domingo, 29 de julio de 2012

Sanación interior (7) Por HENRY GIOVANNI RONDON RODRIGUEZ Psicólogo


M.Sc. Psicopedagogía Clínica
Asociación de Psicólogos Católicos de Colombia


ORACIÓN FINAL

Gracias mi Señor, mi Bien, mi Dios, mi Roca que me salva, mi Sanador y Salvador que me lleva a la vida eterna a precio de tu preciosísima sangre derramada en el Gólgota, entrego a ti Jesús todo lo que fue mío y que ahora es tuyo, lo entrego atado y aniquilado, lo entrego, lo coloco ante tus pies para que tú te dignes hacer con mis dolores, enfermedades, recuerdos dolorosos, influencias y obsesiones psíquicas e inmundas, opresiones diabólicas en mi espíritu y mi ser integral lo que tu creas conveniente, pues mi conocimiento es una simple gota de agua en el mar de tu infinita sabiduría, alabado seas mi Señor, mi Dios, diez mil veces bendito seas no hay nada más grande que Tu MISERICORDIA.

A ti te lo pedimos mi Dios con el Espíritu santo en la gloria de Dios padre y con la intercesión de San Miguel Arcángel, toda la corte de Santos Ángeles, Arcángeles, Santos, Beatos, Beatas, Mártires, Sacerdotes, religiosos, Religiosas, Doctores y Fundadores de Comunidades Religiosas de la Iglesia Católica, entregamos nuestras peticiones a la intercesión de lo más sagrado, tu Santísima Madre y Madre de la humanidad la Santísima Virgen María.
Amén.


Bibliografía
1. Mc. Nutt Francis, Sanación Carisma de Hoy. Publicaciones Nueva Vida Puerto Rico 1976.
2. Aldunate, Carlos S.J. , Transformación espiritual y Psicológica, Minuto de Dios Bogotá.
3. Gonzales, Jorge Luis, El diálogo trascendente en la Integración Liberadora, Librería Parroquial, México 1983.
4. Matthew y Dennis Linn, Sheila Fabricant, Curso de Oración para sanar las heridas de la vida, El minuto de Dios, Bogotá 1986.
5. Roberto de Grandis, Sana a tu hermano, E.P. Bs As., 1986
6. Sheila Fabricant y Denis y Mattew Linn, S.J. Orando con otra persona para obtener la sanación, Minuto de Dios, Bogotá 1986.
7. Mattew Linn, S.J. Sheila Fabricant, Dennis Lin, S.J. Sanando las Ocho etapas de la vida, Minuto de Dios, Bogotá.
8. Ange, Daniel, Las heridas que sana el amor, Minuto de Dios, Bogotá, 1978.
9. Matthew y Dennis Linn, S.J., Sanando las heridas de la vida, Minuto de Dios, Bogotá 1988.
10. Matthew Linn, S.J. Dennis Linn, S.J. Sheila Fabricant, Sanando la herida más profunda, Minuto de Dios, Bogotá.
11. Leahy Schlemon, Bárbara, Oración que sana, E. P. Santiago
12. Mattew y Dennis Linn, S.J. La curación de los recuerdos, Librería parroquial, México 1979.
13. De Grandis, Roberto, S.S.J., Curación a través de la Misa, Minuto de Dios, Bogotá.
14. Batancurt, Darío, Fuentes de sanación, Minuto de Dios. Bogotá.
15. Cuadro Moreno, Oswaldo, Jesús sana por dentro, E.P. Santiago.
16. Uribe Jaramillo, Alfonso. Sanación Interior, Minuto de Dios, Bogotá.
17. Pedrini, Alirio J., Sanación del corazón. E.P., Bs. As. 1988.
18. Aldunate, Carlos, s.J. Buscando salud. E.P. Bs. As. 1988
19. Gamarra Cortijo, Georgina, m.m., Sanados por el perdón, Lima 1979
20. Larrañaga, Ignacio, Del sufrimiento a la paz, E.P. Lima 1988.
21. Haring, Bernahr, La fe, fuente de salud. E.P. Madrid 1986.
22. Padro Flores, José., Forrest, Tomás, Jesucristo sanador de mi persona. Minuto de Dios, Bogotá.
23. Uribe Alfonso, Y curó toda enfemedad, Minuto de Dios, Bogotá
24. Iragui, Marcelino, Y curó toda enfermedad, Minuto de Dios, Bogotá.
25. Iragui, Marcelino, O.C.D. Jesús sana hoy, Minuto de Dios, Bogotá.
26. De Grandis, Roberto, S.S.J. Manual para el Ministerio de curación, Minuto de Dios, Bogotá. 1988.
27. Betancurt, Darío, Vengo a sanar, Minuto de Dios, Bogotá.
28. Betancurt, Darío, Tú nos nutres con el pan de las lágrimas, Minuto de Dios Bogotá.
29. Ruiz, Blanca, Sanación de la familia, Minuto de Dios, Bogotá.
30. Sheila Fabricant y Dennis y Matthew Linn, S.J. Sanando las relaciones con bebés nacidos, muertos y abortados, Minuto de Dios, Bogotá.
31. Padavoni, Martín H., Cómo sanar sentimientos heridos, Editorial Verbo Divino, Navarra, España 2000.
32. Tardif, Emiliano, José H. Prado Flores. Jesús está vivo. Editorial - Minuto de Dios - Colombia.
33. Tardif, Emiliano, José H. Prado Flores. Jesús es el Mesías. Editorial – Minuto de Dios – Colombi

viernes, 27 de julio de 2012

La Depresión y el Riesgo de Suicidio


Depresión y Deficiencia en el uso de las habilidades  sociales.
Antes se creía que cuando la persona no disponía de “habilidades sociales” o tenía un déficit en ellas, esto predisponía a la depresión.
En la actualidad y luego de investigaciones sobre ello se sabe que no es así, que la depresión suele manifestarse en personas que también son inhábiles en los social (Youngren and Lewinsohn), y otros autores como (Cole and Milstead) hablan de que la falta de las habilidades sociales son una consecuencia de la depresión pero no la causa.

