viernes, 25 de marzo de 2016

Viernes Santo





«Este cáliz apártalo de mí.
Pero si es necesario… ».
Y el cáliz, de amargura necesaria,
Fue llevado a la boca, fue bebido.
La boca, todo el cuerpo,
El alma del más puro
Aceptaron el mal sin resistencia.
Y el mal era injusticia,
Dolor
-Un dolor infligido
Con burla-
Y sangre derramada.
Todo era necesario
Para asumir aquella hombría atroz.
Era el Hijo del Hombre.
Hijo con sus apuros, sus congojas
Porque el Padre está lejos o invisible,
Y le deja ser hombre, criatura
De aflicción y de gozo,
De viernes y de sábado
Sobre cuestas y cuestas.
¿Por qué le abandonaste si es tu Hijo?
Y los cielos se nublan,
La tierra se conmueve,
Hay fragor indignado:
Todo ve la injusticia. ¿Necesaria?
También sufren los justos que condenan
El mal
Y rechazan su ayuda.
Pero el Hijo del Hombre sí la quiere.
Él es
Quien debe allí, sobre la cuesta humana,
Cargar con todo el peso de su hombría,
Entre los malos, colaboradores,
Frente a los justos que al horror se niegan.
Culminación de crisis,
A plenitud alzada.
Esta vida suprema exige muerte.
Ha de morir el Hijo.
Tiene que ser el hombre más humano.
También
Los minutos serenos transcurrieron.
Hubo días hermosos con parábolas.
Es viernes hoy con sangre:
Sangre que a la verdad ya desemboca.
Y entonces…
Gemido clamoroso de final.
Un centurión ya entiende.
Lloran las tres Marías. Hombre sacro.
La Cruz.

Jorge Guillén

lunes, 21 de marzo de 2016

El nombre que me diste





No sé cómo me llamo. ..
Tú lo sabes, Señor.
Tú conoces el nombre
que hay en tu corazón
y es solamente mío;
el nombre que tu amor
me dará para siempre
si respondo a tu voz.
Pronuncia esa palabra
de júbilo o dolor. ..
¡ Llámame por el nombre
que me diste, Señor !


Ernestina de Champourcin

jueves, 17 de marzo de 2016


Video art on the five stages of grief directed by Ignacio F. Rodó.
Starring Paz García.
Portfolio: http://cargocollective.com/ignaciofrodo

viernes, 11 de marzo de 2016

Dolor humano




Aquí en mi jaula estoy, con mi jauría
famélica. El escaso nutrimiento
de mi carne no sirve de sustento
a la voracidad en agonía

de este tropel devorador que ansía
mi cuotidiano despedazamiento
y que ataraza, en busca de alimento,
mis huesos triturados, noche y día.

Pero no me lamento; no podría
dolerme yo, Señor, de mi tormento
junto a tu cruz, que blasfemar sería.

Múltiple fue tu compadecimiento
-por todos tu sufrir- ...y en mi agonía
no cabe más dolor que el que yo siento.

Juan José Domenchina

martes, 1 de marzo de 2016

COMO LA HIEDRA




Por el dolor creyente que brota del pecado.
Por haberte querido de todo corazón.
Por haberte, Dios mío, tantas veces negado ;
tantas veces pedido, de rodillas, perdón.

Por haberte perdido; por haberte encontrado.
Porque es como un desierto nevado mi oración.
¡Porque es como la hiedra sobre el árbol cortado
el recuerdo que brota cargado de ilusión !

Porque es como la hiedra, déjame que Te abrace,
primero amargamente, lleno de flor después,
y que a mi viejo tronco poco a poco me enlace,

y que mi vieja sombra se derrame a tus pies ;
¡Porque es como la rama donde la savia nace,
mi corazón, Dios mío, sueña que Tú lo ves !

Leopoldo Panero