domingo, 29 de marzo de 2015

Buscando Soluciones l SUICIDIO 2.1 l Psicólogo Dr Leonardo Aja



"Buscando Soluciones" es la temática que abarca el Psicólodo Leonardo Aja configurando tres elementos simultaneamente en el tiempo: 

1. Desesperanza.
2. Desamparo. 
3. Desesperación.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Un enfermo terminal de 16 años dedica sus últimas semanas de vida en alertar contra el suicidio


Donal Walsh tiene cáncer
«Creo que sólo encontraremos respuestas en la vida que viene tras la muerte. No temo la enfermedad o la muerte».



Juan Antonio Ruiz / ReL
Cuando tienes dieciséis años, todo es sueño: la carrera, un futuro noviazgo, metas que conquistar, el futuro. Pero para Donal Walsh el sueño se transformó en pesadilla cuando le diagnosticaron un cáncer terminal que, de golpe y porrazo, desplomó toda aspiración de porvenir: «no tenía palabras para esta sentencia de muerte», dijo él. Y, no obstante, algo sucedió que transformó este drama en una historia de esperanza; algo que comenzó con una carta publicada por accidente en un periódico de Irlanda, su país natal.

Nacido en Blennerville, Tralee (Irlanda), su batalla contra el cáncer comenzó hace cuatro años, con un tumor en la pierna, con tan sólo doce primaveras a sus espaldas. Pasó por quirófano y por quimioterapia, lleno de enojo y preguntas; mucho qué pensar y mucho tiempo a disposición.

Cuando todo parecía solucionado, volvieron las noticias de mal agüero: otro tumor, pero ahora en un pulmón. Resignado, regresó al camino que había jurado nunca volver a recorrer. Pero era eso o morir. Optó por luchar de nuevo.

Pero lo extraordinario de Donal no es sólo su fuerza de voluntad, sino el uso que ha hecho de su enfermedad. Viendo, por ejemplo, las condiciones del Our Lady’s Hospital en donde estaba internado, recaudó más de 50,000 euros para el hospital, organizando carreras de montaña, torneos de rugby, cenas y subastas. Se lanzó a la TV para que los políticos y la ONU destinasen más fondos a la lucha contra el cáncer. La enfermedad, en vez de debilitarle, parece que despertó a un león durmiente:

Donal, 12 años, con dos jugadores de rugby de Kerry
«Llorar no me llevará a ningún lugar –dice resuelto–. Lloré el primer día y me prometí que sería suficiente con eso. La vida me ha dado en bandeja de plata demasiadas excusas para que me traten bien el resto de mi vida, pero decidí que no voy a usarlas».

El sostén de la fe
¿Y qué es lo que sostiene a este joven? La respuesta es rápida: su fe. Porque aunque ha buscado y ha preguntado a toda la gente, no ha podido encontrar soluciones que le den tranquilidad aquí: «No estoy enojado o con un sentimiento de injusticia sobre todo esto que me está pasando. Creo que sólo encontraremos respuestas en la vida que viene tras la muerte. No temo la enfermedad o la muerte. Lo que me preocupa es pensar qué le pasará a mi familia después».

Tal vez este pensamiento fue lo que propició que alguien publicara una carta del adolescente en un periódico local en la que contaba su lucha contra el cáncer y, de paso, algo que movió los cimientos de la conciencia de muchos: su lucha por erradicar de Irlanda la «epidémica plaga del suicidio» antes de morir.

Con algunos familiares
Porque aunque su mundo se está derrumbando, Donal piensa en los demás. Y reconoce que no puede sino sentir enojo con los jóvenes que deciden quitarse la vida, «dejando un desastre a sus espaldas» para la familia. Sí, es consciente de situaciones financieras difíciles o de desesperación, pero ¿y lo que él está pasando es fácil?

«Aquí estoy: luchando por mi vida por tercera vez en cuatro años y, en esta ocasión,sin esperanza de curación. No tengo opción e intento preparar a mi familia y amigos lo mejor posible para lo que vendrá, tratando de dejar el menor desastre posible».

Por eso comenta, al pensar en los que se suicidan, «nunca habrá razones tan malas como para tomar la decisión del suicidio: si meditan en ello y buscan ayuda se puede encontrar una solución».

Eso mismo dijo en una entrevista en el The Saturday Night Show, que tuvo mucho impacto. Y cuando el entrevistador mencionó que tal vez Dios lo esté usando para lograr una buena causa, Donal respondió: «si puedo ser un símbolo para que los jóvenes aprecien más la vida, entonces feliz me lanzo adelante y lo hago con gusto».

Y ya está siendo todo un ejemplo, como lo demuestra el premio que la Kerry’s Eye Radio le concedió como héroe local. La nominación a dicho galardón la hizo su profesor de instituto, Ruairi O’Rahilly, que en una entrevista desmiente el dicho popular irlandés que dice «nunca conozcas tus héroes». Así lo explica el profesor: «me siento honrado de decir que conozco a Donal y sé que hablo a nombre de todos en el colegio. Él es desinteresado y encarna todos los atributos que tratamos de inculcar en nuestros chicos».