Indudablemente que cuando la persona padece de depresión, toda habilidad social si es deficiente, le significará un esfuerzo para el que la misma depresión le inhabilita, porque precisamente la depresión le hace vivenciar sensaciones de malestar, tristeza, anhedonia, ansiedad, temor, timidez, pena, la sensación de que “no vale la pena el esfuerzo” porque para qué, etc.,  
Cuando hablo aquí de temor, de timidez, estoy refiriéndome a la comunicación, que cuando se asertiva, significa el uso pleno y eficiente de las habilidades sociales, la persona deprimida siente que “no puede” defenderse, hacerse oír, defender una posición o argumento, hablar o responder en momentos significativos, importantes, porque precisamente “teme” hacerlo, no tiene las fuerzas, el empuje, la motivación para hacerlo, precisamente como “síntoma” depresivo que le lleva a sentir que “mejor dejarlo así” todo esfuerzo es mucho para ésta persona.
Si ésta persona hubiera desarrollado una adecuada Habilidad Social, podría argumentar, defenderse, hablar, responder, cuestionar, etc., en el ejemplo dado previamente, además de sobreponerse a la situación con el plus del esfuerzo que le significa el desgano depresivo, debe logar articular el modo y la forma que amerite la situación, tratando de hacerlo de manera afectiva, y esto es un gran esfuerzo que no puede permitirse, entonces opta por el “lo dejo así, para qué, no importa, etc.,...”.

¿Cómo se muestra en la persona la Falta de un adecuado uso de las Habilidades Sociales?

Cuando la persona se interrelaciona socialmente, hace uso de la comunicación y de todas las formas de ésta, de su voz, de su mirada, de sus gestos, del movimiento de las manos, etc. Hará un buen uso de éstos recursos si ha desarrollado Sus Habilidades Sociales de un modo adecuado, de lo contrario su voz no será audible o temblará o se cortará. Sus palabras saldrán de su boca y no lo harán ni con el tono, ni con el énfasis, ni podrá adecuarlas al significado que le quiere dar a esa comunicación, y que responden a sus pensamientos, será una comunicación verbal ineficaz.
Sus gestos serán temerosos, huidizos, sin la necesaria acentuación que signifique seguridad, certeza que muestren que sabe de qué habla y que está expresándolo con convencimiento. Su mirada no tendrá como visión a su o sus interlocutores, ni mirará a la cara, sino que huirá de ese encuentro, porque hasta el sostener la mirada le significa un esfuerzo que en muchos casos o situaciones será totalmente imposible sostener.
Por lo anterior es sencillo darse cuenta que si la persona padece de depresión, si la depresión ha tomado su vida, su salud, su bienestar, demás está decir que si a ésta enfermedad le debemos sumar el inconveniente que no dispone del recurso de las Habilidades  Sociales adecuadamente desarrolladas; cada interacción, cada contacto o encuentro relacional (comunicación, encuentro social) le significará un sufrimiento aún mayor que el que la propia depresión le produce.




La Depresión y el Riesgo de Suicidio por CentroPsicoCompartir

miércoles, 25 de julio de 2012

Santiago Apostol y el suicida




Cerca de la ciudad de Lyon existe un pueblo en el que vivía un joven que se mantenía con el trabajo de sus manos y sostenía también a su madre, muerto el padre. Amaba ardientemente a Santiago adonde peregrinaba casi cada año y allí presentaba su ofrenda. No se había casado, sino que llevaba una vida honesta junto a su madre viuda. Pero aunque una y otra vez se contenía, sin embargo fue vencido por la voluptuosidad de la vida y fornicó con una jovenzuela. Cuando amaneció, puesto que se había comprometido con unos vecinos suyos a llevar un asno, comenzó su peregrinación a Santiago de Galicia.

Yendo ellos por el camino encontraron a un mendigo que iba a Santiago. Lo tomaron consigo en razón de su compañía, pero más por amor al Apóstol, dándole además el alimento. Y así durante muchos días prosiguieron su camino; el diablo, viendo esta caritativa y pacífica compañía, se llegó calladamente al joven que había fornicado en su casa, en forma humana bastante distinguida y le dijo: «¿No sabes quien soy?» Y él: «De ninguna manera». Y el otro le dice: «Yo soy el apóstol Santiago a quien cada año desde hace ya mucho tiempo, acostumbras visitar y honrar con tus donaciones. Tienes que saber qué contento estaba contigo. Cuántas cosas buenas pensaba que vendrían por ti, pero recientemente, antes de salir de tu casa has fornicado con una mujer y ni entonces ni hasta ahora has hecho penitencia ni has querido confesar y así has emprendido viaje con tu pecado como si tu peregrinación pudiera ser aceptable para Dios y para mí. Primero es necesario que abras tus pecados a una humilde confesión y después pagues lo cometido peregrinando. A quien obrare de otra forma, no le sería aceptada su peregrinación». Dicho esto, desapareció de sus ojos.

