que algunos piden, las clínicas abortistas también explotan la desesperación de la gente. Forman parte de nuestra sociedad de consumo que ofrece soluciones rápidas para todos nuestros problemas. Aparentan ser lugares de compasión pero en realidad son enormes negocios a costa de gente sola, asustada y confusa que se sienten no-deseados por la sociedad. En lugar de vida, ofrecen la “compasión” de la muerte. Es una falsa compasión que sólo quiere evitarse el problema de ayudar al otro a resolver sus problemas.

Para los que miran con atención y se preocupan por los demás, es evidente que quienes buscan el aborto o el suicidio están pidiendo ayuda para vivir. Están pidiendo a gritos una inyección de esperanza. Están pidiendo que alguien se interese por ellos y les ayude de verdad. Necesitan ver el valor de la vida, tanto la suya como la de su hijo, reflejado en el cariño de aquellos que quieren ayudarla a preservar esa vida. Necesitan oír que tienen la fuerza necesaria para triunfar en esa vida que es la suya, y que cuando les falten las fuerzas, estaremos allí para sujetarles y hasta llevarles en brazos.

Esto nos exige pagar un alto precio de amor. El precio del sacrificio de tiempo, energía y conocimientos. Lo contrario sería interpretado como una falta de interés... y tendrían razón.

Publicado en The PostAbortion Review 1(2) Verano 1993. Copyright 1993 Elliot Institute
1. Hilgers, et al, New Perspectives on Human Abortion (Frederick, Md.: University Press of America, 1981) 156.
2. Garfinkel, et al., Stress, Depression and Suicide: A Study of Adolescents in Minnesota, (Minneapolis: University of Minnesota Extension Service, 1986).
3. Reardon, "A Survey of Psychological Reactions," (Springfield, IL: Elliot Institute, 1987).

martes, 27 de diciembre de 2016

My mother committed suicide on Christmas Eve

¿Cómo lidiar con la muerte de alguien, superar el sentimiento de culpa y vivir con pensamientos positivos.

Mi madre se suicidó el 24 de diciembre de 2011. Tomó medicamentos (pastillas para dormir, principalmente) y de intoxicación de alcohol.
Su cadáver fue descubierto por mi madrastra a la mañana siguiente. Fui a la casa, responde a las preguntas de los policías, mientras que ser shockend y sensación de malestar de la idea de que su cuerpo muerto de frío yacía en ese edificio.
La gente se enfada conmigo y mi familia por haberla dejado sola, pero la verdad es que todo el mundo trató de ayudarla durante años, sin embargo, nunca permita que nadie se acerque demasiado, al menos no en su propia familia. Debido a que descuida a sus hijos. Ella se preocupaba por sus novios y su carrera solo.

Lo que sucede cuando la gente comienza apuntando a usted es que todo el mundo está buscando una razón, ¿por qué esa persona se quitaron la vida. Ellos están buscando algo que se calmara. Pero no hay ningún punto de hacerlo.

Por favor, dejar de sentir culpa por la muerte de alguien vigilara. Cada uno es responsable de sus propias vidas.


miércoles, 21 de diciembre de 2016

Madre, es Navidad





Madre, es Navidad
y hoy, todavía, tú te asomas, también,
a la ventana para vernos pasar
para verme pasar.

Madre, es Navidad
y hoy, todavía te tengo
y escucho tu voz,
la voz que me habla cada día.

Madre, es Navidad
y siento ese infinito crecer
-suerte que tengo-
desde hace ya, no sé cuántos años,
y te tengo todavía.

¿Qué falta me hacen ahora el fuego
o la manta? ¿Qué falta me hacen,
si tu regazo, todavía,
acoge mi frágil ser?

¿Para qué más calor?


Concha Pelayo Rapado

lunes, 19 de diciembre de 2016

Cómo sobrevivir a la Navidad




 
 Me encanta la Navidad, pero sé de sobra que mucha gente no siente lo mismo que yo al llegar estas fechas. Para muchos estas fiestas tan señaladas son motivo de tristeza, nostalgia, ansiedad y, en algunos casos, incluso, de discusiones.
Por ello, para ti, que ya te estás empezando a agobiar al sentir que la Navidad está a la vuelta de la esquina, hemos preparado unos sencillos y útiles consejos para sobrevivir a la Navidad y empezar el año de buen humor:

1. Las tradiciones familiares sólo están para cumplirlas si ello nos hace feliz. Si reunirte con tu familia te va a crear malestar existen otras alternativas como cenar con amigos o a solas con tu pareja. La Navidad es para celebrarla con los seres queridos.
2. Respeta que tu pareja quiera celebrar estos días junto a su familia, puede que a ti no te parezca a mejor idea, pero cada uno vivimos la Navidad de forma distinta. La felicidad de cada miembro por separado contribuye a la felicidad de la pareja en conjunto.
3. Organízate con tiempo, es decir, no dejes las compras para última hora o acabarás asociando la Navidad con el estrés. Además, si es necesario pide ayuda. No hay nada malo en hacerlo.
4. Evita crearte grandes expectativas para estos días, puede que se superen pero también pueden no alcanzarse. Por ello, intenta continuar con tu rutina y disfrutar de los buenos momentos según vayan viniendo.
5. Procura ser feliz con lo que tienes y no pensar en aquello que no tienes o has perdido, ¡la satisfacción será mayor! Aprende a valorar las cosas buenas que hay en tu vida.
6. Si has perdido un ser querido, no ocultes tu dolor, házselo saber a aquellas personas con las que sientas especial confianza y solicita su apoyo. Además, es importante que sus recuerdos los utilices para ser feliz no para hacer más grande tu tristeza por su pérdida.
¿Se te ocurren más consejos?
Fuente: http://salud.facilisimo.com/blogs/psicologia/dia-de-la-psicologia-positiva-como-sobrevivir-a-la-navidad_845391.html