viernes, 29 de abril de 2011

Tentativa de suicidio en primer episodio de psicosis



 Un estudio de seguimiento de 7.4 años.
 
(Suicide attempt in first-episode psychosis: A 7.4 year follow-up study)
FUENTE: SCHIZOPHR RES. 2010 ENE;116(1):1-8.
J. Robinson; M.G. Harris; S.M. Harrigan...(et.al)
 
 
 
Antecedentes: Los individuos con primer episodio de psicosis demuestran altas tasas de intentos de suicidio (SA).
 
Objetivos: 1) Examinar la prevalencia y factores de riesgo para los SA en una cohorte de primer episodio de psicosis (FEP) durante un período de seguimiento de 7.4 años. 2) Investigar las diferencias entre un único versus múltiples intentos de suicidio.
 
Métodos: Este estudio reporta datos de la línea base y de seguimiento desde un seguimiento naturalista y prospectivo de 413 pacientes con FEP tratados en un centro de especialidad de psicosis temprana. Las evaluaciones se realizaron a la entrada del tratamiento, remisión de los síntomas iniciales o de estabilización y seguimiento a largo plazo. Se utilizaron modelos de regresión logística binaria para evaluar las asociaciones no ajustadas y ajustadas entre la enfermedad temprana y las características sociodemográficas y dos medidas de resultado: cualquier SA durante el seguimiento; y múltiples SAs.
 
Resultados: Se encontraban disponibles los datos de seguimiento de 282 participantes. Sesenta y uno (21.6%) hizo un intento de suicidio durante el período de seguimiento, incluyendo 12 suicidios exitosos. Los siguientes factores de riesgo de la línea base incrementaron el riesgo de cualquier SA: historial de auto-lesión (OR= 4.27; p< 0.001), tendencias suicidas (OR= 2.30; p =0.022), ser depresivo para > 50% del episodio psicótico inicial (OR= 2.49; p= 0.045), y desesperanza (OR= 2.03; p= 0.030). Un historia de problema de consumo de alcohol incrementó el riesgo de múltiples SAs (OR= 4.43; CI 95% (1.05-18.7); p= 0.043).
 
Discusión: En este estudio la prevalencia de intento de suicidio excede los informes de estudios FEP a corto plazo, pero es comparable a estudios de seguimiento a largo plazo, indicando que el riesgo permanece siendo elevado por lo menos 7 años después del inicio del tratamiento. El predictor clave de intentos de suicidio futuros fue la auto-lesión previa, indicando que se requieren de intervenciones para las auto-lesiones.
 
 

lunes, 25 de abril de 2011

Risa consoladora


“Contempladlo y quedaréis radiantes” Salmo 34, 6.


“Cuando una persona alza su mirada hacia Él, Hacia Jesucristo, le sobreviene una transformación, en comparación con la cual la mayor revolución es una nimiedad. Consiste, sencillamente, en que quien alza la mirada hacia Él, cree en Él, puede llamarse y ser aquí en la tierra hijo de Dios. Es ésta una transformación interior que, sin embargo, resulta imposible que se quede en algo puramente interior. Por el contrario, cuando se produce, se abre paso con fuerza hacia fuera. A esa persona le amanece una gran luz, intensa y constante. Y precisamente esa luz se refleja en su rostro, en sus ojos, en su conducta, en sus palabras y en su manera de comportarse. A una persona así, incluso en medio de sus preocupaciones y sufrimientos, pese a todos sus suspiros y gruñidos, se le causa una alegría: no una alegría gratuita y superficial, sino profunda; no pasajera, sino permanente. Y precisamente esa alegría lo convierte, aun cuando esté triste y sus circunstancias sean igualmente tristes, en una persona alegre. Digámoslo con franqueza: ha recibido algo por lo que reír, y no puede reprimir esa risa ni siquiera cuando, por lo demás, no tiene nada de qué reír. No se trata de una risa malvada, sino bondadosa; ni de una risa sarcástica, sino amable y consoladora; tampoco es una risa diplomática, como se ha hecho habitual en el ámbito político, sino una risa sincera, procedente de lo más profundo del corazón”.