Estas cosas que oyó, comenzó a entristecerse maquinando en su interior volverse a casa y confesarse con su sacerdote. Sólo entonces regresaría al camino emprendido. Mientras esto pensaba para sí, el demonio, en la misma forma que se le había aparecido la primera vez, volvió a decirle: «¿Qué es esto que piensas en tu corazón de que quieres volver a tu casa y hacer penitencia y luego volver a mí más dignamente? ¿Es que crees que tu crimen puede borrarse con ayunos y lágrimas? Mucho te engañas. Cree a mis consejos y te salvarás; no podrás salvarte de otra manera. Aunque hayas pecado, yo te quiero y por ello vine a ti para darte tal consejo que puedas salvarte, si me quieres creer». A lo que el peregrino respondió así: «Pensaba como dices, pero después de que me has dicho que todo ello no me aprovecha para la salvación, dime lo que te agrade para que pueda salvarme y con gusto lo pondré por obra». y el otro: .Si de verdad quieres enmendarte sinceramente de tu delito, córtate inmediatamente tus partes viriles, con las que pecaste». A cuyo consejo respondió aquel aterrado: «Si yo me hago lo que me aconsejas hacer, no podré vivir y además seré un suicida, cosa que mil veces oí es algo condenable ante Dios». Entonces el demonio riendo le dijo: «¡Qué poco entiendes las cosas que pueden aprovecharte para la salvación! Te aseguro que si fueses tan prudente como para no dudar en suicidarte, bien contento vendría enseguida con un montón de compañeros a recoger tu alma inmortal. Yo soy el apóstol Santiago que te aconsejo hagas como te digo si quieres venir en mi compañía y encontrar remedio a tu delito». Dichas estas palabras, el peregrino que se llamaba Simple, mientras sus compañeros dormían sacó un cuchillo para aquella acción abominable, y cortó cuanto de viril tenía en sus partes; y después, volviendo la mano, alzó el cuchillo y clavándose la punta, se atravesó el vientre. Pero cuando la sangre saltó abundante y él se agitó palpitando, sus compañeros se despertaron y gritaron preguntándole qué le pasaba. Al no responderles sino que angustiado estaba en las últimas, se levantan entristecidos, encienden antorchas y encuentran a su compañero medio muerto sin valerse ya para responder. Por lo que estupefactos y aterrados no les imputasen su muerte si por la mañana los encontraban en el mismo lugar, huyen abandonándolo envuelto en su sangre con el asno y el pobre al que habían comenzado a alimentar.

A la mañana, cuando la familia se levantó y encontró al muerto no estando claro a quien achacar el asesinato, llamaron a los vecinos para llevarlo a la iglesia a enterrarlo, pero ante el flujo de sangre, se pararon ante la iglesia y depositaron allí el cuerpo. Mientras se preparaba la fosa, el muerto se levantó instantáneamente sobre su catafalco. Esto que vieron los presentes huyeron aterrorizados gritando; esto que oyeron los del pueblo, acudieron curiosos preguntando qué había sucedido. Y ven y escuchan al muerto vuelto a la vida, quien, cuando llegaron más cerca, les contó cuanto le había sucedido. «Yo -les dijo- a quien veis resucitado de la muerte, amé desde niño a Santiago y acostumbré servirle cuanto pude; pero ahora, después de haber decidido peregrinar y llegar hasta este pueblo, se me acercó el diablo y me engañó diciéndome que era Santiago y les contó todo como acabamos de contar. Después de quitarme la vida y de que mi alma saliera del cuerpo, se vino a mí el espíritu maligno que me había engañado, llevando tras de sí una manada de demonios que me robaron sin piedad y me llevaron al lugar de los tormentos llorando y dando voces angustiadas. Y así se encaminaron hacia Roma, pero al llegar a un bosque que se encuentra entre la ciudad y el pueblo llamado Lavicano, Santiago nos alcanzó por la espalda y a los demonios que me llevaban les dijo: «¿De donde venís y a dónde vais?» Le dicen: «¡Oh Santiago! Este no te pertenece, porque de tal forma nos creyó a nosotros que se suicidó. Nosotros lo convencimos, nosotros lo engañamos, nosotros debemos tenerlo». A lo que les contestó: «No me habéis respondido a lo que os he preguntado, pero os alegráis presumiendo de haber engañado a un cristiano, por lo que malos vaya, como pago. Porque este peregrino que os jactáis de poseer no os lo habéis de llevar impunemente». Santiago me parecía un joven de hermoso aspecto de ese color intermedio que la gente llama moreno. Empujándonos él hacia Roma, nos desviamos a donde había un espacio verde, cerca de la Iglesia de San Pedro Apóstol, en la llanura etérea donde una multitud innumerable de santos habían acudido a concilio, presidiéndolo la venerable señora Madre de Dios con muchos y preclaros personajes a derecha e izquierda. Yo comencé a pensar que nunca en mi vida había visto criatura tan hermosa y nada estimé tan hermoso. Ante ella, Santiago, mi piadosísimo abogado se puso en pie ante todos, y a gritos proclamó la argucia de Satanás para engañarme. Ella apenas percibió a los demonios, dijo: «Miserables, ¿qué buscábais en este peregrino de Dios y de mi Hijo y de Santiago su apóstol? Como si no os bastase vuestro castigo que lo queréis aumentar». Cuando ella, en verdad clemente, acabó de hablar, se inclinó sobre las estrellas, y aterrorizados los demonios, y afirmando todos los presentes a la reunión que me habían tratado injustamente, engañándome en contra del apóstol, ordenó la Señora volver a mi cuerpo y así, Santiago tornándome enseguida me devolvió a este lugar. Así he muerto y así he resucitado.
 