Donal posando, hoy, para el diario Kerry's Eye
Héroe o no, Donal sabe que su final llegará más pronto de lo normal. Y por eso sigue luchando, tenazmente, por esa meta que se propuso: arrancar el suicidio de la faz de la tierra.

«Te lo dice un chico de dieciséis años que no tiene voz en su sentencia de muerte, que no tiene ninguna opción ante el dolor que causará y que arriesgaría cualquier oportunidad para pasar aunque sea unos meses en esta tierra: por favor, aprecia lo que tienes, date cuenta de que siempre habrán opciones y de que la ayuda está siempre a tu lado».

http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=28877

sábado, 21 de marzo de 2015

Morir en soledad




Señor, yo sé que Tú estás
en la fe luminosa de una noche de estrellas,
de un día radiante de azul y de sol.

Yo sé que Tú estás,
en la espera gozosa de un niño que viene,
de una carta que llega,
de un amigo que vuelve.

Tú estás,

yo sé que Tú estás
en el amor inmenso de unas manos que abrazan
y en el puro cariño del beso que me dan.
Mas también sé que estás
en la fe desprovista y desnuda
cuando un día y otro día
le cuenta su rutina de trabajo y pobreza
y mi alma se hunde en tiniebla total.

Yo sé que Tú estás
cuando la esperanza es cuesta empinada,
la cumbre es incierta y las fuerzas muy pocas.

Tú estás.

Yo sé que Tú estás
cuando amar es un surco humilde y oscuro,
que reclama al grano para ser fecundo
y morir en soledad.

Yo sé que Tú estás,
Señor, que te creo,
Señor, que te espero,
Señor, que me amas,
Yo sé que Tú estás


Mauricio Silva

jueves, 19 de marzo de 2015

Naturalidad del Aprendizaje l SUICIDIO 1.4 l Dr Rafael Vasquez



El desarrollo del aprendizaje es fundamental para fomentar una defensa ante el suicidio, es lo que nos argumenta el Doctor Rafael Vasquez que también nos cuenta el porque después de un intento de suicidio es importante hablar sobre el acontecimiento.

martes, 17 de marzo de 2015

"Five Finger Death Punch "Coming Down"


Five Finger Death Punch "Coming Down" Official Video from Nick Peterson on Vimeo.
@nickpeterson77
My website http://npfilm.virb.com/short-film
Check out my latest short film at www.myvisitantdemon.com

Directed by - Nick Peterson
Director of Photography - Chris Saul
Editor - CJ Miller
Animation by - Anthony F. Schepperd

domingo, 15 de marzo de 2015

DUROS TESTIMONIOS DE DOS ABORTOS PROVOCADOS (Uno desembocó en suicidio)

Una joven de 16 años se suicidó cuando abortó, cuando se investigó su suicidio se descubrio que no estuvo embarazada. Un segundo testimonio es el de una mujer que abortó a los 16 años y le tuvo que contar a su hija de ocho años lo que hizo tiempo atrás.

viernes, 13 de marzo de 2015

La tempestad



Te soñaba en mi noche tan lejano...
y creía mi mar tan sin orilla,
que alargaba mi angustia a la sencilla
omnipotencia alada de tu mano.

Vigía en tensa espera mi desvelo,
al tiempo que la sombra avizoraba,
la fe de mi esperanza agonizaba
en la inquieta impaciencia de mi anhelo.

Y, al rendirme al clamor de mis temores,
sorprendime al saber que Tú dormías
en el fondo del alma, quietamente.

Y, al quebrar la mañana sus albores,
vi, admirado, Señor, que sonreías
por mi angustia de niño, dulcemente.

Daniel Alfonso Vega

lunes, 9 de marzo de 2015

Prevención del Suicidio l SUICIDIO 1.3 l Dr Rafael Vasquez



En el tercer capitulo el Doctor Vasquez nos comparte sobre el alarmante e increíble registro de suicidio con la menor edad, a partir de los 7 años se conocen casos de suicidio. Nos habla sobre como se debe hablar del suicido preventivamente para no confundirlo con una invitación a hacerlo






jueves, 5 de marzo de 2015

Intentó suicidarse pero gracias a la devoción por la Virgen, Alessandra fue capaz de recomenzar.



Alessandra Pelagatti, invitada por Vito D'Ettorre y Eugenia Scotti al espacio Azul del programa italiano El Corazón de los Días (“Nel cuore dei giorni”), habla de su difícil juventud, cuando aconsejada por su madre, decide someterse al aborto dos veces hasta que entra en una depresión que la destruye completamente.Entonces, por fin, un providencial viaje a Asís, la Biblia que le es regalada, el deseo de ir a Medjugorje y la cercanía de la Virgen, darán lugar a su conversión y el perdón para ella y su madre.

Alessandra Pelagatti

Era atea y blasfema y abortó dos veces: tras 20 años de dolor se convirtió en Medjugorje

En su primer aborto, a los 18 años, no le dieron alternativas. Su dolor no venía de la fe, porque no la tenía. Sólo con la fe llegó la sanación.