Kart Barth.

domingo, 24 de abril de 2011

Vivimos en un mundo que necesita más que nunca de la experiencia de Pascua de Resurrección




Pareciera que estamos rodeados del Viernes Santo. El odio, la muerte y la violencia marcan los titulares de la vida pública. El Cercano Oriente no encuentra la paz y, hace poco, España fue víctima del mayor ataque terrorista de toda la historia europea.

Las estadísticas hablan un lenguaje claro. Para muchas personas, la vida ya no plantea perspectivas. La vida por nacer se respeta tan poco como nunca antes. Las tasas de suicidio, también entre las personas mayores, crecen de modo incesante.

Vivimos en un mundo que necesita más que nunca de la experiencia de Pascua de Resurrección.
Todos nosotros conocemos épocas de oscuridad y desesperación. Todos nosotros estamos en búsqueda de experiencias pascuales. Por lo general, estas experiencias no irrumpen de modo ruidoso en nuestras vidas, sino que comienzan de modo apenas perceptible y sin llamar la atención. De pronto, el árbol de la vida se llena de nuevos brotes, que antes apenas si habíamos notado. Y de a poco, ¡algo está cambiando! Revive la mirada que ve lo positivo, la alegría por el trabajo, por estar con gente.

Por lo general, se trata de un largo camino, en cuyo recorrido de vez en cuando reaparece el pasado, pero ya no lo hace de modo tan amargo ni tan negativo. Debemos atrevernos a dar pasos hacia algo nuevo, hacia algo que tal vez no veamos aún con claridad, pero de lo que creemos que nos aproximará más a Dios.


Quien tenga suficiente paciencia consigo mismo y con Dios, podrá vivenciar tarde o temprano que también en su vida, después de cada invierno siempre regresa la primavera y lo que parecía marchito, vuelve a florecer. No permitiré que nadie me quite esta esperanza.
En esas épocas de oscuridad, las personas son una gran ayuda gracias a su comprensión, su paciencia, su bondad.


Pero hay aún algo más. Es difícil de describir. El Evangelio de los discípulos de Emaús narra un suceso de este tipo. Es Jesús mismo quien nos acompaña en los tramos oscuros del camino de nuestra vida. Él está cerca de nosotros y enciende nuevamente el fuego del corazón casi extinguido. Alguna vez, entonces, se nos cae la venda de los ojos, como a los discípulos de Emaús, y reconoceremos a Jesús detrás de todo y en todo.

Puede ser que entonces también nosotros nos sintamos impulsados a contarles a otros esta experiencia.: "¡Yo he visto, yo he vivenciado a Jesús! ¡Él vive! Este Dios, que más allá del sufrimiento y de la muerte hizo posible nueva vida, realmente existe."
La resurrección de Cristo no erradica todo lo negativo ni todo el mal del mundo. Ser una persona creyente no significa dejar de tomar en serio el duelo, el dolor y la muerte, sino todo lo contrario. Tal vez los cristianos seamos aún más sensibles que otros ante estas circunstancias.

La Pascua de Resurrección hace posible mirar lo difícil de la vida, sufrirlo y aceptarlo sin desesperar, sin quebrarse, sin evadirse o, aún peor, entregarse a la tentación de ponerle fin a su vida.
La época pascual es una oportunidad para redescubrir los brotes y las flores de nuestro árbol de la vida. Se trata de corregir la dirección de la mirada apartándola de lo oscuro, lo difícil, lo negativo y orientándola hacia la esperanza, la luz, hacia ÉL, hacia Jesús Resucitado.