MILAGROS DE PEREGRINOS A SANTIAGO

EDICIÓN, TRADUCCIÓN Y ESTUDIO DE LA NARRACIÓN DE VARIOS 'MILAGROS DE PEREGRINOS'      

CONSERVADA EN UN CÓDICE DEL ARCHIVO DE LA CATEDRAL DE SANTO DOMINGO DE LA CALZADA


http://www.vallenajerilla.com/berceo/santiago/milagros.htm 


lunes, 23 de julio de 2012

282 (683)



El Alma por sí misma 
Es nuestro real amigo –
O el peor de los Espías 
Que manda el Enemigo –

Segura de sí misma –
No teme traicionarse –
Señora ‑ de sí misma –
El Alma ha de cuidarse ‑ 


Emily Dickinson

jueves, 19 de julio de 2012

Sanación interior (6) Por HENRY GIOVANNI RONDON RODRIGUEZ Psicólogo




M.Sc. Psicopedagogía Clínica
Asociación de Psicólogos Católicos de Colombia

ETAPA  POST-SANATORIA 
Convalecencia

Para cualquier caso de enfermedad que hemos visto, la etapa de convalecencia es de  vital importancia pues de ella depende la total recuperación.
En el ministerio de curación, sea física, interior o de liberación, sucede lo mismo. Cuando el Señor ha intervenido de manera asombrosa o milagrosa la persona necesita una etapa de convalecencia para no recaer otra vez. He aquí algunas ideas de lo que entendemos por convalecencia.

5.3.1.1. La oración. La oración es el contacto directo con la fuente de la salud. El contacto con el Señor es más importante que el suero o el oxígeno para un enfermo. Si rompemos este conducto nos exponemos a perder algo más valioso que la salud física o interior.
La oración es una comunicación de amor.

5.3.1.2. Lectura de la palabra (Mensajes positivos a través de los textos bíblicos)
La Palabra de Dios purifica (Jn. 15,3) y sana:¨Ni los sanó hierba ni emplasto alguno sino tu Palabra que todo lo sana¨ (Sab 16,12).La escritura leída y orada con fe es la más eficaz medicina porque es Palabra de Vida eterna (Jn 6, 69)

5.3.1.3 La comunidad sanadora o terapéutica
Algunas veces se pierde el fruto de una sanación integral porque la persona se aísla y no se integra a la comunidad. Es más, podemos afirmar que Dios quiere que esté sano todo el cuerpo de su Hijo y no sólo los miembros.
La sanación completa se da en la medida que vivimos el misterio de ser el cuerpo de Cristo; comunidad de fe y amor con la esperanza de la patria definitiva.

5.3.1.4. La vida sacramental y la sanación interior
La persona que ha recibido una curación de parte del Señor necesita un alimento especialmente tonificante que Dios nos ofrece a través de los sacramentos. Incluso hablamos de la vida sacramental porque es vida y vida divina la que se comunica a través de ellos. No es posible prescindir de ellos si se quiere una recuperación total.

5.3.1.5.  El testimonio de una vida nueva sanada
Una de las formas como expresamos la sanación interior es a través del testimonio de una nueva vida sanada por el Señor, y los frutos de esto son el amor, la paz, la alegría, el poder recordar las heridas pero ahora especialmente con paz porque el señor ya ha sanado la herida, esto lo expresamos con la forma como nos comportamos demostrando un cambio y a la vez testificando con palabras y obras lo que el Señor ha hecho con nosotros. Como el caso de aquel endemoniado que fue sanado por el Señor y no cesaba de proclamar lo que el Señor había hecho con el y daba testimonio por todo lugar que el Señor había tenido misericordia de él.

5.3.1.6. La evangelización y la sanación interior. Otra de las formas como expresamos haber sido sanados por el Señor es a través de la evangelización es decir de anunciar a Jesucristo, que me ha salvado.

5.3.1.7. La caridad cristiana como medio de sanación interior
Todos buscamos la felicidad, por eso queremos la sanación. Sin embargo, la sanación completa la encontramos en las bienaventuranzas de Cristo Jesús.
Jesús nos ha dado una regla de oro para ser felices: ¨hay más alegría en dar que en recibir¨ Hech. 20,31. En la medida que salgamos de nosotros mismos para darnos a los demás alcanzaremos la perfecta sanación.