La italiana Alessandra Pelagatti tenía dieciocho años cuando se dio cuenta de que está embarazada.

Había sido criada por una madre emancipada, separada y ferozmente independiente.

Alessandra podía volver tarde por la noche a casa o incluso dormir fuera de casa. Y, por supuesto, hacer lo que quisiera con los chicos. Sin duda, era la envidia de todas sus amigas.

Para ella su madre era un mito, tan diferente de las demás, ¡tan poco invasiva y opresora!

Así que cuando Alessandra se quedó embarazada le pareció natural acudir a su madre para contarle la “emergencia” y buscar solución.

Y con la misma naturalidad su madre le llevó a un ginecólogo, que no dudó en dirigirla hacia la “eliminación de aquel grupo de células”, que se cuidó bien de no mostrar a Alessandra “para no impresionarla”.

Aunque Alessandra mostró dudas desde el principio, el médico le aseguró que hasta los tres meses no había vida. No le propuso ninguna alternativa, ni tampoco le hizo pasar por la entrevista obligatoria que establece la Ley 194 en Italia.

El día del aborto
Alessandra esperaba en una gran sala, donde las embarazadas, una a una, iban saliendo para realizarles la intervención y "solucionarles el problema”.

Alessandra no quería hacerlo y se lo dijo al médico cuando era su turno. Sin embargo, él le aseguró que el aborto ya se estaba realizando desde el momento en el que ella había ingerido la primera pastilla aquella mañana. Así que decidió continuar. Su despertar fue traumático para ella debido a una infección grave tras el aborto.

Físicamente, se recuperó. Psicológicamente, el problema sólo estaba empezando: ansiedad, tristeza, incapacidad para tener relaciones sexuales con su novio durante los siguientes tres años. Ninguno comprendía siquiera por qué. Terminó con él y tuvo relaciones con otros, pero ninguna historia podía colmar su vacío interior.

No matar: salvar insectos...
En la mente de Alessandra comenzó a hacerse insoportable la idea de matar a un ser vivo, por lo que se convirtió en una vegetariana obsesionada.

“Salvava insectos si los veía atrapados en algún sitio. No podía soportar el dolor de no hacer nada para protegerlos”, se justifica.

El segundo aborto
Algunos años después volvió a quedarse embarazada, pero para entonces había tenido que convencerse de que su primer aborto había sido correcto. Así que decidió que, para autoconfirmárselo, tenía que abortar de nuevo.

El infierno de dolor continuó hasta que se enamoró de nuevo. En ese tiempo decidió de nuevo volver a tener hijos, se sentía por fin preparada. Pero, tras intentarlo tres años, nunca lo consiguió.

Pasó casi veinte años en terapia y con psicofármacos. Veinte años de sufrimientos de todo tipo, interior, exterior, angustiante. Un sufrimiento que culminó con un intento de suicidio el 30 de abril de 2010.

El sentimiento de culpa
Conectar este dolor con su verdadera causa, el aborto, le llevó muchísimos años.“Para mí fue como tocar el fondo, pero con las piernas. Y eso me ayudó a coger impulso para volver a salir”, explica.

Alessandra explica en su testimonio que toda su vida se había considerado atea y blasfema convencida.

Su sentimiento de culpa no fue inducido por creencias religiosas, y la Iglesia no pudo ser responsable de lo que sucedió después.

Ella era el prototipo de mujer libre, ajena a cualquier influencia religiosa, hermosa, inteligente, divertida y llena de amigos. Pero no conseguía perdonarse a sí misma porque no había llamado por su nombre lo que había hecho.

Un viaje a Asís
Pero un día llegó a su vida llegó el amor y la misericordia de Jesucristo, que la rescató justo al borde del abismo, y su vida comenzó a florecer de nuevo. Un viaje inesperado a Asís, la cuna de San Francisco, propuesto por su novio (creyente, pero no practicante) le empezó a abrir los ojos.

Lo siguiente fue una Biblia que él le regaló y ella comenzó a leer más por curiosidad que por fe.

Cuatro meses después se encontraba en la parroquia bosnia de Medjugorje. Allí la cercanía a la Virgen le hizo sentirse perdonada y comenzó a sonreír de nuevo...







martes, 3 de marzo de 2015

No sé de dónde brota la tristeza que tengo


No sé de dónde brota la tristeza que tengo.
Mi dolor se arrodilla, como el tronco de un sauce,
sobre el agua del tiempo, por donde voy y vengo,
casi fuera de madre, derramado en el cauce.

Lo mejor de mi vida es el dolor. Tú sabes
cómo soy; tú levantas esta carne que es mía;
Tú, ésta luz que sonrosa las alas de las aves;
tú, esta noble tristeza que llaman alegría.

Tú me diste la gracia para vivir contigo;
tú me diste las nubes como el amor humano;
y, al principio del tiempo, tú me ofreciste el trigo,
con la primera alondra que nació de tu mano.

Con el último rezo de un niño que se duerme
y, con la voz nublada de sueño y de pureza,
se vuelve hacia el silencio, yo quisiera volverme
hacia ti, y en tus manos desmayar mi cabeza.


Leopoldo Panero