Les deseo esta experiencia pascual y el valor de anunciarles también a otros esta fuerza vital que surge de la Pascua, tal vez no tanto a través de palabras, sino más bien a través de nuestra actitud positiva. Para nosotros, los cristianos, Pascua de Resurrección no sólo es una fiesta, sino una verdad última que nunca se agota.

sábado, 23 de abril de 2011

Pregón de nuestra Salvación




Necesario fue el pecado de Adán,
que ha sido borrado por la muerte de Cristo.
¡Feliz la culpa que mereció tal Redentor!

¡Qué noche tan dichosa!
Sólo ella conoció el momento
en que Cristo resucitó del abismo.

Esta es la noche de que estaba escrito:
«Será la noche clara como el día,
la noche iluminada por mi gozo.»
Y así, esta noche santa
ahuyenta los pecados,
lava las culpas,
devuelve la inocencia a los caídos,
la alegría a los tristes,
expulsa el odio,
trae la concordia,
doblega a los potentes.

¡Luz! ¿Dónde está la luz? ¡Enciéndela, ardor brillante del deseo!


¡Luz! ¿Dónde está la luz? ¡Enciéndela, ardor brillante del deseo!
Aquí está la lámpara, pero ¿y el aleteo de la llama? ¿Es éste tu destino, corazón? ¡Ay, cuánto mejor fuera la muerte!
La miseria llama a tu puerta, y te dice que tu señor está desvelado, que te llama en cita de amor, entre la sombra de la noche.
Los nubarrones cubren el cielo, la lluvia no para. ¡No sé qué es esto que se mueve en mí, no sé qué quiere decir esto que siento!
El resplandor momentáneo del relámpago me arrolla una sombra más profunda sobre los ojos.
Mi corazón busca a ciegas por el camino que va adonde la música de la noche me está llamando.
¡Luz! ¡Ay!, ¿dónde está la luz? ¡Enciéndela, ardor brillante del deseo!
-Truena, y el viento se abalanza clamoroso, y la noche está negra como la pizarra.
-¡No dejes que pasen las horas en la sombra! ¡Enciende la lámpara del amor con tu vida!

Sir Rabindranath Tagore

martes, 19 de abril de 2011

Los suicidios representan la primera causa externa de muerte entre la población española




FUENTE: EUROPA PRESS. 2010 MAR
 
 
Según la última estadística de fallecimientos publicada por el Instituto Nacional de Estadística(INE), las defunciones por accidente de tráfico se redujeron en el 2008, por lo que dejaron de ser la primera causa externa de muerte entre la población española, posición que ocupaban hasta la fecha y que ahora corresponde a los suicidios.
 
En concreto, la estadística refleja que las muertes por accidente de tráfico cayeron un 20,7 por ciento y provocaron la muerte de 3. 021 personas, con una reducción notable en todos los grupos de edad a excepción de los mayores de 65 años.
 
El INE explica que el suicidio se situó en 2008 como la primera causa externa de defunción, con 3.421 personas fallecidas, cifra similar a la de 2007. Por sexo, la mortalidad por suicidio fue mayoritariamente masculina (el 22,6 por ciento fueron mujeres). Se produjeron 186.677 fallecimientos de mujeres, con un aumento del 1,3%. El número de defunciones de varones se situó en 199.647, un 0,7 por ciento menos.
 
Los grupos de enfermedades causantes de fallecimiento que más aumentaron respecto al año 2007 fueron los trastornos mentales y del comportamiento, que subieron un 4,6% y causaron la muerte de 12.879 personas. Dentro de este grupo, el INE destaca la incidencia de las demencias, que provocaron la muerte de 11.973 personas de las que el 68,2% eran mujeres.
 
El año pasado se incrementaron asimismo las enfermedades del sistema nervioso, con un total de 17.432 defunciones, un 4,2% más que en el año anterior. Dentro de este grupo destaca la enfermedad de Alzheimer, que causó 10.349 fallecimientos (el 69,6% de ellos correspondieron a mujeres). Atendiendo sólo a la población femenina, las enfermedades cerebrovasculares fueron la primera causa de muerte en 2008, cuando provocaron 18.312 defunciones, un 3,4% menos que en el año anterior.
 