El plan o proyecto de vida para una vida de sanación interior permanente.
Por último es necesario considerar de vital importancia una reestructuración cognitiva de vida, para una vida de sanación interior permanente, de lo contrario podemos seguir tan iguales o peores que antes si no hay cambios concretos de mentalidad, de corazón, de voluntad de actitudes, de valores.

domingo, 15 de julio de 2012

Líder de Tiennanmen pierde su fe comunista, y al borde del suicidio, abraza el cristianismo




Confiaba en el sistema comunista, pero cuando el ejército disparó a su propia gente y acabó con vidas inocentes, todos sus sueños se esfumaron. 
Bob Fu podría haber sido uno de los caídos en la masacre de la Plaza de Tiennanmen, si no fuera porque su novia (su actual esposa) no hubiera enfermado pocos días antes de que el gobierno chino enviara al ejército para sofocar las manifestaciones estudiantiles por la democracia.
Aunque él no estuvo en la plaza aquel día, la masacre cambió la vida de Fu – fue el momento en el que perdió la fe en el comunismo. Su detención posterior le condujo a su conversión al cristianismo y a su fuga de China.
Ahora Fu dirige en Estados Unidos la fundación China Aid, que busca ayuda internacional para los cristianos en China.
Fu ha hablado con el programa de televisión “Dios llora en la Tierra” de la Catholic Radio and Television Network (CRTN), en colaboración con Ayuda a la Iglesia Necesitada, sobre su vida en China y sobre el futuro para los cristianos de su patria.

- Usted fue uno de los líderes estudiantiles en la Plaza de Tiennanmen. ¿Puede contarnos lo que ocurrió?
-  Sí, en aquel momento, junto a muchos otros cientos de miles de estudiantes chinos, estaba en la Plaza de Tiennanmen y protestábamos básicamente contra la masiva corrupción en el gobierno chino y también buscábamos libertad y democracia y derechos humanos. Las manifestaciones – mantenidas durante varias semanas – se toparon, en la madrugada del 4 de junio de 1989, con los tanques y cientos de miles de soldados chinos del Ejército de Liberación del Pueblo. Los soldados comenzaron a disparar a su propia gente. Yo había dejado la Plaza de Tiennanmen tres días antes de que ocurriera la masacre porque mi novia, ahora mi mujer, estaba muy enferma.

- ¿Qué pasó tras aquello?
- Después de la masacre, estuve básicamente bajo “detención suave”, como ellos la llaman. Se formó un equipo especial de interrogadores para investigarme e interrogarme día y noche y no se me permitía ir a mis clases en la universidad. Cada día era tratado como un preso; querían doblegarme y que firmara una confesión. También se me exigió que informara sobre todos los que estaban implicados en el movimiento estudiantil.

- Al final, ¿se doblegó?
- Al final no fue el Partido Comunista el que verdaderamente me doblegó, sino el Espíritu Santo. Por lo que di un cambio revolucionario a mi vida.

- ¿Perdió la fe en el sistema?
- Sí, lo hice porque había puesto mi esperanza en el sistema. Intenté mostrarme activo en el campo político e intenté cambiar el Partido Comunista uniéndome a las actividades del partido.

- ¿Creía en él?
- Sí, confiaba en el sistema para cambiar el sistema pero, cuando el ejército disparó a su propia gente y se acabó con vidas inocentes, todos nuestros sueños se rompieron y de la desilusión a la desesperación casi me suicidé, hasta que llegué a conocer a mi Señor Jesucristo.

- ¿Cómo llegó a conocer a Jesús?
- Ocurrió en el momento en que mi vida estaba en crisis. No sabía cómo iba a sobrevivir a la siguiente tanda de interrogantes. Había intentado cambiar a los demás pero muchos de mis así llamados amigos me traicionaron para demostrar su lealtad al Partido Comunista. Así que estaba lleno de odio. Quería matarlos y luego matarme a mí mismo. Fue en aquel momento que alguien me dio un libro – una biografía de un pastor chino. La trajo, pasada de contrabajo, un norteamericano cristiano, profesor mío, que enseñaba inglés en nuestro departamento. Leer aquel libro le dio la vuelta a mi vida.

- Usted sólo dijo: “Sí, Señor”.
- Sí, y el libro narra cómo un antiguo adicto a las drogas, un intelectual muy avezado, llegó a abrazar la fe cristiana y se transformó totalmente y llegó a una nueva creación en Jesucristo.

- La policía china, la policía secreta, descubrió su escuela bíblica. ¿Qué ocurrió?
- Oficialmente yo era profesor de inglés en la Escuela del Partido Comunista Chino de Pekín. Durante el día pasaba varias horas enseñando inglés a líderes del Partido Comunista. La tarde y el resto de mi tiempo y el fin de semana lo pasábamos ocupados en preparar pastores – una escuela bíblica clandestina – hasta que fue descubierta por la policía secreta china. En mayo de 1996, mi esposa y yo fuimos arrestados y encarcelados.

- Encarcelado de nuevo. ¿Qué ocurrió? ¿Cómo fue para usted?
- Fue duro. Los primeros tres días y las primeras tres noches, intentaban no dejarte dormir en ningún momento. Era la privación de sueño para quebrantar tu voluntad y así llevarte a la sala de interrogatorios y cada interrogador ocupa su turno para interrogarte sin parar.

- ¿Qué querían que les revelara? ¿Era información o simplemente que renegara de su fe cristiana?
- Quería que les revelara cuántos cristianos había en mi iglesia. ¿Cuántos estudiantes? ¿De dónde venían? ¿Quién lo financiaba? ¿Quiénes eran los profesores? Básicamente querían que traicionara a mis hermanos y hermanas cristianos. Hicieron lo mismo con mi mujer. Constantemente me recordaban: “Tu mujer está en otra habitación. Si no nos revela nada, ella se quedará encarcelada allí”.

- ¿Sufrió usted torturas físicas?
Realmente no, en comparación con muchos pastores de la iglesia, porque, en cierto sentido, me miraban como un intelectual. Tenían incluso un título en derecho y no dejé de recordarles que debían obedecer la ley o en caso contrario les perseguiría hasta que me soltaran.

- Como San Pablo diciendo: “Soy romano”.
- Sí, sí, así es cómo los recuerdo. Fue duro, pero no lo describiría como tortura. No me dejaban dormir y fui maltratado algunas veces pero hasta ahí llegó el trato que recibí.

- Quiero hablar un poco sobre las comunidades cristianas y cómo viven actualmente estas comunidades su fe. Sabemos, con estimaciones conservadoras, que hay cerca de 70 millones de cristianos. ¿Es una estimación conservadora? ¿De qué número podíamos estar hablando realmente?
- Sabemos por el antiguo director nacional de la Administración Estatal para Asuntos Religiosos, el señor Ye Xiaowen, que en el 2007 el número de cristianos chinos había alcanzado ya los 130 millones incluyendo a los católicos. Así que siendo conservadores se puede hablar de entre 70 y 130 millones. Solo en Pekín, me encontré con un pastor muy respetado de la iglesia internacional y, antes de que dejara China, le dijo el director de la Oficina de Asuntos Religiosos que solo la ciudad de Pekín tenía más de 9.000 iglesias-hogar. Así que este crecimiento no tiene precedentes. En 1949, cuando el Partido Comunista tomó el poder, había menos de un millón de cristianos, y cuando consideramos que, incluso siendo conservadores, hay un crecimiento de 70 millones – es un gran crecimiento en 60 años.

- ¿Pero en ocasiones se reprime con violencia a los cristianos?
- Sí, aunque para ser justos, en los últimos 30 años ha habido cambios positivos y avances no sólo en cuanto a prosperidad económica, sino también en términos de libertad religiosa. Sin embargo, en general, la libertad religiosa no deja de tener problemas. Hay todavía una extensa persecución en muchas zonas de China.

- Usted huyó de China. ¿Qué le llevó finalmente a abandonar su patria?
- Fuimos encarcelados durante dos meses. Debido a la presión internacional y a que no fueron capaces de tener evidencias sólidas para procesarnos, fuimos puestos en libertad. Descubrimos que la vida fuera de prisión era mucho más dura que dentro. Nos llevaban a la comisaría de policía una y otra vez y, básicamente, querían que fuéramos informadores. Teníamos que informar de cada llamada telefónica, de cada visitante. Era muy duro.

En una ocasión los de seguridad nos llevaron a mi esposa y a mí a un parque y nos recordaron que podían arrestarnos en cualquier momento. Una fuente de dentro nos informó que estábamos en la lista para volver a ser arrestados por nuestra falta de cooperación. Mi esposa en aquel momento estaba embarazada y no tenía una tarjeta de permiso de embarazo.

- Por encuadrar el tema: ¿Qué es este permiso de embarazo y cómo actúa en la política de un único hijo?
-  El gobierno chino ha llevado a cabo este control de nacimientos, o la política de un único hijo, basado en la teoría de que hay recursos limitados y que la única forma de que la población existente logre el bienestar económico es limitar el tamaño de la población. Así que, en general, permiten que cada familia tenga solo un hijo.

Por eso cuando quieres tener tu primer hijo tras el matrimonio, tienes que pedir una tarjeta de permiso de embarazo – una tarjeta amarilla para que tu esposa pueda quedarse embarazada legalmente. En caso contrario, será arrestada y obligada a abortar.

La tarjeta de permiso de embarazo es concedida por la unidad laboral de la mujer y como mi esposa, Heidi, había sido despedida de su escuela de graduación de la Universidad del Pueblo debido a su encarcelamiento, no podía conseguir el permiso de embarazo.

- ¿Simplemente no se le daba el permiso?
No, e intentamos encontrar médicos cristianos que trabajaran en un hospital de Pekín, y lo intentamos en un hospital que tenía un médico cristiano, pero el médico simplemente no podía ayudarnos por miedo a perder su trabajo si accedía a cuidar a mi esposa.

- ¿Así que se enfrentaban a un aborto?
Sí, por lo que tuvimos que escapar en medio de la noche saltando del cuarto de baño de la segunda planta de este edificio alto.

- ¿Usted huyó a Hong Kong y, luego, de Hong Kong a Estados Unidos?
Sí, salimos primero de Pekín y nos ocultamos en el campo porque no teníamos pasaporte ni documentos de viaje. Nos imaginábamos que nunca podríamos salir de China, pero, Dios nos mostró su milagro y con un montón de oraciones y muchas ayudas, pudimos llegar a Hong Kong y, luego, en 1997, a Estados Unidos.

- Quisiera volver a la cuestión de la política de un único hijo. ¿Qué impacto tiene en la sociedad china?
Creo que el impacto se manifiesta en diferentes aspectos. El primero: el concepto tradicional chino de la importancia de tener un chico. Cada familia quiere tener un hijo y esto ha causado un gran desequilibrio entre las poblaciones masculina y femenina.

Segundo: Hay una crisis enorme de padre envejecidos. Una pareja tiene ahora que mantener a dos familias de padres debido a esta política de un único hijo. Tercero: Hay una práctica masiva de esterilización forzada y de abortos. El año pasado, salió a la luz un informe de que cerca de 20 millones de bebés habían sido abortados y el aborto se llevaba a cabo hasta a los nueve meses.