Para los españoles, el segundo tipo de cáncer más significativo fue el de colon (con 5.973 fallecidos y un aumento del 1, 0%) y el tercero el de próstata (responsable de 5.464 muertes, un 2,1% menos que en el año anterior). Las causas de muerte más frecuentes en los varones que no aparecieron entre las más habituales de las mujeres fueron el cáncer de vejiga, el cáncer de estómago y la cirrosis hepática.
 
 
 

viernes, 15 de abril de 2011

Esperanza en la desolación (5)


Siento en mí esta llamada que atraviesa todas las fronteras y que descubre en todas tus criaturas, tan diferentes y en mutuo conflicto unas con otras por toda la tierra, algo común a todas. Y quisiera hablarle de eso que tienen en común, con una pequeña voz muy suave, pero hasta el final y con convicción. Dame las palabras y la fuerza para decírselo. Quiero en primer lugar estar presente en medio de los conflictos y entre los que sufren. ¿Será entonces, quizá, cuando tenga derecho a hablar? Esta intuición no cesa de brotar en mí y de caldearme el corazón, incluso en los momentos más difíciles de vivir: a pesar de todo, ¡la vida es muy bella! Es un sentimiento inexplicable, aparentemente, nada lo justifica en la realidad en que vivimos. Pero, a pesar de todo, existen otras realidades diferentes de aquellas de las que hablan los periódicos y de las que tratan las conversaciones jadeantes de las gentes aterrorizadas. Existe también la realidad de este pequeño ciclamino rosa y la de este inmenso horizonte, que siempre podremos descubrir, detrás de los rumores y de la confusión de estos tiempos. Dame una sola línea de poesía por día, Dios mío; y si alguna vez no puedo escribirla, por no tener ni papel, ni luz, la recitaré muy suavemente por la noche, con los ojos levantados hacia tu inmenso cielo.
Etty Hillesum 

Mucha gente ha oído hablar de Anna Frank. Pero pocos conocen a Esther "Etty" Hillesum. Etty, como era llamada por sus amigos, nació en Middelburg (Holanda) el 15 de enero de 1914. Escribió un diario íntimo y extenso entre 1941 y 1943, durante la segunda guerra mundial. En este diario manifiesta sus sentimientos durante su cautiverio en el campo de concentración de Auschwitz, en Polonia, donde falleció. El diario de Etty muestra una experiencia religiosa impresionante vivida desde una experiencia dramática de sufrimiento en las tormentosas circunstancias de la persecución nazi a los judíos.

http://www.tendencias21.net/El-diario-de-Etty-Hillesum-buscar-a-Dios-

miércoles, 13 de abril de 2011

TEN ESPERANZA



Lo comprendes? Lo has comprendido.
¿Lo repites? Y lo vuelves a repetir.
Siéntate. No mires hacia atrás. ¡Adelante!
Adelante. Levántate. Un poco más. Es la vida.
Es el camino. ¿Que llevas la frente cubierta de sudores,
con espinas, con polvo, con amargura, sin amor, sin
mañana?...
Sigue, sigue subiendo. Falta poco. Oh, qué joven eres.
Qué joven, qué jovencísimo, que recién nacido. Qué ignorante.
Entre tus pelos grises caídos sobre la frente brillan tus claros
ojos azules,
tus vividos, tus lentos ojos puros, allí quedados bajo algún velo.
Oh, no vaciles y álzate. Álzate todavía. ¿Qué quieres?
Coge tu palo de fresno blanco y apóyate. Un brazo a tu lado
quisieras. Míralo.
Míralo, ¿no lo sientes? Allí, súbitamente, está quieto. Es un bulto silente.
Apenas si el color de su túnica lo denuncia. Y en tu oído una
palabra no pronunciada.
Una palabra sin música, aunque tú la estés escuchando.
Una palabra con viento, con brisa fresca. La que mueve tus
vestidos gastados.
La que suavemente orea tu frente. La que seca tu rostro,
la que enjuga el rastro de aquellas lágrimas.
La que atusa, apenas roza tu cabello gris ahora en la
inmediación de la noche.
Cógete a ese brazo blanco. A ese que apenas conoces, pero
que reconoces.
Yérguete y mira la raya azul del increíble crepúsculo,
la raya de la esperanza en el límite de la tierra.
Y con grandes pasos seguros, enderézate, y allí apoyado,
confiado, solo,
échate rápidamente a andar...

Vicente Aleixandre.

sábado, 9 de abril de 2011

EL SUFRIMIENTO DE LOS SUICIDAS





Cuando alguien se quita la vida lleva tras de sí mucho sufrimiento.
FUENTE: EL COMERCIO. 2010 MAR
 
 
La médico psiquiatra Teresa Pérez-Espinosa, habla del suicidio en una entrevista reciente concedido como motivo de los últimos datos dados a conocer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que lo sitúan como la primera causa externa de muerte entre la población española.
 
En palabras de Pérez-Espinosa, está bien diferenciar entre los suicidios de personas con problemas mentales diagnosticados, que suponen más de la mitad de los casos, de los que no. Pero, en ningún caso hay serenidad en el suicidio. Es el fruto de un gran sufrimiento, en el que la persona se ve en un túnel sin salida.
 
En algunos casos, los menos, la persona que cree que no hay solución a su problema, normalmente una enfermedad crónica y dolorosa, toma la decisión de suicidarse. En ese momento sí puede haber una serenidad, pero, desde luego, no lucidez, ya que si no, no se quitaría la vida. Aunque la persona que se suicida lo deje todo organizado, cuando alguien hace algo así lleva tras de sí mucho sufrimiento. A la hora de detectar si alguien va a dar ese paso, la Dra. Pérez-Espinosa insiste en la idea del sufrimiento y ese es visible de muchas formas: angustia, falta de sueño, de apetito, depresión, ausencia de comunicación... Cuando alguien empieza a beber o a drogarse: El problema es que no actuamos ni viéndolo. Si alguien sangra, llamamos inmediatamente al 112. Pero si le vemos llorar, no hacemos nada.
 
Y lo primero que hay que hacer es, hablarle, escucharle, muchos problemas que vemos graves pierden fuerza en cuanto lo hablamos con alguien. Son los familiares, los amigos, los compañeros de trabajo, los primeros que tienen que hacer algo. Insisto en que si al salir de la oficina vemos a un compañero sangrando, actuamos de forma inmediata. Si le vemos llorar, igual ni le decimos nada. Miramos para otro lado, porque esta sociedad es individualista. Pero, la salud mental es muy importante y por ello debemos recomendar a las personas que sufren que busquen atención profesional, que vayan a un psiquiatra.
 
 
 
 

martes, 5 de abril de 2011

Todo se lo debo a Jesús


Mi Nombre es Mariela; como saben soy de San Luis y tengo 26 años. Estudiaba mi carrera universitaria en Río Cuarto y ahí me sentía completamente sola y a parte, me imaginaba que era el problema de mi familia. Y así comencé a entrar en las drogas; me alejé de mi familia y de toda la gente que me quería. Las mentiras empezaron a abundar en mi vida, y llegaron a ser tan grandes que llegué a decir que era hija adoptada y que mi mamá no vivía. Entré en una gran depresión juvenil, de la cual, por una compañera, se enteró mi familia sin saber qué hacer. Estuve internada en una clínica psiquiátrica (Fundadic) porque había tenido mi primer intento de suicidio; no quería vivir.