Yo, personalmente, tuve una conversación con una señora cristiana, la esposa de un pastor, que contaba que había estado en un hospital embarazada de ocho meses y, al lado de ella, había otra señora que estaba embarazada de nueve meses. Aquella noche 80 mujeres embarazadas fueron obligadas a abortar inyectando veneno al feto. Este es un asesinato a escala masiva.

- ¿Qué hace esto a la psicología de la nación?
- Esta es otra ramificación de tal política. Estas mujeres se deprimen y la tasa de suicidios es muy alta. Esta política de un solo hijo fuerza a los padres a estropear a este único hijo creando un niño muy egocéntrico. El año pasado, la revista Time tenía un artículo sobre la política china de un solo hijo: “La Generación ‘mi’ de China”. Esto ha creado una generación egoísta – una generación centrada en el “mi”. Las ramificaciones de esta política apenas acaban de empezarse a manifestar y a crear otro enorme problema social.

- ¿Viene del extranjero la financiación para esta política de un único hijo, y de dónde?
- La política de un único hijo es por supuesto una política nacional del gobierno central, aunque, irónicamente, una gran parte de la financiación viene de organizaciones internacionales como el Fondo de Población de las Naciones Unidas, que ha donado centenares de millones de dólares.

Los Estados Unidos proporcionan financiación y 40 millones de dólares van a China para ayudar a llevar a cabo la pol&iacu te;tica un solo hijo. De esta forma, los países occidentales son cómplices de esta política.

- ¿Por qué tiene el gobierno tanto miedo al cristianismo?
- Espiritualmente hablando, la oscuridad disminuye cuando se acerca la luz, por eso la oscuridad odia la luz. Los cristianos muestran integridad, amor y perdón y para la “oscuridad” esto es un desafío y una amenaza para su mantenimiento del poder: una lucha entre el bien y el mal. En la historia china, el cristianismo es visto como algo extranjero (yang jiao) y el gobierno chino, especialmente el comunista chino, se adhiere a la ideología atea – especialmente anticristiana. A través de la propaganda política utilizan la ideología para oprimir a los cristianos. Presentan a los cristianos como enemigos del pueblo, que colaboran con Occidente para derrocar al gobierno chino.

Incluso las actividades benéficas de los cristianos no son reconocidas o dejadas de lado por el gobierno. Durante el terremoto, los cristianos que ayudaban fueron arrestados por simplemente rezar por las víctimas. Hay por tanto diversas de opresión e intimidación a las comunidades cristianas. He oído que, tras el colapso de la Unión Soviética y de Europa oriental, el gobierno chino se puso muy nervioso.

- ¿Por qué ven en ello un ejemplo de lo que podría ocurrir?
- Sí, decían: ayer fue el hermano mayor, después será el hermano pequeño, es decir, China.

- ¿Puede el cordero cristiano domesticar al dragón chino? ¿Abriga esperanzas para el cristianismo y para su país?
- Tengo muchas esperanzas. Creo que el Evangelio de Jesucristo es imparable. Se puede atar físicamente a muchos cristianos, enviarlos a la cárcel o a campos de trabaj o, pero resulta que Dios vuelve estas cárceles y estos campos de trabajo en campos de cosecha. Así es como muchos han llegado a conocer al Señor, en estos campos de trabajo.

Por eso soy muy optimista, y creo que China en el siglo XXI no será sólo un país que reciba misioneros, sino que también, en un futuro próximo, China se preparará para llevar de nuevo el Evangelio a Jerusalén, y puede convertirse en un país de envío de misioneros a todo el mundo. Soy muy optimista.

* * *

Esta entrevista fue realizada por Mark Riedemann para “Dios llora en la Tierra”, un programa semanal radiotelevisivo producido por la Catholic Radio and Television Network en colaboración con la organización católica Ayuda a la Iglesia Necesitada.

Más información en www.ain-es.org, www.aischile.cl

viernes, 13 de julio de 2012

Caída


La muerte de un hombre es como la caída de un poderoso
    estado 
Que tenía ejércitos belicosos, jefes y profetas, 
Y puertos ricos, y sus naves en todos los mares, 
Y ahora no llegará con ayuda a nadie, con nadie hará 
    alianzas, 

Porque sus ciudades están vacías, población dispersa, 
El cardo cubrió su tierra que antaño daba cosechas, 
Su vocación está olvidada, perdida la lengua, 
Dialecto de alguna aldea, allá lejos, entre montañas 
    inaccesibles.

Czeslaw Milosz

lunes, 9 de julio de 2012

Sanación interior (5) Por HENRY GIOVANNI RONDON RODRIGUEZ Psicólogo


M.Sc. Psicopedagogía Clínica
Asociación de Psicólogos Católicos de Colombia


Fundamentos bíblicos


Sal 147,3: ¨Él sana a los de roto corazón y venda sus heridas"

Jer. 30, 17: "Si, haré que tengas alivio, de tus llagas te curaré –Oráculo de Yahveh-"

Sal. 103, 3 " El que todas tus culpas perdona, y que cura tus dolencias",

Jer 33,6 "He aquí yo les aporto su alivio y su medicina. Los curaré y les descubriré una corona de paz y seguridad."

Exd. 23,25:"Vosotros daréis culto a Yahveh, vuestro Dos, yo bendeciré tu pan y tu agua. Y apartaré de ti todas las enfermedades."

Exd. 15,26: "porque yo soy Yahveh, el que te sana"

Sal. 41,5: " Yo he dicho: "tenme piedad, Yahveh, sana mi alma, pues contra ti he pecado".

Sal 42, 11: " ¿Por qué, alma mía, desfalleces y te agitas, por mí? Espera en Dios: aún le alabaré, ¡salvación de mi rostro y mi Dios!

Isa.53,5 "Él ha sido herido por nuestra rebeldías, molido por nuestras culpas, Él soportó el castigo que nos trae la paz, y con sus cardenales hemos sido curados"

Lc. 4,18-19: " El espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor"

Jn. 14, 27 " os dejo la paz, mi paz os doy, no os la doy como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón ni se acobarde.

Fil 4,7 " Y la paz de Dios, que supera todo conocimiento, custodiará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús".

Heb. 13,8 " Ayer como hoy, Jesucristo es el mismo, y lo será siempre."

1Jn.1,9: " Si reconocemos nuestros pecados, fiel y justo es él para perdonarnos los pecados y purificarnos de toda injusticia."

Mc. 16,17: " Estas son las señales que acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño, impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien."


jueves, 5 de julio de 2012

En estas vacaciones ¡cómo ser para y con los demás!





“El cristiano tiene que ser un hombre para los demás, siendo un hombre con los demás” (José Mª Cabodevilla, Discurso del Padrenuestro)

Este tiempo de vacaciones, en este verano, cuántas veces nos veremos tentados a dejar de pensar en los otros, y centrarnos en nosotros mismos. Con eso de que las vacaciones son para descansar, todo se direccionará hacia nuestra propia persona.

“Descanso bien merecido” y “ser un hombre para los demás”, ¿hay contradicción entre estas dos ideas? ¡No, para nada! Tomarse unos días o unos momentos al día de descanso, alejarse de toda persona, tomar unos ratos a solas, dedicarse a una actividad que nos guste, divierta y entretenga, nada de esto significa “no pensar en los demás”.

El hedonismo, búsqueda de satisfacción física inmediata, el materialismo, el egocentrismo, atizado todo esto por los medios masivos de comunicación, todo junto hace que el ser humano pierda la brújula correcta de su plenitud y se encamine hacia un vacío existencial, en donde Dios es el gran ausente. Vida plena se mide en cuanto nos damos a los demás, en cuanto pensamos en relación a todos los que nos rodean y para gloria del Señor. El Evangelio del óbolo de la viuda (Lc 21, 2-4) da un claro ejemplo de esto: “Jesús vio también que una viuda echaba unos céntimos y dijo: Os aseguro que esta pobre viuda ha echado más que todos los demás, porque esos otros han echado de lo que les sobra, pero ella ha echado de su pobreza todo lo que tenía para vivir”. ¿Por qué esta viuda se desprende de lo básico? Porque para ella es más importante el uso de su escasísimo dinero en la búsqueda de la salvación eterna.

Al decir que el cristiano tiene que ser un hombre para los demás, significa poner la intención de todo lo que él hace para el bien de los que le rodean, de sus seres queridos, de las personas que están bajo su responsabilidad, de los que solicitan sus servicios en sus trabajos, etc. Si nos tomamos un descanso para luego poner buena cara y dar lo mejor de nosotros mismos, eso es “ser para los demás”.

Ahora bien, la segunda parte del título de este artículo, “…siendo un hombre con los demás” es todavía más difícil. Porque esto implica solidarizarse con quien nos necesita, es buscar comprenderlos, es acercarse a sus necesidades y es amarlos como son.

Ahora que nos vamos algunos a la playa, otros a la montaña, otros que nos quedamos en la ciudad, es un excelente momento para aplicar esto que Dios nos pide: pensar en los demás y de alguna manera, estar con ellos.

Y ¿cómo podemos “ser personas con los demás”? Haciendo oración especial por los que menos tienen, por los que sufren, por los que no podrán tener ni un minuto de descanso, ya sea por una enfermedad, por un problema sin resolver, por cualquier causa. Estas personas sentirán que todos nosotros estamos “con ellos” por los frutos de nuestras oraciones a favor de ellos.

                                                                 Pilar Bacha de Camargo

martes, 3 de julio de 2012

EL LIBRO DE DIOS



Aquí sí que no puedo
nada, si no es temblándome la mano.
Tu nombre es inefable y soberano;
tu nombre causa devoción y miedo,
y, no puedo, no puedo.
¿Cómo voy a poder…? Soy un gusano. 

Déjame antes llorar, eso es muy mío. 
Deja que piense en Ti y en Ti me abrase. 
Aguarda a que me pase 
esta ola de frío
y luego escribiré, si es que ya puedo, 
tu libro este, que me causa miedo. 

Mientras anda la noche y todo duerme, 
me sentaré a raíz, sobre la tierra, 
dando tiempo a tu amor de que me enferme. 
Así voy a ponerme,
y el dique romperé, que el llanto encierra, 
y, en seguida vendré a desmorecerme. 

Los misterios del llanto son los mismos
que los solemnes del Amor. El llanto
sabe salvar o ciega los abismos,
tal como aquél, y sana y melifica.
El Amor puede tanto,
que a un tiempo lava y cura y deifica. 

Así lo voy a hacer, por ver si puedo 
con este Libro que me causa miedo.
Me sentaré a raíz, sobre la tierra, 
mientras la vida calla y la luz duerme, 
y el dique romperé, que el llanto encierra. 
Voy a desmorecerme 
y a sentarme en la tierra. 
Tan sólo aguardo que tu amor me enferme. 


Alfredo R. Placencia