Comencé un tratamiento, en el cual tomaba 14 pastillas, sin dejar de consumir drogas. Tuve tres intentos más de suicidio. No sé por qué, decido pasar mi cumpleaños con mi familia en San Luis y ahí me encuentro con un amigo de mi hermana, el cual empieza a hablarme de Dios. Yo trataba de no escucharlo, porque me decía en mi adentro: éste ¿quien será?, ¿Será un cura? Pero me hizo llorar, sin entender qué es lo que me estaba pasando.

Regreso a Río Cuarto y en esa semana tomé sesenta pastillas todas juntas para quitarme la vida, pero alcanzaron a llevarme a una clínica para un lavaje de estómago. El día viernes de esa semana, llaman a la puerta, atiende mi amiga y me dice: Ha llegado el "colorado" (Ariel). No conozco a ningún "colorado", es toda mi respuesta. El "colorado" era el amigo de mi hermana; sin más, coloca su Biblia sobre la mesa y empieza a hablarme de Dios. Nos acompañó muchas horas y cuando estuvo a punto de irse me pregunta si yo quería conocer a Dios; no lo sé, le respondí. Insistió en su pregunta y le respondí lo mismo. Por tercera vez me preguntó si quería conocer a Dios, y... le dije que sí, sin mucha convicción.

Me invitó a una convivencia que se realizaba en Reducción al siguiente fin de semana. Asistí a la convivencia; cuando llegué me sentí mal y me decía: "¡estos están locos!". Pero en la Efusión del Espíritu Santo, alguien dentro de mi corazón me dijo: "Vive, la vida es hermosa". No sabía lo que me pasaba pero sí que puedo decir que al lunes siguiente tenía ganas de vivir.

Entonces me aferré mucho a Ariel, quien me había invitado a vivir eso y a querer aprender sobre Dios; esto ocurrió en noviembre del 2001. Seguía tomando remedios y consumiendo drogas pero a la vez iba aprendiendo de las cosas de Jesús; Él se encargó de que cambiara de amigos y me regaló mucha gente nueva pero con su Amor.

Siempre cuestionaba y preguntaba por qué; ¿por qué esto y por qué aquello? Ariel siempre tenía algo que decirme. Nos hicimos muy amigos y él me invitó a que yo gustara de Jesús Sacramentado, y que lo visitara en el Santísimo.

Era una mañana de enero de 2002. Me levanté y, no sé por qué, metí en una bolsa todas las drogas y medicamentos que tenía en casa, y me fui al Santísimo; y le dije a Jesús que yo no podía creer que Él estuviera VIVO en ese lugar tan frío; pero si era verdad lo que decían, que me ayudara a no consumir más drogas y no tomar los tranquilizantes. Pasados unos minutos, dejé a un lado del altar la bolsa con todas las cosas que llevaba y me senté en el banco; lloré mucho. Pedí a Jesús que Él me diera las fuerzas para salir a la calle y no volver a consumir nada. Ya en la calle me quedé con una intriga: ¿qué iba a pasar con la bolsa y lo que contenía? Por ello, regresé a la tarde y la bolsa ya no estaba. Desde ese día nunca más he consumido droga alguna ni tranquilizantes, ni siquiera tengo ganas de fumar. Todo se lo debo a Jesús. Gracias.


http://www.siervoscas.com/TAriel%20y%20Mariela.htm

domingo, 3 de abril de 2011

Firmes son mis ataduras




Firmes son mis ataduras; pero mi corazón me duele si trato de romperlas.
No deseo más que libertad; peor me da vergüenza su esperanza.
Sé bien qué tesoro inapreciable es el tuyo, que tú eres mi mejor amigo; pero no tengo corazón para barrer el oropel
que llena mi casa.
De polvo y muerte es el sudario que me cubre. ¡Qué odio le tengo! Y, sin embargo, lo abrazo enamorado.
Mis deudas son grandes, infinitos mis fracasos, secreta mi vergüenza y dura. Pero cuando vengo a pedir mi bien,
tiemblo temeroso, no vaya a ser oída mi oración.

Sir Rabindranath Tagore